El exministro de Defensa de Ucrania, Mijailo Fedorov, dijo este jueves (23.07.2026) que no aceptará otro cargo en el Gobierno que el de ministro de Defensa, y aseguró haber rechazado los intentos del presidente Volodimir Zelenski de persuadirlo para que se reincorpore al Poder Ejecutivo en otro puesto donde pueda continuar la lucha contra la invasión rusa, que ya dura más de cuatro años.
Fedorov, destituido la semana pasada tras solo seis meses en el cargo, es una figura pública joven, reformista y popular gracias a los resultados exhibidos en la modernización de las fuerzas armadas, el combate contra la corrupción en las adquisiciones militares y a la ventaja que ha otorgado a Ucrania en la guerra mediante el uso innovador de la tecnología. Su salida desató una inédita ola de protestas en el país.
Fedorov afirmó en un comunicado que dirigir el Ministerio de Defensa era uno de los tres únicos cargos que "realmente determinan el curso de la guerra", junto con la presidencia y el jefe de las fuerzas armadas. Añadió que "no aceptaría ningún otro cargo que no fuera" el de ministro de Defensa, en lo que constituye una postura desafiante hacia Zelenski, que le ofreció asumir como viceprimer ministro para la innovación militar.
Fedorov afirmó que quería culminar sus reformas en el Ministerio de Defensa, que se interrumpieron poco después de que se deteriorara su relación con el comandante en jefe, Oleksandr Sirski, formado en la Unión Soviética y considerado parte de la vieja guardia militar. Las masivas protestas finalmente llevaron a Zelenski a destituir de su cargo a Sirski, quien fue reemplazado por Mijailo Drapati, aliado de Fedorov.
"Ningún otro cargo tiene la autoridad real para combatir la corrupción en las adquisiciones, completar la transformación del ejército, planificar y ejecutar operaciones asimétricas contra el enemigo y erradicar la cultura de mentiras e impunidad dentro del sistema", dijo refiriéndose al puesto en el Ministerio de Defensa.
Explicó que asumió en enero pasado con un plan para poner fin a la guerra mejorando las defensas aéreas y manteniendo una posición firme en el frente, al tiempo que perjudicaba la economía rusa con ataques de largo alcance. "Nuestros resultados colectivos crearon algo sin precedentes: una oportunidad para forzar a Rusia a la paz mediante la fuerza. Y no podemos permitirnos perderla", concluyó.
Fuente: Deutsche Welle

