¿Será Irán la próxima «guerra eterna» de Estados Unidos?

¿Será Irán la próxima «guerra eterna» de Estados Unidos?


Mientras Estados Unidos e Irán intercambian ataques cada vez más contundentes, la tregua alcanzada en junio ha quedado, en los hechos, sin efecto. Los bombardeos, ataques con drones y lanzamientos de misiles vuelven a formar parte del día a día del conflicto. La pregunta ya no es si Washington y Teherán están nuevamente en guerra, sino si el enfrentamiento está derivando en una lucha prolongada que ninguna de las dos partes puede ganar.

La guerra podría convertirse, en efecto, en otra "guerra eterna", afirmó Kelly Grieco, investigadora principal del programa Reimagining US Grand Strategy del centro de estudios Stimson Center, con sede en Washington. El término hace referencia a conflictos que se prolongan durante años, con acciones militares recurrentes y sin una solución política duradera.

"Se termina adoptando un enfoque de 'cortar el césped', en el que las capacidades iraníes vuelven a crecer hasta cierto nivel. Entonces se decide que ese nivel de amenaza ya no es tolerable y se lanza otra ronda de ataques con misiles y bombardeos. Y luego el ciclo se repite indefinidamente", explicó.

Los aviones de combate estadounidenses han intensificado sus ataques contra objetivos en todo Irán, mientras Teherán continúa atacando posiciones de Estados Unidos y de sus aliados en la región.

Las fuerzas iraníes alcanzaron objetivos en varios países del Golfo y volvieron a interrumpir el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde antes transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas comercializados en el mundo.

Al mismo tiempo, los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, amenazaron las rutas comerciales marítimas de Arabia Saudita, lo que alimentó el temor de que un segundo punto estratégico de paso quede involucrado en el conflicto.

Los esfuerzos diplomáticos no se han detenido. El ministro del Interior iraní, Eskandar Momeni, viajó a Pakistán, uno de los principales mediadores del acuerdo de alto el fuego alcanzado el mes pasado, en un intento por reactivar las negociaciones. Sin embargo, las perspectivas de un avance parecen escasas.

Aunque el presidente estadounidense Donald Trump ha manifestado en ocasiones interés en dialogar con Teherán, el martes (21.07.2026) mostró poco entusiasmo por retomar las conversaciones y aseguró que Estados Unidos "no tiene interés en reunirse". Además, dio a entender que la campaña aérea estadounidense podría intensificarse, mientras funcionarios iraníes advirtieron que los ataques contra instalaciones nucleares podrían desencadenar una nueva escalada de gran magnitud.

Lo que comenzó como una campaña militar limitada podría transformarse en una guerra de desgaste, librada mediante ataques aéreos, presión económica y escaladas recurrentes, sin un final claro a la vista.

"Lo que debemos esperar es que, si Estados Unidos sigue intensificando su campaña de bombardeos y comienza a atacar infraestructura ferroviaria, puentes, grandes instalaciones portuarias o energéticas, Irán responda de la misma manera, utilizando misiles y drones contra infraestructuras similares en el Golfo y también en el Levante, por ejemplo en Jordania y Siria", señaló Megan Sutcliffe, analista de seguridad para Medio Oriente y África de la firma privada de inteligencia Sibylline, con sede en Londres.

"Este 'toma y daca' es exactamente lo que veremos en las próximas semanas. Eso nos acerca al peor escenario posible: la reanudación de un conflicto a gran escala."

La desescalada y, con ella, la posibilidad de evitar otra "guerra eterna", todavía es posible, sostuvo Sutcliffe.

"Aunque en este momento parezca relativamente improbable, no sería algo sin precedentes. Vimos a Estados Unidos e Irán inmersos en una guerra a gran escala durante la primavera, pero en mayo el presidente estadounidense Donald Trump cambió de rumbo, modificó su estrategia y declaró un alto el fuego. Luego facilitó unas negociaciones que, tras un proceso bastante accidentado, terminaron dando lugar al memorando de entendimiento."

Grieco coincidió en que el conflicto tendrá que resolverse en una mesa de negociación. "El núcleo del desacuerdo gira ahora en torno al estrecho de Ormuz. Ese es el problema más urgente, porque toda la economía mundial está siendo rehén del conflicto mientras persistan las hostilidades en el estrecho. Necesitamos llegar a algún tipo de acuerdo".

Pero, para Teherán, la capacidad de amenazar el tráfico marítimo en el estrecho sigue siendo una de las pocas formas eficaces de imponer costos a Estados Unidos y a sus aliados, pese a la abrumadora superioridad militar estadounidense. Los dirigentes iraníes tienen pocos incentivos para renunciar a esa carta de negociación sin obtener concesiones importantes a cambio.

Mientras ambas partes sigan optando por la presión en lugar de la negociación, la guerra podría prolongarse durante años y convertirse en otra "guerra eterna" de Estados Unidos.

La entrevista con Megan Sutcliffe fue realizada por Marie Joslyn.

Fuente: Deutsche Welle

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