¿Cómo pudo un dron cargado de explosivos volar sin obstáculos hasta el aeropuerto de Leipzig/Halle, donde, al parecer, permaneció sin ser detectado durante varias horas? El incidente pone de manifiesto que la defensa alemana contra drones dista mucho de estar tan bien preparada como debería. El ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), que ha convertido la defensa contra drones en una prioridad, habla de un "escenario de atentado híbrido", detrás del cual sospecha que se esconden "potencias extranjeras".
Las sospechas apuntan a Rusia como responsable, entre otras cosas porque, al parecer, el dron fue incautado cerca de un avión de transporte ucraniano Antonov. La Fiscalía Federal se ha hecho cargo de la investigación.
Durante mucho tiempo, en Alemania se ha hecho muy poco en materia de defensa contra los drones. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, quiere poner remedio a esta situación mediante la creación de nuevas instituciones. Así, en diciembre fundó el "Centro Conjunto de Defensa contra Drones" (GDAZ) en Berlín. Allí se recopila, las 24 horas del día, información de la Policía Federal, las policías regionales, los servicios de inteligencia y las Fuerzas Armadas en un panorama de la situación.
Sin embargo, el incidente ocurrido en el aeropuerto de Leipzig demuestra que ni siquiera un nuevo centro sirve de mucho si no se puede detectar y neutralizar un dron peligroso en un gran aeropuerto.
Los drones vuelan a gran velocidad. Por lo tanto, la decisión sobre las medidas de respuesta debe tomarse en cuestión de minutos. Esto se ve complicado por el reparto de competencias en Alemania. Si un dron despega, en un primer momento es competencia de la policía regional. Alemania cuenta con 16 cuerpos policiales en los 16 estados federados. Solo cuando el dron sobrevuela un gran aeropuerto comercial o instalaciones ferroviarias, la Policía Federal puede intervenir.
Como suele ocurrir tras acontecimientos dramáticos, se ha vuelto a hacer un llamamiento a las Fuerzas Armadas: el ejército debería intervenir para la defensa contra drones en los aeropuertos, según exige, por ejemplo, el presidente del estado federado de Schleswig-Holstein, Daniel Günther (CDU). El Ministerio de Defensa rechazó de inmediato esta propuesta. Por un lado, debido a la normativa vigente, según la cual la policía es la responsable de la seguridad interior en Alemania.
Por otro lado, para el Ejército, la protección de sus propias instalaciones –"con decenas de miles de kilómetros de vallas"- ya supone un reto, tal y como explicó un portavoz del Ministerio. Añadir a ello la protección de la infraestructura civil las 24 horas del día "proclamaría una seguridad engañosa que nunca podremos alcanzar".
No obstante, en caso de emergencia, la policía puede solicitar a las Fuerzas Armadas asistencia administrativa para la defensa contra drones. Para aportar claridad jurídica al respecto, en marzo se modificó la Ley de Seguridad Aérea. Esta permite por primera vez a las Fuerzas Armadas derribar drones más allá de sus propias instalaciones. Sin embargo, solo si con ello se puede evitar "un accidente especialmente grave".
También hay mucho por hacer en cuanto al equipamiento técnico para la defensa contra los drones. "En los aeropuertos se anunció a bombo y platillo que se instalarían sistemas de defensa contra drones. En realidad, se trata más bien de sistemas de detección. Hasta ahora no han repelido ni un solo dron y, en algunos aeropuertos, aún no se han instalado", critica Manuel Atug en entrevista con DW. Atug es portavoz del "Grupo de Trabajo sobre Infraestructuras Críticas", una organización independiente.
El sindicato de la policía (GdP) también denuncia la falta de recursos en el ámbito de la defensa contra drones. "Estaciones de tren inseguras, aeropuertos inseguros y una policía que tiene que mendigar a gran escala por dinero, legislación y tecnología de defensa de última generación es realmente desconcertante", critica el presidente federal del GdP, Jochen Kopelke.
Una portavoz del Ministerio Federal del Interior señala que los grandes aeropuertos se están equipando gradualmente con tecnología de defensa contra drones. "La Policía Federal ya ha adquirido bastante material al respecto. Se da prioridad a los ocho grandes aeropuertos: Fráncfort del Meno, Múnich, Berlín, Düsseldorf, Hamburgo, Colonia/Bonn, Stuttgart y Leipzig/Halle". Según la planificación, para finales de año todos estos aeropuertos deberán disponer de tecnología móvil de defensa contra drones.
Fuente: Deutsche Welle

