Desde hace dos años, Polonia construye un muro defensivo a lo largo de sus fronteras con Rusia y Bielorrusia. Este sistema de defensa, de unos 800 kilómetros de longitud, pretende proteger al país, situado en el flanco oriental de la OTAN, frente a un posible ataque procedente del este. El objetivo del proyecto es la "disuasión del potencial agresor", declaró el primer ministro polaco, Donald Tusk, durante una visita a la zona en noviembre de 2024. "Es una auténtica inversión en la paz", subrayó el jefe del Gobierno.
La invasión rusa de Ucrania, en febrero de 2022, sacudió profundamente la sensación de seguridad de los polacos. El Gobierno de Tusk elevó el gasto en defensa para 2026 a 200.000 millones de zlotys, equivalentes a unos 54.000 millones de dólares y a casi el cinco por ciento del producto interior bruto (PIB) polaco.
Así, Polonia es el miembro de la OTAN que destina el mayor porcentaje de su PIB a defensa. Además, el Gobierno ha comenzado a construir un complejo sistema defensivo en su frontera oriental conocido como "Escudo Oriental" o "Eastern Shield".
Desde junio, unos 40 ingenieros militares alemanes colaboran en la construcción de las instalaciones defensivas. Esta unidad alemana de zapadores está especialmente entrenada para obstaculizar el avance de tropas enemigas. Su zona de operaciones se encuentra en Masuria, cerca de Budry, no lejos de la frontera rusa. Desde el lugar donde trabajan ya se divisa la valla que marca la frontera con Rusia.
"Los ingenieros militares alemanes han hecho un trabajo excelente", elogia el general polaco Stanislaw Czosnek durante una inspección de las obras el pasado jueves (20.08.2026). Afirma estar "profundamente impresionado por el rendimiento" de sus camaradas alemanes.
"Estamos preparados para luchar por la democracia y la libertad", subrayó el general alemán Tilo Gante, que acompañaba a Czosnek. Gante elogió el ambiente de camaradería entre soldados alemanes y polacos. "Estamos hombro con hombro", añadió Gante. El Ejército alemán, la Bundeswehr, ha declarado oficialmente el apoyo al Eastern Shield como una misión propia. "Queremos preservar la paz mediante una disuasión creíble", explicó el general alemán.
"La participación de los ingenieros militares alemanes tiene sobre todo un significado político y simbólico", afirma Lukasz Jasinski, analista del Instituto Polaco de Asuntos Internacionales (PISM), en declaraciones a DW. "Polonia quiere convencer a Alemania y a otros socios de que la frontera oriental polaca es al mismo tiempo la frontera exterior de la Unión Europea y de la OTAN. Nuestros socios occidentales deberían considerar esta frontera, en cierta medida, como propia", explica Jasinski.
Polonia y Alemania iniciaron rápidamente una cooperación militar tras el final de la Guerra Fría. La adhesión de Polonia a la OTAN en 1999 creó las condiciones políticas e institucionales para una estrecha colaboración. Actualmente, las maniobras militares conjuntas y los programas de intercambio de oficiales y soldados entre ambos países forman parte de la normalidad.
Cuando Rusia invadió Ucrania surgieron inicialmente tensiones entre Berlín y Varsovia debido a la actitud cautelosa de Alemania. Sin embargo, en términos generales, la invasión fortaleció aún más la cooperación. La Bundeswehr apoyó la defensa aérea polaca con varias unidades del sistema antiaéreo Patriot y sus respectivas tripulaciones alemanas. Además, aviones de combate alemanes participan en la protección del espacio aéreo polaco.
Las cuestiones relativas a la cooperación militar también ocuparon un lugar destacado en la última ronda de consultas entre ambos gobiernos, que culminó con la firma del acuerdo de defensa germano-polaco, el 17 de junio de 2026.
Sin embargo, no todas las fuerzas políticas polacas ven con buenos ojos esta nueva fraternidad de armas entre Polonia y Alemania. Las heridas de la Segunda Guerra Mundial siguen muy presentes en la sociedad polaca y son utilizadas regularmente por el partido conservador Ley y Justicia (PiS) para alimentar sentimientos antigermanos.
Ya en 2014, el líder del PiS, Jaroslaw Kaczynski, declaró que no quería soldados alemanes en Polonia. "Tendrán que pasar al menos siete generaciones para que eso sea aceptable", afirmó entonces.
Cuando el Gobierno alemán ofreció en otoño de 2022 desplegar dos baterías Patriot alemanas en Polonia tras un incidente relacionado con un misil ucraniano desviado, el Gobierno del PiS bloqueó la propuesta. "El comportamiento de Alemania hasta ahora no da motivos para creer que vaya a decidir disparar contra los misiles rusos", justificó Kaczynski.
En marzo de 2026, el presidente polaco Karol Nawrocki, apoyado por el PiS, bloqueó un crédito europeo para armamento destinado a Polonia por valor de casi 44.000 millones de euros, alegando que esos fondos podrían beneficiar también a empresas armamentísticas alemanas.
Polonia considera a Estados Unidos como el principal garante de su seguridad y trata de mantener una relación especialmente estrecha con Washington.
Durante las celebraciones del Día de las Fuerzas Armadas polacas del pasado sábado (15.08.2026) participaron tres aeronaves alemanas. Entre los invitados de honor se encontraba el jefe de la Fuerza Aérea alemana, Holger Neumann. Sin embargo, en el desfile militar propiamente dicho marcharon soldados estadounidenses, pero no alemanes.
Fuente: Deutsche Welle

