Con la publicación de los seis nominados, el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia inició esta semana la recta final. En 2026, entre los nominados, "hay alguien que Bruselas no se esperaba", decía en la presentación René Aust, eurodiputado alemán del grupo Europa de las Naciones Soberanas (ESN). Este grupo de ultraderecha, el más pequeño del hemiciclo, ha optado por nominar al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, "por defender el derecho a vivir sin violencia”.
Desde su inicio en 1988, en cinco ocasiones se ha otorgado el premio a personas de América Latina y el Caribe. Y, desde 2006, diez veces ha habido latinoamericanos entre los nominados a recibir el Sájarov, que premia la defensa de la libre expresión y el Estado de derecho, de las causas de las minorías y de la democracia.
La reducción de la tasa de homicidios (de 100 por 100.000 habitantes en 2015 a 1,3 en 2025) es la carta de presentación de la nominación del mandatario salvadoreño. "Sus logros son impresionantes y lo hacen acreedor a un Sájarov por defender derechos fundamentales como el poder moverse libremente por una calle y el poder prosperar. La seguridad es la base para ello y eso es lo que ha logrado el presidente Bukele", explica a DW René Aust, del partido Alternativa por Alemania.
Lejos de la explicación del político alemán está lo que afirma un reciente estudio de la Fundación Carolina: "A través del encarcelamiento masivo, la militarización de la seguridad y la suspensión prolongada de garantías, el gobierno de Bukele ha logrado resultados visibles, pero sin resolver los determinantes estructurales de la violencia: pobreza, desintegración familiar y ausencia de oportunidades".
¿Qué opina este grupo parlamentario de que el método para lograr esos resultados en seguridad se base, por ejemplo, en la prolongación por cuatro años del estado de excepción? "No podemos valorar desde fuera la manera en que cada Estado configura su política. El camino que escoja El Salvador es una cuestión nacional; nosotros vemos los resultados, que son impresionantes", responde René Aust, añadiendo que espera que su país profundice relaciones con el gobierno de El Salvador.
¿Y qué comentario le merece al grupo ESN que casi el 1,9 % de la población salvadoreña esté en prisión en este momento? "Lo decisivo son los derechos humanos: el derecho a no ser asesinado ni secuestrado. Que la gente pueda estar segura de que sus hijos vuelven a casa por la noche. Esa es nuestra vara de medir; la valoración se la dejamos a la población de El Salvador", apunta el eurodiputado alemán, añadiendo que parte del supuesto de que los prisioneros son tratados humanamente.
Los datos sobre la cantidad de detenidos, que, según el estudio de Fundación Carolina, dobla la capacidad de las cárceles salvadoreñas, o sobre los juicios masivos sin garantías de los que habla WOLA también están ausentes en el análisis de ESN sobre el mandato de Nayib Bukele.
En cualquier caso, de las seis nominaciones al premio, tres serán finalistas y, gane quien gane, entrarán a formar parte de la Comunidad Sájarov, una red internacional de "embajadores” y propulsores de los valores que pretende defender y difundir el premio europeo.
En caso de ser seleccionado como finalista, ¿qué tal quedaría Nayib Bukele al lado de finalistas como el obispo nicaragüense Rolando Álvarez o Francisco Roux, de la Comisión de la Verdad en Colombia? ¿Qué tal junto a los defensores del río Guapinol o a las presencias póstumas de Marielle Franco y Berta Cáceres? "El presidente Bukele es una persona que ha afirmado que los derechos humanos son recetas fallidas de la comunidad internacional. Quizás su nominación es una oportunidad para corregir", responde a DW Noah Bullock, director ejecutivo de Cristosal. Esta organización salvadoreña de derechos humanos opera desde el exilio desde julio de 2025. Desde mayo de ese año, su directora, la abogada Ruth López, está en prisión provisional y bajo reserva judicial.
De quedar en la terna final, ¿qué podría hacer por su país el presidente salvadoreño desde una red de defensores de derechos humanos como la del Sájarov? "Podría comenzar con la identificación de los responsables de las torturas, con la creación de programas de reparación para las familias de fallecidos bajo custodia estatal durante el régimen de excepción, con asegurar garantías de debido proceso y de derecho a la defensa para los miles de personas que han sido detenidas, como Ruth López, que ha denunciado la corrupción y que ha acompañado a víctimas de abuso de poder", continúa Noah Bullock, y recuerda que las familias salvadoreñas piden pruebas de vida de sus hijos desaparecidos.
Como fuere, aunque por la aritmética parlamentaria no es muy probable que el presidente salvadoreño quede finalista, la nominación de Nayib Bukele al Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia "es una gran oportunidad de poner el foco sobre las realidades de las personas que en El Salvador sufren por sus convicciones", concluye el director de Cristosal.
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Fuente: Deutsche Welle

