Irán calibra su estrategia ante las elecciones en EE. UU.

Irán calibra su estrategia ante las elecciones en EE. UU.

"La guerra terminará inmediatamente después de las elecciones de medio término, porque Irán ya no podrá resistir", dijo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ante periodistas el 9 de septiembre. Trump calificó los próximos comicios como "una de las elecciones más importantes en la historia de nuestro país" y volvió a defender la guerra contra Irán. Afirmó que había ordenado los ataques para impedir que Irán desarrollara un arma nuclear. Al mismo tiempo, prometió que los precios del petróleo bajarían una vez que Estados Unidos hubiera ganado la guerra.

Las elecciones de medio término en Estados Unidos se celebrarán el 3 de noviembre de 2026. El aumento de los precios de la gasolina y la energía en el país podría convertirse en un problema político para los republicanos del presidente Trump. Muchos estadounidenses se ven afectados por los mayores costos en las gasolineras. Un nuevo encarecimiento de la energía podría, por lo tanto, afectar el ánimo de los votantes.

El miércoles 9 de septiembre, el precio del crudo Brent, de referencia internacional, volvió a superar los 100 dólares por barril (159 litros). El motivo son las recientes escaladas entre Irán y Estados Unidos en torno al estratégico estrecho de Ormuz. El viernes, 11 de septiembre, se informó que los hutíes de Yemen, aliados de Irán, controlaban el estrecho de Bab el-Mandeb, entre el mar Rojo y el golfo de Adén. Esto podría aumentar aún más la presión sobre el mercado energético mundial.

Según el Gobierno estadounidense, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos destruyeron el 8 de septiembre cinco petroleros iraníes que transportaban crudo. La acción se produjo en respuesta a dos ataques de la Guardia Revolucionaria iraní (IRGC), que habría atacado con misiles balísticos un buque de guerra de la Marina estadounidense.

"Irán, aparentemente, sigue considerando la escalada como un instrumento controlado para negociar bajo presión coercitiva, y no como un fin en sí mismo", dice a DW el experto en Medio Oriente Mohammad Ghaedi. El profesor del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad George Washington describe la estrategia iraní como una forma de escalada controlada. "Irán intenta imponer costos a Estados Unidos antes de las elecciones de medio término. Al mismo tiempo, busca que la presión no sea tan grande como para que Washington se vea obligado a entrar en una guerra a gran escala. Eso explica por qué el número de misiles disparados contra buques de la Marina estadounidense fue comparativamente bajo".

Aunque Irán quiere demostrar que está en condiciones de amenazar a las fuerzas estadounidenses y perturbar el tráfico marítimo en la región, al mismo tiempo busca mantener la confrontación por debajo de un umbral que pueda provocar una respuesta estadounidense considerablemente más contundente.

Desde la perspectiva iraní, regresar al Memorando de Islamabad, de junio pasado, sería, aparentemente, la opción preferida. Así lo subrayó el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, a finales de agosto, durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Biskek. Irán regresará al memorando si Estados Unidos también vuelve a cumplir sus compromisos, afirmó.

Sin embargo, en Teherán parece crecer la conciencia de que un rápido regreso de Estados Unidos al acuerdo es poco probable. Ghaedi señala un obstáculo fundamental: "El primero es una disposición del acuerdo que presupone la retirada israelí del Líbano, un paso que Teherán considera improbable antes de las elecciones israelíes".

Las elecciones para la 26.ª Knéset, el Parlamento israelí, se celebrarán el 27 de octubre de 2026, apenas una semana antes de las elecciones de medio término estadounidenses. Al parecer, en Teherán muchos observadores consideran que las decisiones determinantes sobre el conflicto no se tomarán sino hasta después de este período electoral.

El 2 de septiembre, la agencia de noticias Reuters informó que asesores de alto rango del presidente Trump presionan para limitar la escalada antes de las elecciones de noviembre. Según dicha información, temen consecuencias políticas negativas para los republicanos. Al mismo tiempo, en la Casa Blanca se estaría considerando ampliar las medidas militares después de los comicios. Sin embargo, sigue sin estar claro si efectivamente se producirá una nueva escalada. Mientras tanto, es probable que la presión económica sobre Irán siga aumentando.

Según Ghaedi, la evolución del conflicto dependerá en gran medida del resultado de las elecciones en Estados Unidos. Sin embargo, independientemente del resultado, Irán tendría poco interés en llevar el conflicto a un nivel de escalada significativamente mayor.

Si los demócratas obtuvieran el control del Congreso e intentaran limitar la conducción de la guerra por parte de Trump, Teherán podría actuar incluso con mayor cautela. El liderazgo iraní probablemente querría evitar cualquier acción que pudiera conducir en Estados Unidos a una unidad bipartidista, la denominada "hora del Ejecutivo".

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Fuente: Deutsche Welle

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