El difunto senador republicano Lindsey Graham fue uno de los principales defensores de Ucrania en el Congreso de Estados Unidos. Con motivo de su funeral, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski , fue recibido el martes (28.07.2026) en la Casa Blanca por el presidente estadounidense, Donald Trump.
La reunión, a puerta cerrada, duró algo menos de una hora, pero, según observadores, resultó importante ya solo por el ambiente en el que se desarrolló la conversación. En las fotografías de la Casa Blanca que Zelenski compartió en sus redes sociales, todos los participantes parecen amables y relajados.
Según explicó Zelenski, la reunión se centró en la continuación de la cooperación militar. Afirmó haber hablado con Trump sobre las licencias para la producción de misiles interceptores para el sistema de defensa aérea Patriot y "algunas ideas más que podrían resultar útiles". También se abordó la intensificación de los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra de Rusia contra Ucrania. "Una buena reunión con el presidente Trump en el Despacho Oval. Muchas gracias por todo lo que hacemos juntos para proteger la vida de los ucranianos y lograr la paz", escribió Zelenski en las redes sociales.
Para Kiev, cualquier conversación amistosa con el presidente de EE. UU. resulta útil, incluso sin resultados concretos, afirma Oleksandr Krajev, del grupo de reflexión Prisma Ucraniano. Este experto en política internacional considera que Trump tiene una actitud mucho más positiva hacia Ucrania que antes, ya que ve en ello una ventaja también para sí mismo. "Rusia sigue saboteando las negociaciones y hace todo lo posible por impedir una diplomacia normal. Ucrania, por su parte, hace todo lo que está en sus manos para privar a Rusia de los recursos financieros y del potencial bélico, y obligarla a sentarse a la mesa de negociaciones", afirma Krajev en entrevista con DW.
La disposición de Kiev a cooperar y a alcanzar compromisos razonables marca la diferencia con respecto a la postura de Moscú, y eso es lo que hace que Ucrania resulte atractiva para Trump. Partiendo de esta consideración, según Krajev, la Casa Blanca ha respaldado el amplio paquete legislativo de sanciones contra Rusia, que ha sido negociado durante meses, principalmente por el senador republicano Lindsey Graham y el demócrata Richard Blumenthal.
Al parecer, Trump está dispuesto a endurecer aún más el paquete de sanciones con medidas punitivas adicionales. Además, el Pentágono ha comenzado a destinar fondos a Ucrania. "El proceso se está alargando, no avanza sin contratiempos", admite Krajev. Pero: "El mero hecho de que haya avances es importante. El principal valor de la reunión radica en la imagen: transmite a Trump una imagen positiva de Ucrania y de Zelenski".
El experto también hace referencia a la reciente visita a Kiev de la influyente bloguera estadounidense del movimiento MAGA, Laura Loomer, que ha aumentado la atención de Trump hacia los asuntos ucranianos. "Dada la escasa capacidad de atención de Trump, debemos ser muy activos y estar muy presentes en su espacio informativo", afirma Krajev. "Y, hasta ahora, lo estamos consiguiendo".
Ivan Us, del Instituto Nacional de Estudios Estratégicos de Ucrania, analiza esta cuestión en el contexto de varios acontecimientos que cambiarían de forma radical las relaciones de Ucrania con EE. UU. Entre ellos destaca, sobre todo, la guerra de EE. UU. contra Irán, que de repente haría que Ucrania resultara muy útil para Washington.
El 25 de julio, las Fuerzas Armadas ucranianas atacaron en el mar Caspio unos buques que, según el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), se utilizaban para el transporte de material militar entre Irán y Rusia. También fue atacada una lancha lanzamisiles rusa. El bombardeo provocó una fuerte reacción por parte de Irán, que llegó incluso a amenazar con un ataque contra Ucrania.
Precisamente esta evolución, según Us, integra a Kiev en una alianza antiiraní más amplia. En este sentido, el experto hace referencia a las circunstancias geográficas. Estados Unidos e Israel solo podrían aislar a Irán desde el sur, mientras que desde el norte -más allá del mar Caspio- es precisamente Ucrania la que está en condiciones de hacerlo.
En este contexto, según Us, resulta significativo que las reuniones de Trump con Zelenski y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en Washington se sucedieran en un intervalo tan breve. Por ello, los observadores ya hablan de los contornos de una nueva coalición entre EE. UU., Israel y Ucrania.
Fuente: Deutsche Welle

