Tras más de una década de presencia en Irak, este jueves (01.10.2026) los últimos soldados de las fuerzas armadas alemanas abandonaron Erbil, en el norte iraquí, poniendo así término a su participación en la misión de Naciones Unidas para combatir al Estado Islámico (EI), que comenzó en febrero de 2015 y que estaba compuesta, principalmente, por asesores, personal médico e informáticos.
"El 30 de septiembre concluyó la presencia militar de la Bundeswehr en Irak. Salvo por el personal empleado por el agregado militar de la embajada en Bagdad, los últimos 28 soldados alemanes han entregado por deseo del Gobierno iraquí el campamento en Erbil [en la región semiautónoma del Kurdistán] al Gobierno iraquí y han abandonado el país", indicaron las fuerzas armadas en un comunicado.
Según la nota, durante su presencia en territorio iraquí, las tropas alemanas lograron, junto con sus aliados, "grandes progresos a la hora de hacer retroceder la amenaza de las fuerzas terroristas y con ello una importante contribución a la seguridad de la región y Europa". La misión ayudó a las fuerzas armadas y a los cuerpos de seguridad iraquíes a desarrollar la capacidad de garantizar por sí mismas la seguridad del país.
Según el secretario de Estado del Ministerio de Defensa, Nils Hilmer, los últimos meses estuvieron marcados por una situación de seguridad tensa en Erbil: desde marzo se habían intensificado los ataques en toda la región, también contra la base aérea en la que se alojaba la mayor parte de las fuerzas alemanas. Por ello, la retirada de los uniformados estuvo marcada por cambios de planes constantes.
"El Gobierno iraquí ha decidido volver a asumir plenamente la seguridad de su país”, afirmó Hilmer, y añadió que el Gobierno federal lo respeta. "No obstante, ya estamos trabajando para sentar las bases de nuestra futura cooperación con las fuerzas armadas y de seguridad iraquíes y, por supuesto, sobre todo también con los peshmerga”, que son las unidades de defensa del Kurdistán.
El primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, afirmó que este jueves marca "el día de un inicio serio" para que las milicias iraquíes proiraníes pongan sus armas bajo control estatal en Irak tras la retirada de las fuerzas de la coalición antiyihadista internacional, lideradas por EE. UU. El fin de la presencia en Irak de "fuerzas extranjeras" es la principal condición de varias milicias para entregar sus armas.
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Fuente: Deutsche Welle

