Rusia y Corea del Norte: el puente que preocupa a Ucrania

Rusia y Corea del Norte: el puente que preocupa a Ucrania


Durante mucho tiempo, Khasan fue poco menos que el lugar más remoto de Rusia. En este asentamiento del Lejano Oriente, ubicado en el extremo sudeste del gigantesco territorio ruso, viven menos de 500 personas.

Allí, a más de 9.000 kilómetros por carretera de Moscú, Rusia comparte una frontera de apenas 17 kilómetros con Corea del Norte, y Khasan es el único poblado ruso situado a lo largo de ese tramo fronterizo. Desde 1959, el llamado "Puente Ferroviario de la Amistad Coreano-Rusa" cruza el río Tumen, que marca la frontera entre ambos países, y hasta ahora era la única conexión terrestre entre Rusia y Corea del Norte.

Sin embargo, desde hace algunos años, ambos países construyen, a pocos cientos de metros de allí, un puente carretero paralelo. El hecho de que la obra esté a punto de concluir antes de lo previsto ha despertado preocupación en la lejana Kiev. El temor es que Rusia no solo utilice el puente para el intercambio de mercancías, sino también para trasladar de forma encubierta soldados norcoreanos al frente en Ucrania.

Desde el inicio de la guerra en Ucrania, en 2022, Rusia y Corea del Norte han estrechado cada vez más sus vínculos. Ambos países comparten el hecho de estar sometidos a amplias sanciones occidentales y a un fuerte aislamiento internacional. En junio de 2024, los presidentes Vladimir Putin y Kim Jong-un firmaron un acuerdo de asociación estratégica cuyo principal resultado fue una cooperación militar más profunda. Esta incluye, sobre todo, importantes envíos de armamento y también de soldados norcoreanos para la guerra de Rusia contra Ucrania. Paralelamente, ambas partes acordaron la construcción del nuevo puente carretero.

"La apertura del nuevo puente impulsará el comercio bilateral, optimizará la logística, fortalecerá los vínculos culturales y transformará las regiones fronterizas en dinámicos centros económicos", afirmó el ministro de Transporte ruso, Andréi Nikitin, en un comunicado.

De hecho, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), con sede en Estados Unidos, señala que "el ritmo al que avanza la construcción del puente carretero y el elevado nivel de tráfico ferroviario en playas de maniobras que antes estaban inactivas son claros indicios de la importancia y de la expansión del comercio entre ambos países durante la guerra de Rusia contra Ucrania".

Sin embargo, según informa el diario británico The Guardian, existen serias dudas de que los objetivos económicos y civiles sean realmente la principal razón del proyecto.

De acuerdo con cifras oficiales, en 2024 el volumen total del comercio entre Rusia y Corea del Norte fue de apenas 34 millones de dólares. Solo el costo de construcción del puente y de la infraestructura circundante asciende a unos 100 millones de dólares, casi el triple de esa cifra. Imágenes satelitales de la obra muestran, además, la construcción de grandes depósitos, centros de despacho aduanero, estacionamientos para camiones e incluso un helipuerto.

La organización ucraniana de derechos humanos Truth Hounds, que también monitorea la construcción del puente, tampoco cree que la obra vaya a impulsar el turismo. El puente se encuentra a unas 125 horas en automóvil de Moscú e incluso a cuatro horas de Vladivostok. "El turismo en Corea del Norte está fuertemente restringido y, debido al carácter cerrado del país, no puede crecer rápidamente", señala su análisis.

Además, quien decida viajar allí probablemente no tenga como destino el remoto y escasamente desarrollado noreste del país, sino la capital, Pionyang. Pero esta se encuentra a cientos de kilómetros de la frontera, por lo que "muy pocas personas querrán recorrer esa distancia en automóvil", sostienen los activistas ucranianos.

A ello se suma que Rusia lleva tiempo intentando, sin éxito, atraer turistas mediante vuelos directos entre Moscú y Pionyang fuertemente subsidiados por el Estado. Sin embargo, los aviones despegan prácticamente vacíos: en todo 2025 habrían viajado a Corea del Norte menos de 10.000 ciudadanos rusos.

Por ello, los analistas de Truth Hounds concluyen que la verdadera razón de la construcción del puente es profundizar la cooperación militar. En particular, consideran que facilitaría el traslado de soldados y armamento norcoreanos destinados a la guerra contra Ucrania.

Según los analistas de Truth Hounds, los traslados de tropas por carretera serían mucho más difíciles de rastrear mediante imágenes satelitales que los realizados por ferrocarril. Los trenes solo pueden circular por un número limitado de vías y la carga y descarga de los vagones únicamente pueden efectuarse en determinados nudos ferroviarios. Los camiones, en cambio, pueden cargar y descargar prácticamente en cualquier lugar, y la extensa red vial hace casi imposible una vigilancia completa desde el espacio.

Fuente: Deutsche Welle

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