Con la mano derecha levantada en un credo de lealtad al presidente estadounidense, Donald Trump, y con la promesa de ir a votar por los republicanos en las 'midterm', las elecciones legislativas de medio mandato en noviembre, el partido en el poder cerró este jueves (10.09.2026) una inusual convención nacional republicana en Texas con la que buscan animar a sus bases para retener el control del legislativo.
"Por favor, levanten su mano derecha", instruyó el mandatario a sus seguidores, en un corto discurso de cierre de la jornada. "Le juro al mejor presidente en la historia de Estados Unidos, que nos ama tanto que ni puede respirar, que irán con mi familia (…) a votar el 3 de noviembre".
Este cierre maximalista hizo aún más explícito lo que las encuestas han anunciado por semanas: la probabilidad de una victoria demócrata en la Cámara Baja y una apretada contienda por el control del Senado (50/50, según el agregador de sondeos Decision Desk HQ).
La agenda de la convención, que fue apodada por el liderazgo del partido como 'Trumpapalooza', una especie de "carnaval" de Trump, estuvo centrada en alabar su Gobierno, sus logros y su misión cuasireligiosa de "salvar" el país de la "izquierda radical".
Además de Trump, que habló ambos días de la convención, el primero en un discurso de casi dos horas, por el escenario del American Airlines Center en Dallas pasaron varios miembros de su gabinete, incluyendo los que ocupan puestos tradicionalmente alejados de manifestaciones de política partidista como el fiscal general, Todd Blanche, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
El vicepresidente, JD Vance, también dio un discurso en la segunda noche, al igual que el gobernador de Texas, Greg Abbott, el senador Ted Cruz y varios candidatos republicanos al Congreso en estados considerados "bisagra" como Minesota o Nevada.
Vance pronunció un discurso nacionalista y nativista, centrado en la defensa de la clase media, la familia tradicional y lo que describió como el "derecho de nacimiento nacional" de los estadounidenses.
"Tenemos que enviar un mensaje este noviembre: el país no pertenece a los radicales, no pertenece a los burócratas y no pertenece al mejor postor", afirmó Vance.
"Este país nos fue entregado por nuestros padres y por los padres de ellos. Recibimos este derecho de nacimiento nacional", agregó.
Vance también desestimó las críticas a la guerra en Irán como una mera "cuestión política" y pidió a los republicanos que se oponen al conflicto que no entreguen el país "a un montón de gente loca", en referencia al Partido Demócrata.
La guerra, uno de los asuntos más delicados para los republicanos de cara a noviembre, apenas tuvo espacio durante la convención, enfocada principalmente en la economía, la inmigración y la defensa de la gestión de Trump.
El mandatario estadounidense prometió el miércoles entregar 5.000 dólares a cada adulto estadounidense si los republicanos conservan el control del Congreso.
Trump no explicó cómo se financiaría la propuesta ni mediante qué mecanismo se repartiría el dinero, aunque aseguró que provendría de la recaudación arancelaria.
La iniciativa ha sido calificada de poco realista por expertos legales consultados por EFE, ya que un desembolso federal de esa magnitud requeriría, en principio, la autorización del Congreso.
Tanto Trump como Vance dedicaron parte de sus discursos a atacar al candidato demócrata al Senado por Texas James Talarico, quien mantiene una estrecha disputa con el actual fiscal general del estado, el ultraconservador Ken Paxton.
La convención es la primera de este tipo celebrada por el Partido Republicano, ya que estos encuentros suelen tener lugar en años de elecciones presidenciales para proclamar al candidato a la Casa Blanca.
Esta vez no hubo candidatos que nominar ni una plataforma política que aprobar. El objetivo fue usar la figura de Trump y transformar la lealtad hacia él en votos para los republicanos que sí aparecerán en las papeletas el próximo 3 de noviembre.
Durante la convención, Vance protagonizó un episodio respondió con un manifestante que interrumpió su discurso mientras ondeaba una bandera mexican. El vicepresidente aprovechó el momento para reivindicar el nacionalismo estadounidense y cargar contra la izquierda.
"Si amas tanto México, vete allí. Yo te compro el boleto de avión", dijo Vance después de que el manifestante mostrara la bandera mexicana durante su intervención.
La prensa presente en la convención republicana, previa a las elecciones de medio mandato, realizada en el American Airlines Center de Dallas, reportó que un sujeto con una bandera tricolor manifestaba en uno de los pasillos del recinto cuando sucedió la confrontación con el vicemandatario.
El vicepresidente calificó posteriormente la enseña como un "símbolo de la extrema izquierda" y sostuvo que el hombre debería haber mostrado la bandera estadounidense. El manifestante fue retirado del recinto por el personal de seguridad.
Se trata de la primera convención republicana organizada específicamente a mitad de mandato y reúne a dirigentes y candidatos del partido en un momento en que los republicanos buscan conservar sus mayorías en el Congreso.
En su discurso, Vance presentó las elecciones como una batalla por preservar el "derecho de nacimiento" de los estadounidenses y acusó a los demócratas de promover políticas que amenazan la familia, la seguridad, la economía y la identidad nacional.
También vinculó la inmigración irregular con la competencia por empleos y viviendas y afirmó que los estadounidenses habían visto su país "robado" y entregado a extranjeros.
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Fuente: Deutsche Welle
