El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, anunció en Pekín que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, visitará China en la primera mitad de este año, en medio de una nueva ronda de contactos de alto nivel entre ambos países y en un contexto internacional marcado por la guerra en Irán.
Lavrov hizo ese anuncio en una rueda de prensa al término de su visita oficial al gigante asiático, durante la cual se reunió con el presidente chino, Xi Jinping, y con su homólogo, Wang Yi.
De concretarse esa visita, el presidente chino Xi Jinping podría recibir sucesivamente en las próximas semanas a los gobernantes de Estados Unidos, Donald Trump, anunciado para mediados de mayo, y de Rusia.
La visita de Lavrov a China ha servido para volver a escenificar la estrecha sintonía entre Moscú y Pekín. El canciller ruso afirmó ante Xi que la relación bilateral desempeña “un papel estabilizador” en los asuntos mundiales, y aseguró que los vínculos entre ambos países son cada vez más importantes para lo que describió como “la mayoría de la población mundial”.
“Rusia puede, sin duda, compensar el déficit de recursos que ha surgido” en China y “otros países interesados en trabajar con nosotros”, declaró además Lavrov, al ser consultado sobre el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz.
Irán bloqueó esa vía naval por donde pasaba el 20 % de la producción petrolera mundial tras el estallido de la guerra de Estados Unidos e Israel en su contra, el 28 de febrero. Esta semana, Estados Unidos impuso también un bloqueo naval a Ormuz y todos los puertos iraníes para evitar el paso por esas vías a buques autorizados por Irán, como los chinos.
China sigue de cerca la guerra en Medio Oriente, que impacta sus suministros de petróleo. Irán enviaba al gigante asiático más del 80% de sus exportaciones de crudo antes de la contienda bélica, según la empresa de análisis Kpler.
Rusia y China, países vecinos y miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, han estrechado sus relaciones económicas y políticas desde la invasión rusa a Ucrania en 2022. Poco antes de la invasión rusa de Ucrania a gran escala, Xi y Putin proclamaron en Pekín la “amistad sin límites” entre sus naciones.
Fuente: Deutsche Welle

