Esta semana, la prensa en alemán se ocupa del presidente argentino Javier Milei, en su papel de referente de la derecha del continente. Bajo el título "Pan o medicamentos”, la revista alemana Der Spiegel, en su edición del 24 de julio, afirma: "La derecha mundial aplaude la política económica de Javier Milei, pero la recuperación no llega a la mayoría. Además, el presidente enfrenta acusaciones de corrupción. (…).
'El problema central sigue siendo una estructura económica profundamente desigual', escribe la economista argentina Jimena Zuniga para Bloomberg Economics. ‘La fortaleza se concentra en un puñado de sectores competitivos, sin señales de una recuperación que alcance al conjunto de la economía'. (…).
El presidente prometió repetidamente a sus compatriotas que, una vez superada la dura terapia de choque que impuso al asumir el poder, Argentina volvería a ubicarse entre las principales potencias económicas del mundo.
Libertarios de todo el planeta respaldan ese discurso, y también muchos miembros del Partido Demócrata Liberal alemán (FDP) elogian el supuesto milagro económico a orillas del Río de la Plata. Sin embargo, el economista Fernando Morra prevé para su país una ‘latinoamericanización': ‘Cada vez nos parecemos más a países como Perú, cuya economía depende de la explotación y exportación de materias primas'. Se trata, dice, de países caracterizados por una desigualdad extrema y un enorme sector informal. (…).
En respuesta a las acusaciones, Milei endureció sus ataques contra los periodistas. Ha calificado a algunos de ellos como ‘basura mentirosa', ‘criminales' y ‘sicarios con micrófono'. Incluso llegó a impedir temporalmente el acceso de la prensa a la Casa Rosada. ‘Un gobierno que se dice liberal y que asegura defender la libertad está atacando la libertad de prensa', denuncia Marcela Pagano. Para ella, se trata de un ‘peligroso indicio' de un creciente autoritarismo."
En tanto, el diario Süddeutsche Zeitung, en su edición del día 30 de julio, trae un artículo titulado "Quiere revolucionar no solo su país”. Y lo introduce así: "El presidente argentino Javier Milei se proyecta como líder de la nueva derecha en América Latina, aun a costa de provocar crisis diplomáticas."
"(…) Al parecer, Milei no solo no rehúye estos conflictos, sino que los busca deliberadamente. Según personas de su entorno, su objetivo es 'reconfigurar' América Latina y consolidar el giro hacia la derecha en la región. Y al frente de esa reconfiguración: Javier Milei. (…).
Sin embargo, tras su visita a São Paulo, queda la duda de si la forma extremadamente ruda con la que Milei brinda su apoyo resulta realmente útil. Durante su discurso en el congreso del Partido Liberal calificó al presidente brasileño de ‘ladrón' y al juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes de ‘basura calva'. El motivo fue que De Moraes le prohibió visitar al expresidente Jair Bolsonaro, que cumple arresto domiciliario.
Incluso personas que conocen bien al presidente argentino parecieron quedar consternadas. ‘Milei viajó a Brasil y se puso a gritar como un poseído', escribió en X el expresidente argentino Alberto Ángel Fernández. ‘Insultar al presidente de un país amigo y de nuestro principal socio comercial es imperdonable'. Lula da Silva, en cambio, reaccionó con calma. Cuando periodistas le preguntaron por Milei, respondió escuetamente: ‘¿Quién es ese tipo?'”.
Por su parte, el periódico Neue Zürcher Zeitung, analizó también en la siguiente nota del 28 de julio los agravios del presidente argentino contra su colega brasileño y sus posibles consecuencias: "Milei carga contra Lula y desata un terremoto diplomático”.
"El presidente argentino hace campaña a favor de Bolsonaro con la esperanza de que Brasil también vire a la derecha (…). En casi todos los países de Sudamérica gobiernan fuerzas de derecha o de extrema derecha. Sin embargo, en el mayor país de la región ocurre lo contrario: el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva gobierna Brasil y tiene buenas posibilidades de ganar también las próximas elecciones presidenciales de octubre.
Para su homólogo argentino, Javier Milei, esa perspectiva es una auténtica pesadilla. Por eso viajó el fin de semana a Brasil para apoyar al candidato de derecha Flávio Bolsonaro. Y durante esa visita recurrió a un tono verbal tan agresivo que incluso para él, el hombre de la motosierra, resultó fuera de lo común. (…)
Milei participó en el lanzamiento de la campaña electoral de Flávio Bolsonaro. Afirmó que en Argentina ya habían tenido que presenciar cómo ‘los malditos izquierdistas' hundían al país en la pobreza. Después atacó directamente al presidente brasileño y a su espacio político: ‘No permitan que los ladrones socialistas les roben el futuro', exclamó ante los seguidores de Bolsonaro. (…).
Quien sí expresó su pesar por los ataques 'vergonzosos' de Milei fue Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires y una de las principales figuras de la oposición peronista. Según Kicillof, con sus provocaciones contra el principal socio comercial de Argentina, el presidente pone en riesgo las inversiones, las exportaciones y miles de puestos de trabajo argentinos, todo ello únicamente para apoyar, 'a pedido de Trump', la candidatura de Flávio Bolsonaro."
Fuente: Deutsche Welle

