Santo Domingo.- La Oficina Nacional de Estadística (ONE) presentó los resultados de las nuevas Estimaciones y Proyecciones Nacionales de Población, las cuales muestran que el país se encuentra en una transformación demográfica, con una fecundidad cada vez más baja y una población que vive más años, lo que se refleja en un incremento sostenido en la esperanza de vida.
Las estimaciones y proyecciones de población fueron elaboradas con el acompañamiento técnico del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (Celade) de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), y actualizan por completo el panorama demográfico del país para el período 1950-2100.
Como parte del proceso de elaboración, se incorporaron informaciones del X Censo Nacional de Población y Vivienda 2022, las estadísticas vitales, encuestas especializadas y otras fuentes complementarias como los registros administrativos, integradas mediante metodologías demográficas reconocidas internacionalmente, que fortalecen la base de evidencia para la planificación y el desarrollo sostenible del país.
Durante la actividad para presentar estos resultados, la directora general de la ONE, Mildred Martínez, destacó que las estimaciones y proyecciones de población constituyen uno de los insumos estadísticos más estratégicos para el país, ya que permiten comprender las transformaciones demográficas ocurridas para comprender el futuro; además, aportan evidencia para la planificación, la formulación de políticas públicas y la toma de decisiones.
Por su parte, Gabriel Mendes Borges, oficial de Asuntos de Población del Celade-Cepal, presentó los aspectos metodológicos utilizados para la elaboración de las nuevas proyecciones, y subrayó la importancia de contar con procesos técnicamente robustos y comparables internacionalmente para garantizar la calidad de los resultados. Destacó que el cambio de metodología, pasando de 5×5 a 1×1, la cual se está utilizando en la región, ha sido posible en el país gracias al fortalecimiento de las capacidades técnicas institucionales, la mejora continua de los registros administrativos, destacando las estadísticas vitales y otros.
Asimismo, Evalina Gómez, directora de Análisis Social del Viceministerio de Economía del MHE, resaltó la importancia de estos resultados como una herramienta fundamental para la formulación de políticas públicas basadas en evidencia y orientadas a responder a los cambios demográficos que experimenta el país.
Una fecundidad en transformación
Entre los hallazgos más relevantes se destaca la evolución de los patrones de fecundidad en la República Dominicana.
Mientras que en 1950 cada mujer tenía en promedio 7.57 hijos en toda su vida reproductiva, para el año 2026 esta cifra se sitúa en 1.97 hijos por mujer, es decir, por debajo del nivel de reemplazo. Las proyecciones estiman que este indicador se mantendrá en torno a 1.70 hijos por mujer hacia 2050 y 2100, reflejando los cambios sociales, económicos y culturales que han acompañado el desarrollo del país en las últimas décadas.
La fecundidad adolescente también continúa mostrando una tendencia favorable a la reducción. Se estima que representa el 14 % en 2026, disminuyendo a 12 % en 2050 y a 7 % en 2100. Si bien este sigue siendo un tema relevante para la política pública.
Asimismo, la edad media de la fecundidad pasó de 28.53 años en 1950 a 26.45 años en 2026, con una proyección de 26.62 años para 2050 y 26.97 años para 2100, lo que evidencia una transformación gradual de los patrones reproductivos de las mujeres en el país.
Población más longeva
Los resultados muestran también avances históricos en la esperanza de vida al nacer; esta pasó de 44.0 años en 1950 a 75.7 años en 2026 (79.1 años en el caso de las mujeres y 72.4 años en el de los hombres), y para el año 2100 las proyecciones prevén 91.5 años. Los resultados sugieren, además, una sobremortalidad masculina presente en todas las edades, con un pico a los 20 años en el que la mortalidad de los hombres llega a triplicar la mortalidad de las mujeres.
Como resultado de esta ganancia en años de vida y la baja fecundidad, la edad media de la población dominicana, que era de 21.6 años en 1950, se sitúa en 32.9 años en 2026 y se proyecta en 40.3 años para 2050 y en 51.6 años para 2100.
El índice de envejecimiento, que relaciona a la población de 60 años y más con la de menores de 15 años, superará el umbral de 60 hacia 2031, marcando el ingreso del país a una etapa de envejecimiento alto, y este índice continuará en ascenso hasta el final del siglo.
Esta transformación se refleja también en la composición por edades: el peso de la población infantil (0-14 años) se reducirá de 25 % en 2025 a 18 % en 2050, mientras que la población de 65 años y más pasará de 9 % a 17 % en el mismo período, hasta alcanzar 36 % de la población total en 2100. De mantenerse esta tendencia, hacia mediados de siglo, por primera vez en su historia, la República Dominicana tendrá más adultos mayores que niños y niñas.
Estos cambios conllevan una mirada importante en materia de política pública; se prevé que las necesidades de cuidado cambien de la población infantil a la población adulta mayor.
La población dominicana continuará creciendo durante las próximas décadas.
Entre los resultados presentados, las estimaciones y proyecciones muestran que la población dominicana alcanzó poco más de 10.8 millones de habitantes en 2026 y llegará a 12.3 millones de habitantes en 2050, y que seguirá creciendo hasta acercarse a su punto máximo en torno a la década de 2070, para luego iniciar un descenso gradual hasta situarse en poco más de 11.9 habitantes en 2100.
Ese cambio de tendencia se explica por la desaceleración del crecimiento poblacional: la tasa promedio anual de crecimiento, que fue de 31.3 por mil habitantes entre 1950 y 1975, se estima en 10.3 por mil para 2000-2025 y las proyecciones la ubican en 3.9 por mil para 2025-2050, en 0.9 por mil para 2050-2075 y en -2.6 por mil para 2075-2100, es decir, con más defunciones que nacimientos hacia el final del siglo.
Las proyecciones incorporan el comportamiento esperado de la migración internacional a través del saldo migratorio neto. Este componente, históricamente negativo debido a la mayor salida que entrada de población, muestra una tendencia gradual hacia la reducción de su magnitud a lo largo del período proyectado. Como resultado, se estima una convergencia progresiva hacia niveles cercanos al equilibrio migratorio alrededor de 2050.
En cuanto a la composición por sexo, las estimaciones muestran que, de mantenerse las tendencias actuales de mortalidad, la diferencia numérica entre hombres y mujeres se ampliará en las próximas décadas, con una mayor presencia femenina en los grupos de edades más avanzadas.
Una ventana de oportunidad demográfica
Estos resultados confirman que la República Dominicana transita actualmente por una ventana de oportunidad demográfica, caracterizada por la menor relación de dependencia observada en su historia reciente: por cada 100 personas en edad de trabajar, hay 51.7 personas dependientes en 2026, el nivel más bajo del período analizado, frente a 93.4 en 1950. Las proyecciones sitúan esta relación en 53.3 para 2050, antes de remontar hasta 94.1 en 2100, a medida que el envejecimiento eleve nuevamente el peso de la población dependiente. De acuerdo con los resultados presentados, esta ventana de oportunidad demográfica se extendería aproximadamente hasta el año 2065.
Para el país, traducir esta transformación demográfica en políticas públicas implica incorporar la dinámica poblacional como un eje transversal de la planificación económica y social: anticipar las demandas futuras de la población, asignar mejor los recursos públicos, diseñar políticas diferenciadas según la etapa demográfica de cada territorio, fortalecer la resiliencia fiscal y social del país y construir una agenda centrada en las personas que convierta el cambio demográfico en una oportunidad real de desarrollo.
Como parte de la hoja de ruta institucional, la ONE prevé socializar estos resultados en discusiones focalizadas con actores claves, publicar las tablas de mortalidad derivadas del ejercicio y avanzar, durante 2026 y 2027, en las estimaciones y proyecciones de población subnacional, de población económicamente activa y de hogares, que permitirán afinar aún más la planificación pública a nivel territorial y sectorial.
La presentación de estos resultados reunió a representantes de instituciones públicas, organismos internacionales, academia, centros de investigación y usuarios especializados de información demográfica, interesados en conocer las nuevas Estimaciones y Proyecciones Nacionales de Población elaboradas por la ONE con el acompañamiento técnico de la Cepal.
Fuente: PresidenciaRD

