La impopularidad de Merz y el arte de tender puentes

La impopularidad de Merz y el arte de tender puentes

"Las cifras son dramáticas. No hay otra forma de decirlo", subraya el analista Stefan Merz, del instituto de investigación de opinión pública y electoral Infratest dimap. Y es que el canciller alemán, Friedrich Merz, ha batido un récord: nunca antes un jefe de Gobierno en funciones en Alemania había tenido unos resultados personales tan malos en las encuestas: un 16 por ciento, según el barómetro de Infratest dimap.

Hace unas semanas, Merz, líder de la formación democristiana CDU superó incluso los peores resultados de su predecesor del SPD, Olaf Scholz, en la fase final del anterior Ejecutivo, formado por una coalición entre SPD, los Verdesy el FDP. Últimamente, apenas uno de cada seis alemanes se muestra satisfecho con la labor de Gobierno de Merz.

Stefan Merz, director sénior de Elecciones en Infratest dimap, dice a DW que la caída se ha producido mucho más rápido que en el caso de sus predecesores. Angela Merkel, en concreto, llevaba mucho tiempo "jugando en otra liga". En comparación con ella, Merz no es precisamente "un imán de votos".

Pero Stefan Merz también opina que Friedrich Merz parece que "ni siquiera espera conseguir índices de aprobación del 60 o el 70 por ciento". Su intención es la de ser un "canciller de reformas" y no un "canciller de consenso". Stefan Merz comparte apellido con el líder político alemán, pero aclara, por si acaso, que no tiene parentesco de ningún tipo con su homónimo de la Cancillería.

Infratest dimap, uno de los grandes institutos de sondeos de Alemania, formuló a los participantes la pregunta: "¿Qué tal está de contento con la labor política de…?" Stefan Merz menciona temas conflictivos como la migración, la polémica sobre la reforma de las pensiones y una aguda controversia del canciller con la ministra federal de Trabajo, Bärbel Bas (SPD), como causas posibles de su impopularidad. Pero también agrega que la cuestión no solo se limita a Merz: "Se trata de la imagen global del Gobierno federal". Y eso es devastador.

Olaf Kramer, profesor universitario de Tubinga, se muestra mucho más crítico con el canciller. Hace un tiempo, Kramer tenía a Merz por un muy orador. Según él, Merz sabe "argumentar bien".

Pero el profesor de retórica menciona que ahora existe una "cierta falta de profesionalidad" por parte del canciller, que se manifiesta de vez en cuando. Al parecer, el político de CDU no parece tener en cuenta "que las declaraciones que realiza desde el cargo de canciller tienen una relevancia diferente y pueden acarrear consecuencias distintas a las de lo que antes podía decir como persona privada".

¿Podría Friedrich Merz, a pesar de todo, dar un giro a la situación? Stefan Merz afirma que las expectativas no son buenas, pero, en principio, considera que las tornas pueden cambiar, y pone como ejemplo a Gerhard Schröder, canciller entre 1998 y 2005. El socialdemócrata fue reelegido canciller en 2002 con índices de satisfacción en torno al 60 por ciento, pero poco después cayó a valores en torno al 25 por ciento. Al final de su mandato, volvió a situarse en torno al 50 por ciento. También en el caso de la canciller Merkel, las estadísticas han presentado altibajos.

Lo que sí hace Kramer es instar al actual jefe del Ejecutivo alemán a que emprenda una transformación. "Cuando uno es canciller, es canciller de los alemanes y ya no solo un líder de la oposición, el representante de su propio partido", subraya.

Kremer cree que realmente debe producirse un cambio por parte de Merz. "En este sentido, también es tarea de un canciller emplear una retórica conciliadora, capaz de tender puentes".

Fuente: Deutsche Welle

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