El canciller de Alemania, el cristianodemócrata Friedrich Merz, dijo este miércoles (26.08.2026) que el PIB de la principal potencia de la zona euro crecerá al menos un 1%, tras el estancamiento de 2025, y prometió un futuro optimista para el país, justo cuando la popularidad de su Ejecutivo está en caída y antes de tres elecciones regionales en las que se esperan resultados inéditos para la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).
"Tenemos la posibilidad de que el próximo año, en 2027, vuelva a haber un 1 antes de la coma. No sé qué cifra habrá después de la coma, pero tenemos la posibilidad de que vuelva a haber un 1 antes de la coma en la evolución de nuestro PIB", dijo Merz en una rueda de prensa tras la tradicional reunión del Gobierno de coalición de conservadores y socialdemócratas previo al nuevo curso político, tras el fin de las vacaciones.
"Un crecimiento del 1 % supone un aumento de la producción económica en Alemania de casi 50.000 millones de euros, una cifra enorme", abundó el canciller, acompañado del vicecanciller y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, y del titular de Interior, Alexander Dobrindt, en los jardines del castillo de Neuhardenberg, en el oriental estado federal de Brandeburgo, a unos 70 kilómetros de Berlín.
Merz indicó que "las previsiones para 2027 se han revisado al alza" pese a las guerras en Ucrania y en el Golfo Pérsico y a conflictos arancelarios. Tras años de crecimiento débil, la mayor economía de Europa se expandió con más fuerza de lo estimado inicialmente en el segundo trimestre, mientras que la confianza empresarial alcanzó en agosto su nivel más alto en un año, lo que lleva al Ejecutivo a tener una visión "optimista y llena de confianza".
El canciller defendió la agenda de reformas de su Ejecutivo, iniciativas que afectan a las jubilaciones, la sanidad y la burocracia, y que incluyen un programa de inversiones de hasta 500.000 millones de euros. "Esa es la tendencia que impulsa el crecimiento. Estaríamos en recesión sin este impulso inversor", afirmó, por su parte, el ministro de Finanzas.
Klingbeil incidió en que el Ejecutivo quiere ver de nuevo a Alemania "a la cabeza" en materia tecnológica y económica en tiempos de la inteligencia artificial, pero en la medida de lo posible con modelos, chips y centros de datos propios. "Es fundamental que los puestos de trabajo del futuro se creen en Alemania, y también es fundamental que seamos más independientes y soberanos, para que no se decida nuestro futuro en Washington o en Pekín", expuso.
Fuente: Deutsche Welle

