
POLÍTICA INTERNACIONAL
Mercosur y Unión Europea sellan acuerdo histórico de libre comercio, ante avance del proteccionismo
Tras 25 años de negociaciones, el Mercosur y la UE firmaron un acuerdo para crear una de las mayores zonas de libre comercio del mundo. Sus impulsores destacan su importancia en un contexto de amenazas arancelarias y avance del proteccionismo.
Pasaron casi 26 años desde el inicio de las negociaciones hasta que, este sábado, la Unión Europea (UE) y el Mercosur —integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— firmaron el esperado acuerdo de libre comercio. Presentado por varios líderes como un rechazo contundente a los aranceles y al uso del comercio como arma geopolítica, el pacto dará lugar a una de las mayores zonas integradas del mundo, con 720 millones de personas y cerca del 30% del PBI global.
El acuerdo ganó impulso en un contexto marcado por nuevas amenazas arancelarias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y tras un cuarto de siglo de negociaciones complejas entre ambos bloques.

La ceremonia de firma se realizó luego de que, el pasado 9 de enero, el Consejo de la UE —la institución que representa a los gobiernos del bloque— adoptara dos decisiones que autorizaron la firma. Para su entrada en vigor, el tratado deberá superar todavía el proceso de ratificación parlamentaria tanto en el Parlamento Europeo como en los Congresos de los países miembros del Mercosur.
En la ceremonia, realizada en Asunción, participaron los presidentes de Argentina, Javier Milei; de Paraguay, Santiago Peña, y de Uruguay, Yamandú Orsi. Por parte de Brasil asistió el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira. También estuvieron presentes los mandatarios de Panamá, José Raúl Mulino, y de Bolivia, Rodrigo Paz. Panamá ingresó recientemente al Mercosur como Estado asociado, mientras que Bolivia se encuentra en la fase final de su adhesión como miembro pleno.
Impacto económico y tensiones
Una vez aprobado por el Parlamento Europeo y ratificado por los Legislativos de cada país del Mercosur, el acuerdo eliminará aranceles sobre más del 90% del comercio bilateral, con un peso económico estimado en unos 22 billones de dólares. Se prevé que entre en vigor hacia fines de 2026.
La UE proyecta un aumento del 39% en sus exportaciones hacia el Mercosur, mientras que las ventas del bloque suramericano a Europa podrían crecer un 17%.
El pacto ampliará el acceso de productos agrícolas sudamericanos —como carne vacuna, aves y soja— al mercado europeo, al tiempo que impulsará las exportaciones de automóviles, vino y quesos de la UE. Este equilibrio generó rechazo entre agricultores europeos, que temen una competencia desigual frente a productos más baratos y con estándares menos estrictos.
Para mitigar esas preocupaciones, la Comisión Europea propuso salvaguardas y un fondo de crisis que permitiría restablecer temporalmente aranceles ante un aumento repentino de importaciones.
En Sudamérica, algunos críticos advierten que los cupos y protecciones podrían limitar el impacto económico del acuerdo. Analistas argentinos, por ejemplo, estiman posibles pérdidas de empleo en el sector automotor.
Pese a las críticas, los defensores del pacto sostienen que envía un mensaje claro en un contexto global cada vez más proteccionista: la UE y el Mercosur apuestan por una mayor integración y vínculos económicos de largo plazo.
El acuerdo llega en un momento de crecientes tensiones globales. En este contexto, Peña calificó el acuerdo como “una señal clara a favor del comercio internacional”. En la misma línea, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, afirmó que el pacto contrasta con “el uso del comercio como arma geopolítica”. El ministro de Exteriores de Brasil, Vieira, describió el acuerdo como un “muro de contención frente al proteccionismo y la imprevisibilidad”.

El Mercado Común del Sur (Mercosur) es un bloque de integración regional constituido inicialmente por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Reacciones regionales
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los principales impulsores del pacto, no pudo asistir a la firma por cambios de protocolo de última hora, pero lo celebró como una victoria del multilateralismo durante conversaciones con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
En su lugar asistió Vieira, expresó su expectativa de que el acuerdo se implemente de manera “justa” y “equilibrada”. Señaló además que refleja el compromiso de ambas partes con el sistema multilateral y con los estándares medioambientales, sociales y laborales. Destacó en particular el capítulo sobre comercio y género, orientado a impulsar políticas públicas de inclusión y empoderamiento de las mujeres a ambos lados del Atlántico.
El presidente uruguayo, Orsi, celebró la firma al afirmar que “algo del multilateralismo sobrevive y goza de buena salud”. “La señal que estamos dando desde el Mercosur y desde Europa en este mundo tan complejo e imprevisible es alentadora”, sostuvo tras regresar a su país.
Orsi reconoció que la postergación inicial de la firma, prevista para diciembre, había generado pesimismo, pero destacó que ahora comienza un nuevo proceso de ratificación parlamentaria que llevará tiempo. “Las primeras señales concretas se van a visualizar en dos o tres años”, estimó.
“Se pudo trabajar y Europa llegó a ese acuerdo que significa el comienzo ahora de otro proceso que pasa por los Parlamentos, que va a llevar su tiempo. También un periodo de acuerdos y de análisis de cada una de las áreas de la economía, donde me animo a decir que en las primeras señales concretas se van a visualizar en dos o tres años, por lo menos”, subrayó.
Por su parte, Peña reconoció el papel clave de Lula da Silva para destrabar las negociaciones y lamentó su ausencia en la firma del acuerdo. “Sería injusto no reconocer el liderazgo que ha tenido el presidente Lula”, dijo, y subrayó que el acuerdo demuestra que el diálogo y la integración son el camino para dejar atrás “las tinieblas del unilateralismo”.
Además, dijo que el diálogo, la fraternidad y la integración son “el camino” y que este es un paso que deja atrás “las tinieblas del unilateralismo”. El líder paraguayo afirmó que, tras más de 25 años de negociaciones, ambos bloques lograron “superar las enormes dificultades”.
Milei calificó el tratado como “el mayor logro obtenido por el Mercosur desde su creación y el resultado de una decisión estratégica que la Argentina contribuyó a impulsar con determinación durante su presidencia pro tempore el año pasado”.
No obstante, advirtió sobre el futuro del acuerdo en los parlamentos y pidió evitar nuevas restricciones comerciales en su implementación. “Es fundamental que se preserve el espíritu de lo negociado”, afirmó. Advirtió que la incorporación de cuotas, salvaguardas u otras medidas de efecto equivalente podría reducir de forma significativa el impacto económico del acuerdo.
Mensaje desde Europa
Von der Leyen, desde Asunción, defendió la firma como una señal “contundente” al mundo. “Refleja una elección clara y deliberada: elegimos el comercio justo frente a los aranceles; elegimos una asociación de largo plazo frente al aislamiento; y, sobre todo, queremos ofrecer beneficios reales y tangibles a nuestras sociedades y empresas”, dijo.
Recordó que el pacto incluye un “sólido” capítulo sobre comercio y desarrollo sostenible, en medio de las dudas de movimientos ecologistas que advierten sobre un posible aumento de la deforestación en Sudamérica. “Nos comprometemos a ayudarnos mutuamente en la transición hacia la neutralidad climática”, señaló, y destacó que Europa obtendrá un mejor acceso a materias primas clave, mientras la inversión europea apoyará la transición del Mercosur.
Por su parte, Costa destacó que el acuerdo es una apuesta por la apertura y el comercio basado en reglas. “Este acuerdo es una apuesta decidida por la apertura, el intercambio, la cooperación frente al aislamiento, el unilateralismo y al uso del comercio como arma geopolítica“, indicó
Costa sostuvo que el pacto envía “un mensaje claro al mundo” en defensa del comercio libre basado en reglas, del multilateralismo y del derecho internacional. Añadió que no busca “generar dependencias”, sino “crear redes” de comercio y de confianza. “Mientras unos levantan barreras, nosotros tendemos puentes”, concluyó.
¿Qué es el Mercosur?
El Mercado Común del Sur (Mercosur) es un bloque de integración regional constituido inicialmente por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. El territorio de los países que integran el bloque alcanza casi 15 millones de kilómetros cuadrados y cuenta con una población de más de 295 millones de personas.
Al interior del bloque, se han firmado diferentes acuerdos en materia económica, migratoria, laboral, cultural, social.
Puertas afuera, su objetivo principal es propiciar un espacio común que genere oportunidades comerciales y de inversiones a través de la integración competitiva al mercado internacional. Los productos que el Mercosur más exporta al mundo son soja, petróleo, hierro, maíz y azúcar, y sus principales destinos son China, la UE y Estados Unidos.
“Este acuerdo es una apuesta decidida por la apertura, el intercambio, la cooperación frente al aislamiento, el unilateralismo y al uso del comercio como arma geopolítica
FUENTE:TRT Español y agencias – DW ALEMANIA – @PresidenciaRD – @ViceRDo – @MinpreRD – @JosePaliza – @CarolinaMejiaG – @LaVozDelPRM – @LuisAbinader – @RaquelPenaVice- @raquelarbaje – @PRM_Oficial – @ElizabethMateo – @AlbertoCaminero – @FelixReynaE – @DeligneAB –@dpprdo – @Pachecoalfredoo -@DavidColladoM – @EddyOlivares– @SanzLovaton – @ricardodlsanto3
