
POR MARINO BERIGUETE. EL CARIBE
Los precandidatos del PRM deberían mantener los pies sobre la tierra, pues falta camino por recorrer y exige atención completa.

Los presidenciables del Partido Revolucionario Moderno harían bien en detenerse un momento y mirar hacia atrás. No por nostalgia ni para ajustar cuentas con nadie, sino para observar lo que ocurrió en el Partido de la Liberación Dominicana cuando estaba en el poder. La política dominicana tiene suficientes ejemplos para recordar que el entusiasmo de una etapa no garantiza el resultado de la siguiente.

Hubo dirigentes que despertaban cada mañana con todas las puertas abiertas. Eran invitados frecuentes de la Embajada de los Estados Unidos. Tenían tantas cenas, reuniones y actividades que muchas veces apenas compartían tiempo en sus propias casas. Las redes sociales funcionaban a su favor con equipos dedicados a fortalecer su imagen. Aparecían en encuestas, recibían atención constante y parecían destinados a ocupar la candidatura presidencial.
También estaban los privilegios que acompañan al poder. Había facilidades de transporte, respaldo económico, agendas llenas y una estructura dispuesta a movilizarse. En Navidad, las canastas se acumulaban y los camiones salían cargados para repartir miles de cajas. A su alrededor nunca faltaban los aduladores, convencidos de que el futuro ya estaba decidido.
Eran cinco aspirantes con posibilidades reales. Sin embargo, cuando llegó la hora de escoger candidato, el elegido fue otro. No estaba entre quienes parecían encabezar la fila. Los demás quedaron atrapados por una confianza excesiva en señales que terminaron siendo engañosas. Hoy muchos apenas son una referencia en conversaciones políticas en las calles.

Las aspiraciones presidenciales son un asunto demasiado serio para dejarse llevar por aplausos, sondeos o rumores. El poder puede alterar la percepción de cualquier dirigente. También ocurre en otros partidos. Hay quienes llegan a creer que la candidatura les pertenece antes de tiempo. En algunos casos, una conversación sincera dentro de su propio entorno les devuelve el sentido de la realidad.
Por eso, los precandidatos del PRM deberían mantener los pies sobre la tierra. Falta camino por recorrer. Gobernar exige atención completa, disciplina y resultados. Hacer un buen gobierno ya representa un desafío enorme. Antes de pensar en la próxima boleta, conviene concentrarse en cumplir con la responsabilidad que hoy tienen ante el país. La prudencia suele llegar antes que arrepentimiento decía un viejo zorro político que conozco.
Demuéstrame lo contrario…
REFLEXIÓN

EL CARIBE. MARINO BERIGUETE – @PresidenciaRD – @ViceRDo – @MinpreRD – @JosePaliza – @CarolinaMejiaG – @LaVozDelPRM – @LuisAbinader – @RaquelPenaVice- @PRM_Oficial – @ElizabethMateo – @AlbertoCaminero – @FelixReynaE – @DeligneAB – @dpprdo – @Pachecoalfredoo -@DavidColladoM – @EddyOlivares– @SanzLovaton –@eligiojaquez – @caamanovive – @spereyrarojas @ricardodlsanto3 @DrSalvador_Ramos #SomosPRM – #YoCreoEnElPRM – #ElCambioSigue
