Elecciones en Mecklemburgo-Pomerania Occidental: ¿SPD o AfD?

Elecciones en Mecklemburgo-Pomerania Occidental: ¿SPD o AfD?

Las playas del mar Báltico, el turismo en las islas de Rügen y Usedom, la isla de Hiddensee, con la tumba del dramaturgo Gerhard Hauptmann. Las universidades de Greifswald y Rostock, que figuran entre las más antiguas de Alemania. O los astilleros y la gigantesca central nuclear de Lubmin —construida en lo que era la antigua RDA—, que fue clausurada en 1995. Todo eso caracteriza al estado federado alemán de Mecklemburgo Pomerania-Occidental (MPO).

Se trata del "Land" menos poblado del país. A finales de 2025 tenía 157 millones de habitantes. La tasa de desempleo, en el marco de una estructura económica débil, se sitúa en el 8 %, por encima de la media nacional. Asimismo, con cerca del 6 %, MPO registra, con gran diferencia, el porcentaje de extranjeros más bajo de los 16 estados.

Pero Mecklemburgo-Pomerania Occidental es también el lugar donde se produjeron los primeros siniestros ataques xenófobos contra centros de acogida de solicitantes de asilo tras la reunificación alemana. En agosto de 1992, cientos de vándalos de extrema derecha atacaron un centro de acogida en Rostock-Lichtenhagen en el que se alojaban unas 100 personas de origen vietnamita. El edificio se incendió y unos 3.000 ciudadanos aplaudieron a los atacantes. Milagrosamente no hubo víctimas mortales, aunque sí numerosos heridos.

Fueron los peores disturbios racistasen Alemania desde la Segunda Guerra Mundial. Las imágenes de los alojamientos en llamas dieron la vuelta al mundo. En 1992, el número de solicitantes de asilo en Alemania había alcanzado un máximo provisional de 440.000 personas, lo que suscitó acalorados debates en todo el país.

Desde hace 28 años, el estado es gobernado por los socialdemócratas (SPD), con socios alternantes. Actualmente, la jefa de Gobierno es la exministra Manuela Schwesig, quien encabeza un Gabinete en el que participa el partido La Izquierda. De 52 años, Schwesig tiene buenas chances de permanecer en el cargo tras las elecciones del 20 de septiembre.

Sin embargo, la victoria del partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), el 6 de septiembre, en el estado de Sajonia-Anhalt, en el este alemán, genera dudas. AfD, calificado en ese estado como "confirmado de extrema derecha" por la Oficina de Protección a la Constitución, obtuvo casi el 44 % de los votos, dejando muy atrás a los partidos tradicionales, aunque sin lograr la mayoría absoluta. ¿Dará esto otro impulso a AfD en el extremo norte o beneficiará más bien a la jefa de gobierno del SPD?

La ministra presidenta Schwesig, durante mucho tiempo muy por detrás de AfD en las encuestas, ha logrado reducir esa ventaja a apenas unos pocos puntos porcentuales. Su lema es "La mujer contra el azul", el color distintivo de AfD.

Mecklemburgo-Pomerania Occidental es el único estado del este de Alemania en el que la Oficina de Protección de la Constitución regional no ha clasificado a AfD como "confirmado de extrema derecha". Según las encuestas, AfD es la fuerza política más votada, con alrededor del 35 por ciento, al igual que en el resto de los estados federados del este.

A pesar de ello, Schwesig y su partido SPD alcanzan un sólido 30 por ciento, mientras que La Izquierda se sitúa en el 11 por ciento. La conservadora CDU, la formación del canciller Friedrich Merz, obtiene solo un 8 por ciento, lo que supone un mínimo histórico. Un mal resultado en MPO podría avivar aún más el debate sobre la impopularidad de Merz. Por su parte, Los Verdes deben luchar por estar representados en el Parlamento ya que en las encuestas se sitúan en el 5 por ciento, el mínimo necesario.

Es muy poco probable que, con tal distribución de votos, se logre reunir una mayoría capaz de elegir ministro presidente a Leif-Erik Holm, el candidato principal de AfD, dado que todos los partidos con posibilidades de obtener representación en el Parlamento regional han descartado colaborar dicho partido.

El candidato principal de AfD, Leif-Erik Holm, cultiva una imagen cercana a la gente. En sus discursos saca partido de su experiencia previa como locutor de radio, habiendo trabajado, entre otros, para la radiotelevisión pública Norddeutscher Rundfunk (NDR). Diputado en el Bundestag por Alternativa para Alemania desde 2017, durante la campaña electoral aborda constantemente el gran descontento de la población con el gobierno, con el estancamiento económico y con la precaria situación social del noreste, una región escasamente poblada y con una estructura económica débil.

Así lo expresó en un acto electoral en Neustadt-Glewe: "Todo esto es tan absurdo que ya nadie puede explicarlo". Según Holm, solo AfD comprende lo difícil que resulta mantener a una familia y lo poco que queda del salario bruto a final de mes: "Los de arriba ya no lo entienden en absoluto. La gente se rebela porque cada vez les quitan más dinero". "Los de arriba frente a nosotros, los de abajo": ese es su lema recurrente.

En la comparación directa entre los principales candidatos, Holm no logra imponerse a la popular jefa de gobierno del SPD, Schwesig. Sin embargo, el hecho de que AfD obtenga alrededor del 35 por ciento de los votos demuestra también que Mecklemburgo-Pomerania Occidental sigue siendo un estado profundamente dividido; gobernar esta región costera no será tarea fácil en los próximos años.

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Fuente: Deutsche Welle

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