El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronunció el jueves 16 de julio de 2026 un discurso en horario de máxima audiencia arremetiendo contra el sistema de votación del país y el proceso electoral. Según él, hubo una supuesta injerencia china en las elecciones de 2020.
El equipo de DW verifica analizó algunas de las afirmaciones más recientes de Trump sobre las elecciones y el conjunto de documentos desclasificados.
Afirmación: "La República Popular China llevó a cabo lo que se cree que sea la mayor vulneración de datos electorales de la historia, lo que resultó en la obtención ilícita por parte de China de los archivos de 220 millones de votantes estadounidenses. Esa información incluye nombres, direcciones, números de teléfono, preferencias partidistas y otros datos confidenciales necesarios para registrarse para votar y participar en otras actividades ilícitas, que es exactamente lo que estaba ocurriendo", alegó Trump en su discurso.
Esta afirmación va mucho más allá de lo que muestran los documentos desclasificados.
En primer lugar, los registros de votantes suelen ser públicos o estar disponibles con fines comerciales. Uno de los documentos desclasificados explica que un actor chino descargó "información de acceso público del registro de votantes de EE. UU. correspondiente a seis estados" el 14 de enero de 2022. Según esa fuente, "se desconocen las motivaciones reales para recopilar esta información".
Por otro lado, según un documento desclasificado de 2021, la postura oficial de la inteligencia de EE. UU. es que "no hubo indicios de que ningún actor extranjero intentara alterar ningún aspecto técnico del proceso de votación en las elecciones estadounidenses de 2020, y eso incluye el registro de votantes, la emisión de votos, el recuento de votos y la comunicación de resultados".
Al parecer, sí encontraron pruebas de que Rusia autorizó una campaña de influencia para apoyar la reelección de Trump y de que Irán hizo lo propio para perjudicarlo. En cuanto al gigante asiático, el documento reza: "Estimamos que China lo consideró, pero no desplegó esfuerzos para interferir, no se esforzó para cambiar el resultado de las elecciones presidenciales de EE. UU. Tenemos mucha confianza en esta evaluación".
El informe señalaba que China priorizó mantener relaciones estables con EE. UU. por encima de la interferencia electoral. No obstante, China sí tomó "algunas medidas para intentar socavar la reelección del expresidente Trump".
Afirmación: Esto es lo que dijo Trump: "Los documentos indican que algunos militantes de campaña admitieron ante agentes del FBI que firmaron formularios de registro de votantes con nombres de otras personas, presentaron registros fraudulentos de personas inexistentes y recibieron tarjetas de regalo vinculadas al número de solicitudes que generaron. En otras palabras, se trataba de cobrar, participar y hacer trampa. Los agentes del FBI que trabajaban en el caso creen que se cometieron delitos; sin embargo, el Departamento de Justicia de la administración Biden retrasó la investigación y la archivó".
En 2020, un funcionario de Muskegon, Michigan, informó sobre varias solicitudes sospechosas de registro de votantes que provenían de una mujer empleada por GBI Strategies, una organización demócrata dedicada a movilizar el voto y registrar a votantes no inscritos.
La Policía estatal de Michigan, el fiscal general y la policía local investigaron las solicitudes sospechosas en 2020 antes de remitir el caso al FBI, que determinó que algunos de los registros realizados por los militantes de campaña eran efectivamente fraudulentos, ya que contenían direcciones inexistentes, números de teléfono no válidos y firmas que no coincidían.
Ninguno de los registros resultó finalmente en la inscripción de personas para votar ni en la emisión de votos, según declaró un portavoz de la máxima autoridad electoral de Michigan, como recoge Bridge Michigan, un sitio de noticias local sin fines de lucro.
El funcionario de Muskegon "cumplió con la ley e informó inmediatamente de la situación a las fuerzas del orden locales y a la Oficina de Elecciones en el otoño de 2020", añadió el portavoz.
Ese tipo de labor de captación de votantes, en la que empleados remunerados reúnen a posibles votantes, es legal y habitual. Además, el FBI también concluyó en 2025 que los militantes de campaña de GBI "no recibieron instrucciones de falsificar información de registro de votantes".
Las autoridades investigaron el asunto entre 2020 y 2025. Y el informe final del FBI se produjo cuando la agencia estaba bajo la supervisión de Trump, no de Biden.
Afirmación: Sobre posibles votantes sin ciudadanía, esto es lo que aseguró Trump: "Para revelar cuán vulnerables siguen siendo nuestras elecciones, estamos publicando los resultados de una impactante investigación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). Según la revisión del DHS, se identificó a aproximadamente 278.000 personas sin ciudadanía registradas para votar en elecciones federales".
La Casa Blanca publicó dos documentos relacionados con esta afirmación. Uno proviene del DHS e indica que "más de 250.000 personas sin ciudadanía están registradas ilegalmente para votar" en California, Pensilvania, Nueva Jersey y Nevada.
En 2016, Trump dijo que "ganó el voto popular si se restan los millones de personas que votaron ilegalmente". Sin embargo, no ha presentado pruebas que respalden estas afirmaciones, y los expertos coinciden en que las cifras están muy infladas.
"El registro de personas sin ciudadanía, es ya poco frecuente, y el voto de estas personas es aún menos común", señala el Bipartisan Policy Center.
Lo curioso es que casi la mitad de los estadounidenses coincide en que las personas sin ciudadanía emiten un gran número de votos fraudulentos, según una encuesta de Reuters/Ipsos, realizada en abril de 2026.
Fuente: Deutsche Welle

