El gobierno de Cuba declaró el jueves (26.02.2026) que Washington está dispuesto a colaborar en la investigación sobre el enfrentamiento entre guardacostas cubanos y una lancha proveniente de Estados Unidos, que dejó cuatro muertos, al tiempo que prometió defenderse de cualquier “agresión terrorista”.
Cuba denunció el miércoles que 10 personas armadas fueron interceptadas en sus aguas territoriales cuando intentaban” infiltrarse” en la isla “con fines terroristas”, en un contexto de crecientes tensiones con Estados Unidos.
“Las autoridades del gobierno estadounidense se han mostrado dispuestas a cooperar para esclarecer estos lamentables hechos”, declaró a la prensa el vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío.
En ese sentido, precisó que La Habana “ha mantenido comunicación con (…) el Departamento de Estado y el Servicio de Guardacostas” de Estados Unidos.
Mientras, un funcionario de Washington reveló que al menos uno de los cuatro muertos y uno de los seis heridos en la lancha con matrícula de Florida detenida oor Cuba eran ciudadanos estadounidenses, mientras que el resto podrían ser residentes legales permanentes.
“Al menos dos personas eran ciudadanos estadounidenses, una ha fallecido y la otra está herida”, precisó, y añadió que “el propietario de la embarcación declaró que esta había sido robada por un empleado”.
Una tercera persona tenía un visado y las demás “podrían ser residentes permanentes legales”, dijo la misma fuente, bajo anonimato.
El herido que ha sido identificado como ciudadano estadounidense se encuentra recibiendo atención médica en Cuba, añadió.
El propietario de lancha es un hombre de 65 años que reportó la embarcación como robada desde un muelle de los Cayos de Florida una vez que las autoridades lo contactaron tras el incidente, según indicaron este jueves medios locales en Miami.
Poco antes de conocerse esta información, el viceministro de Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, afirmó que todos los sujetos eran cubanos residentes en Estados Unidos, a los que acusó de un “intento terrorista” por estar armados y no respetar las instrucciones de los oficiales.
Pero el congresista estadounidense Carlos Giménez, representante federal de Miami de origen cubano, había argumentado horas antes que las víctimas podrían también tener la ciudadanía de Estados Unidos, lo que amerita una investigación de Washington.
Fuente: Deutsche Welle

