En Alemania, nadie puede ser obligado a prestar servicio militar. Así lo garantiza la Constitución alemana. Si en un futuro próximo se volviera a introducir el servicio militar obligatorio, sería necesario establecer, de forma paralela, un servicio civil sustitutorio. Este se aplicaría a todos aquellos jóvenes que se nieguen a prestar servicio militar por objeción de conciencia.
El Gobierno federal ya está tomando medidas al respecto. El Ministerio Federal de Familia, dirigido por Karin Prien, de la conservadora CDU, confirmó que en los últimos meses ha consultado a 23 grandes asociaciones y organizaciones sobre qué capacidades podrían poner a disposición en caso de que se reintrodujera el servicio civil. Veintidós de las asociaciones consultadas habrían indicado que, en principio, estarían dispuestas a ofrecer una plaza a quienes presten el servicio civil.
"Es bueno planificar con antelación", afirman desde la CDU, el partido de la canciller. El presidente del grupo parlamentario de la Unión, Thorsten Frei, declaró a las cadenas RTL y ntv que era "muy inteligente y acertado" que el Ministerio de Familia se estuviera preparando. Sin embargo, no se han producido nuevos avances en el debate sobre una posible reintroducción del servicio militar obligatorio.
Hasta ahora se aplica lo siguiente: el servicio militar es voluntario. Así lo acordaron los socios de la coalición -la Unión conservadora formada por la CDU/CSU y los socialdemócratas- tras un largo debate. Que esto pueda seguir siendo así depende también de la cantidad de personal nuevo que la Bundeswehr pueda reclutar en los próximos meses y años.
El listón está alto: se prevé que, para 2030, el contingente aumente de 185.000 a al menos 260.000 hombres y mujeres soldado. Con ello, Alemania pretende reforzar la defensa nacional y cumplir los requisitos de la OTAN. O, en palabras del canciller alemán,Friedrich Merz, de la CDU: la Bundeswehr debe convertirse en el ejército convencional más fuerte de Europa.
El denominado "nuevo servicio militar", en vigor desde principios de año, también contribuirá a la captación de personal. Este combina mejores condiciones para los voluntarios con obligaciones que se aplican a todos los hombres de 18 años: deben rellenar un cuestionario en el que declaren si estarían dispuestos a prestar servicio en la Bundeswehr. Asimismo, deben presentarse obligatoriamente al reconocimiento médico, independientemente de si tienen interés en prestar servicio en las Fuerzas Armadas o no. Sin embargo, no se puede obligar a los jóvenes a realizar el servicio militar propiamente dicho.
El Ministerio de Defensa ha subrayado que, incluso sin el servicio militar obligatorio, la captación de personal avanza según lo previsto: según las previsiones de junio, se alcanzarán los objetivos fijados para 2026. Sin embargo, en relación directa con los cuestionarios enviados por la Bundeswehr, hasta la fecha solo se ha conseguido que unos 530 jóvenes se alisten para el servicio militar voluntario en 2026.
Aunque actualmente no se plantea un retorno al servicio militar obligatorio, sí es posible a mediano plazo. Este estuvo vigente en Alemania, junto con el servicio civil, hasta 2011. Posteriormente se suspendió, pero no se eliminó de la Constitución. Por lo tanto, el Parlamento podría reactivarlo mediante una ley, en caso de que la evolución de la política de seguridad lo hiciera necesario. El servicio civil fue sustituido en 2011 por el Servicio Federal de Voluntariado, al que pueden acceder personas de cualquier edad y sexo. El servicio militar obligatorio solo se aplicaba a los hombres.
Si bien es cierto que las principales organizaciones benéficas han prometido su apoyo en caso de que se restablezca el servicio civil, al mismo tiempo han advertido contra las falsas expectativas. La idea general es que el servicio civil no es una solución para la grave escasez de personal en el ámbito social. En lugar de recurrir a la obligatoriedad, el Gobierno federal debería seguir fomentando el compromiso voluntario de los jóvenes.
"Lo que deseamos ante todo es que se mejoren las condiciones marco para los servicios de voluntariado", declaró Eva Maria Welskop-Deffaa, presidenta de la Asociación Alemana de Cáritas, en la cadena de televisión pública ARD. "Y en ese sentido aún queda mucho margen de mejora", advirtió.
Por su parte, voces de la oposición criticaron estos planes. Por un lado, porque el Estado "no debe imponer a los jóvenes cómo han de pasar un año de sus vidas", advirtió Ines Schwerdtner, presidenta federal del partido La Izquierda (Die Linke). Esto se aplica tanto al servicio militar obligatorio como al servicio civil. Por otra parte, los jóvenes no deben servir para "tapar los huecos de un Estado de bienestar" que el Gobierno federal "ha deteriorado mediante años de recortes". En los ámbitos de la atención sanitaria, los servicios de emergencia y las instituciones sociales no hace falta "mano de obra barata impuesta por el Estado", subrayó Schwerdtner ante el grupo mediático Funke.
Fuente: Deutsche Welle

