Trump y su campaña electoral a costa de los contribuyentes

Trump y su campaña electoral a costa de los contribuyentes

No se trata de una broma ni de "fake news": es una noticia real. Donald Trump ha asegurado que los anuncios publicitarios que se emiten desde septiembre de 2026 en la televisión estadounidense y que elogian los logros de su Gobierno dejarán de financiarse en el futuro con dinero de los contribuyentes.

"La izquierda radical está indignada porque pago con dinero estadounidense anuncios que considero publicidad positiva para nuestros grandiosos EE. UU.", escribió Trump el lunes 5 de octubre en su plataforma Truth Social. Según él, se trata de una práctica "bastante habitual", pero, a partir de ahora, aseguró, se financiarán con el dinero que le donen sus seguidores.

Los anuncios han provocado una fuerte controversia en EE. UU. Fueron emitidos durante programas populares como Saturday Night Live y partidos de fútbol americano. Aparecían identificados con el texto "Financiado por el Gobierno de EE. UU.", es decir, dinero de los contribuyentes.

En ellos se mostraba, por ejemplo, la detención de Nicolás Maduro por tropas estadounidenses, pero, sobre todo, fotografías y grabaciones de video de Trump, acompañadas de declaraciones combativas en las que afirmaba que expulsaría de la Administración estadounidense a los "belicistas" y a "la enferma clase política", y que impediría que EE. UU. se convirtiera en un Estado comunista.

Los anuncios han recibido duras críticas de opositores políticos y oenegés, porque en EE. UU. está prohibida la publicidad electoral a costa de los contribuyentes.

Además, fueron emitidos poco antes de las importantes elecciones de medio mandato en el país. Según informaciones de la cadena CBS, el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. habría pagado a una agencia 20 millones de dólares por la "campaña nacional en medios".

"La ley prohíbe explícitamente utilizar fondos públicos para propaganda gubernamental, elogios propios o publicidad política a favor de un partido", señala la oenegé Public Citizen, que trabaja en defensa de los derechos de los consumidores. "Pero los anuncios de Trump son precisamente de esa naturaleza".

Por su parte, Patrick Malone, profesor de Administración Pública y Política en la American University, explica que, especialmente en este momento, los videos son muy cuestionables. "No se debe utilizar el dinero de los contribuyentes para cosas relacionadas con una campaña electoral", comenta a DW.

El 3 de noviembre de 2026 no se vota presidente, sino la composición del Congreso de EE. UU. Los ciudadanos estadounidenses con derecho a voto elegirán todos los escaños de la Cámara de Representantes y alrededor de un tercio del Senado. Además, en algunos estados de EE. UU. se elegirán cargos como el de gobernador.

Quizá también por eso Trump destaca los logros de su partido, porque los republicanos no aparecen demasiado bien posicionados en las encuestas. Actualmente, todavía tienen la mayoría en ambas cámaras del Congreso, la Cámara de Representantes y el Senado. De esta manera, Trump puede sacar adelante con relativa facilidad muchas de sus iniciativas.

Pero una encuesta publicada el 5 de octubre por el instituto Ipsos, en colaboración con la agencia de noticias Reuters, muestra que esto podría cambiar. Los índices de aprobación del propio Trump no son mejores: solo el 32 por ciento de los encuestados considera que el presidente está haciendo un buen trabajo.

Probablemente también por eso algunas candidatas y candidatos republicanos no están especialmente interesados en participar junto al presidente en actos de campaña.

Muchos estadounidenses asocian actualmente a Trump con el elevado costo de vida o con la guerra con Irán, que ya dura más de medio año. Si el presidente apareciera en un estado disputado para hacer campaña a favor de los republicanos, "mis candidatos enfermarían de COVID" para no tener que asistir, declaró a la revista digital Politico un organizador de campaña republicano que quiso permanecer en el anonimato.

Tampoco asistieron algunas candidatas y candidatos republicanos al gran congreso de su partido celebrado en septiembre por iniciativa de Trump.

Los ausentes a aquel evento se perdieron las inusuales acciones de campaña de su presidente. Para animar a la gente a votar, Trump sugirió varias veces al público que simplemente hiciera como si él mismo apareciera en la papeleta electoral.

Por si eso no fuera suficiente, Trump prometió además que, si los republicanos obtenían la mayoría en ambas cámaras del Congreso, cada estadounidense con derecho a voto recibiría 5.000 dólares. Eso costaría a EE. UU. más de un billón de dólares, pero probablemente no se llegará a ese punto. "No tiene dinero para hacerlo; tendría que ser autorizado y distribuido por el Congreso", explica Malone. Solo después de las elecciones de medio mandato se sabrá si los anuncios de Trump y la recompensa anunciada consiguen entusiasmar a suficientes votantes que apoyen a los republicanos.

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Fuente: Deutsche Welle

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