El Gobierno de Alemania del canciller Friedrich Merz vetó este miércoles (07.10.2026) la adquisición de la mayor parte de la empresa logística Zippel por la naviera estatal china Cosco, debido a temores por una creciente dependencia y por la fragilidad de las cadenas de suministro. "En efecto, el Consejo de Ministros aprobó que se prohíba la transacción", confirmó en Berlín el portavoz del Ministerio de Economía, Tim-Niklas Wentzel.
"La adquisición hubiera profundizado dependencias ya existentes y hubiera puesto en peligro la resiliencia de las cadenas de suministro en Alemania y en la Unión Europea (UE)", adujo el vocero. Wentzel señaló que Alemania está abierta a inversiones extranjeras y les da la "bienvenida", pero matizó que "puede haber inversiones que contradigan nuestros intereses de seguridad".
Sobre el instrumento que permite prohibir ciertas inversiones, explicó que se aplica en aproximadamente 300 casos cada año, pero que hasta ahora solo se han prohibido ocho adquisiciones en total y que cada solicitud se examina de forma individual. Cosco pretendía adquirir el 80 por ciento de Zippel, una empresa especializada en el transporte de contenedores entre puertos marítimos y destinos del interior del país.
La Autoridad Antimonopolio alemana había aprobado en febrero la operación de Zippel, cuya sede se encuentra en Hamburgo, al considerar que las cuestiones relacionadas con la seguridad nacional quedaban fuera de sus competencias. Cosco cuenta ya con el 24,99 por ciento de una terminal de contenedores en el puerto hamburgués, una adquisición que fue objeto de gran polémica en 2022.
El entonces canciller Olaf Scholz decidió autorizar la operación, siempre y cuando la participación china se mantuviese por debajo del 25 por ciento, pese a la oposición de otros miembros de su Ejecutivo, que veían en ella un riesgo para la seguridad nacional.
"Hubiéramos preferido otro resultado, pero seguimos considerando acertada nuestra decisión empresarial”, declaró el director ejecutivo de Zippel, Axel Plass, tras conocerse la decisión de Berlín, y añadió que las operaciones diarias de la empresa continuarán con normalidad. Zippel transporta por mar, por carretera y por vía férrea mercancías que llegan a los puertos de Hamburgo y Bremerhaven y cuenta con aproximadamente 350 empleados.
Los gobiernos europeos se muestran cada vez más cautelosos ante las inversiones de empresas chinas de propiedad estatal en infraestructuras de transporte y logística. Temen que estas operaciones puedan dar a China acceso a información sensible sobre las cadenas de suministro y generar dependencias estratégicas.
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Fuente: Deutsche Welle

