Tras turbulencias, baile de sillas en el Gobierno alemán

Tras turbulencias, baile de sillas en el Gobierno alemán


Es inusualmente fresco y ventoso para finales de julio en Berlín. Hace solo 15 grados, el cielo está nublado. El canciller alemán, Friedrich Merz, del partido democristiano CDU, no cita a los periodistas dentro del edificio de la cancillería, sino en el jardín trasero. Y lo hace, además, a las 9 de la mañana, una hora "poco habitual para ustedes", comenta Merz, aludiendo a los representantes de la prensa.

El mensaje de esta breve conferencia de prensa parece claro: ni el viento, ni el tiempo, ni la inusual hora frenan al Ejecutivo. A pesar de las turbulencias de los últimos días, a pesar de los malos datos en las encuestas y de la dimisión de Jens Spahn, el poderoso jefe del bloque parlamentario conservador, el Ejecutivo quiere demostrar capacidad operativa.

Hace unos diez días, se supo que Spahn y su marido se habían convertido en padres por vientre de alquiler. Su hijo nació en Estados Unidos, ya que la gestación subrogada está prohibida en Alemania. Solo unos días después de la dimisión de Spahn, el canciller presenta a su sucesor.

Ya desde hace unos días se sabía que Thorsten Frei ocupará el puesto que deja libre Spahn y se pondrá al frente de los 208 diputados conservadores de los partidos democristianos CDU y la CSU en el Bundestag, la Cámara Baja del Parlamento alemán.

Frei, de 52 años, era hasta ahora jefe de la Cancillería. Está considerado como absolutamente leal a Merz y una persona sin ambiciones propias sobre la Cancillería, a diferencia de lo que ocurría con Spahn. Frei será elegido oficialmente para su cargo por el grupo parlamentario formado por CDU/CSU el miércoles 29 de julio de 2026.

Merz solo tiene palabras de elogio para Frei, su estrecho colaborador: "Le estoy agradecido por el trabajo que ha realizado, en el grupo parlamentario, aquí en la casa, en el Gobierno. Thorsten Frei ha tenido una participación decisiva en el éxito del trabajo de gobierno hasta ahora y en la estabilidad de la coalición".

Frei no estuvo con Merz en el jardín durante la conferencia de prensa, pero sí su sucesora. Nina Warken, hasta ahora ministra de Sanidad, también del partido CDU, se ocupará a partir de ahora de cubrirle las espaldas al canciller. Entre sus tareas, destaca la de coordinar la colaboración con el socio de coalición, los socialdemócratas del partido SPD, así como armonizar la política de gobierno en su conjunto.

Durante mucho tiempo, se dijo de Merz que solo confiaba en hombres para su círculo más estrecho. El canciller conoce este prejuicio, por eso dice ahora sobre la política de 47 años originaria de Baden-Wurtemberg que, "con ella, por primera vez en la historia de nuestro país, una mujer se incorporará a la cancillería alemana como jefa. Me alegro mucho de que esté dispuesta a asumir esta tarea".

Warken agradece de forma breve y concisa la confianza depositada en ella. Está considerada como una arquitecta de la política entre bastidores.

De las numerosas reformas que se ha propuesto el Gobierno, hasta ahora solo se ha aprobado su programa de ahorro para las cajas de seguros de enfermedad públicas, aunque no sin críticas. Es la única iniciativa que ya ha superado las cámaras del Bundestag y el Bundesrat.

"En los últimos meses, Nina Warken ha demostrado en el Gobierno, como ministra de Sanidad, que sabe dirigir un ministerio, que puede imponer reformas incluso contra resistencias y que domina temas muy diversos en toda su complejidad", destaca Merz sobre ella.

Warken tiene mano firme, opina el canciller, y además "está familiarizada con los temas de política de seguridad". Ese es un punto importante, porque quien dirige la sede del Gobierno, también coordina el control de los servicios de inteligencia alemanes.

Como Warken deja ahora la cartera de Sanidad, Carsten Linnenmann, hasta ahora secretario general de CDU, accede al rango de ministro. Este ha sido, al parecer, el nombramiento más difícil hasta ahora, en todo caso, para el que Merz ha necesitado más tiempo.

El canciller tiene ideas claras sobre cómo debe dirigir la cartera Linnemann, considerado, hasta ahora, un experto en economía, algo que, según Friedrich Merz, le será muy útil en su nuevo cargo.

"Carsten Linnemann asume un ministerio que representa al sector de más rápido crecimiento de nuestra economía nacional. Todo el sector, que con demasiada frecuencia contemplamos exclusivamente desde la perspectiva del gasto, es una parte esencial de nuestra vida en sociedad", ha dicho el canciller.

Frei, Warken, Linnemann: mientras tanto, en el Berlín político se rumorea que estos cambios de personal que Merz acaba de anunciar en el jardín detrás de la cancillería no serán los últimos. Podrían seguir más, el canciller solo lo insinúa vagamente en su breve declaración. Pero lo que sí parece claro es que, si el baile de sillas continúa, deberá ser rápido.

Y es que el respaldo de la población al trabajo del Gobierno es escaso y, en septiembre, hay elecciones en tres importantes estados federados, en las que el partido Alternativa para Alemania (AfD), en parte de extrema derecha, puede contar con un acusado ascenso en los votos. En ese contexto, no viene mal que el Gobierno demuestre capacidad de acción. Aunque sea a 15 grados en el jardín a las 9 de la mañana.

Fuente: Deutsche Welle

Deutsche Welle – DW – Actualidad Internacional – #DWNoticias