La oposición turca se divide con un nuevo partido

La oposición turca se divide con un nuevo partido


Las imágenes del 24 de mayo dieron la vuelta al mundo. Después de que un tribunal ordenara destituir a la dirección del Partido Republicano del Pueblo (CHP), la principal fuerza opositora de Turquía, unidades especiales de la policía rodearon su sede en Ankara. Los dirigentes bloquearon las puertas con mesas y sillas para impedir el ingreso de los agentes, pero tras varias horas abandonaron el edificio.

"Queremos evitar una escalada y abandonamos nuestra sede por voluntad propia", declaró entonces el presidente del partido, Özgür Özel. "Nuestro único delito es haber derrotado al partido gobernante", añadió.

Bajo el liderazgo de Özel, el CHP consiguió en las elecciones municipales de marzo de 2024 lo que no había logrado en más de dos décadas: vencer al Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) del presidente Recep Tayyip Erdogan a nivel nacional. Además, recuperó las alcaldías de 14 grandes ciudades, incluida Estambul.

El alcalde de esa ciudad, Ekrem Imamoglu, se convirtió rápidamente en el principal rival de Erdogan para las próximas elecciones presidenciales. Poco después, comenzó una ofensiva judicial: Imamoglu fue detenido, al igual que varios alcaldes y funcionarios del CHP, acusados de corrupción y fraude. La investigación también alcanzó a la dirección del partido, que fue destituida por orden judicial en mayo.

Dos meses después, Özel anunció la creación de una nueva fuerza política.

Fundado en 1923 por Mustafa Kemal Atatürk, el CHP es el partido más antiguo de Turquía y ha defendido tradicionalmente el laicismo y los valores republicanos.

Cuando asumió la presidencia en 2023, Özel impulsó un giro hacia posiciones socialdemócratas y amplió la base electoral del partido. Sin embargo, tras su destitución, un tribunal devolvió el liderazgo a su antecesor, Kemal Kilicdaroglu, quien había perdido todas las elecciones frente al AKP durante dos décadas.

Muchos analistas consideran que la división beneficia a Erdogan, ya que debilita a la oposición antes de las elecciones presidenciales previstas para 2028.

Hasta el último momento, Özel intentó permanecer en el CHP, pero finalmente optó por romper con la formación.

"Llevamos en nosotros la esperanza inquebrantable de un nuevo comienzo. ¿Están preparados para la gran marcha? Caminemos juntos hacia el poder", dijo a sus seguidores en su último discurso ante el grupo parlamentario.

Este viernes se confirmó que 91 de los 135 diputados del CHP se incorporarán a la nueva formación, denominada Nuevo Partido. Una vez formalizada su creación, se convertirá en la mayor fuerza de oposición en el Parlamento turco. Otros partidos opositores recibieron positivamente la iniciativa y pidieron unir fuerzas.

Seren Selvin Korkmaz, directora del centro de estudios IstanPol, considera que el nuevo partido tiene buenas perspectivas porque gran parte del electorado del CHP respalda a Özel. Sin embargo, advierte de que esos votantes no quieren simplemente una continuación del CHP con otro nombre.

Según una encuesta de IstanPol, alrededor del 30 por ciento de los consultados votaría o consideraría votar por la nueva formación. Otro 19 por ciento condiciona su apoyo al programa, los candidatos y el liderazgo. En conjunto, Korkmaz habla de un "potencial amplio, aunque condicionado, de casi el 49 por ciento".

La politóloga cree además que el nuevo partido podría atraer votantes del nacionalista Partido IYI, de la formación prokurda DEM e incluso a algunos simpatizantes del AKP y de su aliado ultranacionalista MHP.

Su principal desafío será conciliar las expectativas de sectores muy distintos, desde el electorado tradicional del CHP hasta votantes conservadores, nacionalistas y kurdos. Si logra construir una opción de centro amplia sin perder una identidad propia, segúnKorkmaz, tendrá posibilidades de éxito.

El conflicto interno comenzó tras la derrota del entonces líder del CHP, Kemal Kilicdaroglu, frente a Erdogan en las elecciones presidenciales de 2023. Ese mismo año, el sector reformista encabezado por Özel e Imamoglu tomó el control del partido en un congreso interno.

Hace dos meses, el tribunal competente declaró inválido dicho congreso del partido debido a supuestas irregularidades. En consecuencia, Özel y la cúpula del partido fueron destituidos de sus cargos, y el partido volvió a tener su antigua dirección.

Ahora, el principal reto de Özel será construir estructuras partidarias en al menos 41 de las 81 provincias del país, requisito indispensable para que el Nuevo Partido pueda participar en las elecciones presidenciales de 2028. A diferencia del CHP, la nueva formación todavía carece de una organización consolidada y de recursos propios.

Fuente: Deutsche Welle

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