Teherán está transformada este jueves (02.07.2026) en una fortaleza a la espera de celebrar a partir del sábado unos funerales de una magnitud sin precedentes para el antiguo líder supremo de Irán, Alí Jamenei, cuatro meses después de su muerte en los ataques israeloestadounidenses que desataron la guerra.
Jamenei, el guía supremo de mayor longevidad desde el establecimiento en 1979 de la República Islámica, falleció a los 86 años bajo los bombardeos de sus dos enemigos jurados contra su residencia el 28 de febrero.
Las autoridades esperan entre 15 y 20 millones de participantes solo en la capital iraní para este homenaje de tres días, que pretende ser una demostración de fuerza tras el conflicto de casi 40 días que ya costó la vida a numerosos altos dirigentes y a miles de civiles.
"La gran afluencia de público a la procesión fúnebre del líder mártir y los demás mártires será, en efecto, otro referéndum para la República Islámica", declaró a los medios estatales el ayatolá Mohammad Saidi, líder de la oración del viernes en Qom.
Si lo consideran un referéndum, las autoridades no dejan el resultado al azar. Esperan movilizar a millones de simpatizantes para que inunden las ciudades de Irán, proporcionándoles transporte, alojamiento y alimentos, y así proclamar la grandeza de su estado teocrático tras sobrevivir a lo que consideraban una guerra existencial.
La presencia del hijo de Alí Jamenei, Mojtaba, quien lo sucedió a principios de marzo como líder supremo, no ha sido confirmada. Presuntamente herido durante los ataques que mataron a su padre, el dirigente solo se expresa mediante mensajes escritos y no ha aparecido en público.
En la capital, a la entrada de la mezquita donde será expuesto el féretro del difunto ayatolá, obreros y equipos de rescate se afanan bajo un calor intenso en los últimos preparativos, constató un equipo de la afp que tuvo un acceso excepcional.
"La gente vendrá de todo Irán. Habrá muchísima gente", comentó en voz baja Hosein Moghadassi, un empleado de 43 años, mientras se espera que algunos empiecen a hacer fila desde el viernes por la noche a la espera de la apertura de las puertas a las 06H00 del sábado (02H30 GMT).
Este vasto complejo de la Mosalla, concebido para acoger las grandes oraciones del viernes, conmemoraciones oficiales y concentraciones religiosas, permanecerá abierto día y noche hasta el lunes.
A continuación, un cortejo que transportará el féretro de Jamenei desfilará por las calles de Teherán, antes de dirigirse el martes a la ciudad sagrada de Qom.
Los funerales de Estado para Jamenei, inicialmente previstos para marzo pero aplazados debido a la guerra, se perfilan como los más grandes de la historia de Irán.
En 1989, cuando murió su predecesor, el fundador de la República Islámica, el ayatolá Ruhollah Jomeini, alrededor de 10 millones de personas asistieron a sus exequias, según las cifras oficiales. Entonces, avalanchas humanas causaron más de una decena de muertos.
Junto al féretro de Jamenei también estarán expuestos los de sus allegados que igualmente murieron el primer día de la guerra, entre ellos el de una de sus hijas, un yerno, una nuera y una nieta.
Una imagen del dirigente con el puño en alto, símbolo de la resistencia que reivindicaba frente a Occidente, está omnipresente en el recinto, constató un periodista de la afp.
"Tu nombre permanecerá eterno en esta tierra de oro", proclama una pancarta, mientras que en las calles de Teherán numerosas vallas publicitarias y consignas rinden homenaje al "mártir".
Estos funerales se llevan a cabo en un clima de tensión, en el contexto de un frágil alto el fuego entre Teherán y Washington, pero también seis meses después de importantes manifestaciones contra el alto costo de vida y el gobierno.
La capital iraní está transformada ya desde este viernes en una fortaleza, con abundantes fuerzas de seguridad y un enorme perímetro inaccesible en auto.
El aeropuerto de Teherán está parcialmente cerrado y lo estará totalmente el lunes, declarado día festivo en todo Irán. Los centros comerciales han bajado la persiana y las empresas han sido obligadas a interrumpir su actividad.
Alí Jamenei será enterrado el 9 de julio en la ciudad sagrada de Mashhad, en el noreste de Irán, de donde era originario.
Como líder religioso, su féretro hará escala el miércoles en la vecina Irak, donde la comunidad chiita también es mayoritaria.
Fuente: Deutsche Welle
