El Gobierno de Corea del Sur pidió a la Unión Europea que actúe como mediador en las conversaciones con Corea del Norte, en un nuevo intento por romper la actual “desconfianza y hostilidad” bilateral y lograr avances en las relaciones entre ambos países.
“Apreciaría que la UE considerara la posibilidad de facilitar un diálogo político de dos más uno entre Corea del Sur y Corea del Norte”, dijo el ministro de Unificación surcoreano, Chung Dong-young, a una delegación de la Comisión de Exteriores del Parlamento Europeo, durante una reunión que sostuvieron la semana pasada en Seúl.
Chung añadió que la UE es un “mediador óptimo” porque tiene una “historia de siglos de resolución de conflictos y logros de integración regional”.
La reunión tuvo lugar 24 horas antes de la llegada del presidente de Francia, Emmanuel Macron, a Corea del Sur, para una visita de Estado de dos días. Durante su viaje, Macron mantuvo conversaciones con el presidente Lee Jae-myung centradas en vínculos más estrechos en defensa, tecnología, energía y minerales críticos.
Los analistas sostienen que vale la pena explorar cualquier acercamiento con el régimen de Kim Jong-un en la búsqueda de la seguridad regional, pero existe poco optimismo sobre las posibilidades de que la participación de la UE rinda frutos.
“Creo que el ministro vio a la delegación de la UE como una oportunidad e intentó que Europa aceptara participar”, dice a DW Mason Richey, profesor de política y relaciones internacionales en la Universidad Hankuk de Estudios Extranjeros de Seúl.
“Macron también estaba en Seúl y habrían intentado convencerlo, ya que el ministerio deseaba contar con el apoyo de una potencia nuclear y un miembro de pleno derecho del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”, agrega. “Pero no creo que a Kim le importe mucho Europa”.
Richey recalca que la UE estaría dispuesta a facilitar las discusiones entre ambos países, y cuenta con cierto aprecio en Pyongyang, considerando que varios países europeos tienen embajadas en Corea del Norte, incluidos Alemania y Polonia. Sin embargo, es probable que el bloque europeo muestre escasa voluntad de participar si siente que no puede lograr avances.
Los esfuerzos de Seúl por extender una rama de olivo al Norte han sido rechazados clara y repetidamente, dice Erwin Tan, profesor de política internacional en la Universidad de Hankuk.
A la vez, Seúl considera que la actual administración estadounidense es “poco confiable” y está más enfocada en los asuntos internos y la situación en Medio Oriente, dice el experto a DW.
Tan también afirma que es probable que la UE vea con buenos ojos la invitación coreana, pero que no estará demasiado interesada en involucrarse, teniendo en cuenta que la península coreana presenta sus propios desafíos, únicos y complejos.
“Es una idea atractiva y utópica en términos de retórica política, pero la mayoría de los comentaristas son bastante escépticos sobre la posibilidad de la unificación coreana”, agrega Tan.
En el pasado, los países europeos proporcionaron cantidades limitadas de asistencia comercial y para el desarrollo a Corea del Norte. Esto, en su momento, pudo haber servido como incentivo para Pyongyang. Pero ya no es así.
“Corea del Norte se ha ido alineando progresivamente con Rusia”, dice Tan, quien recuerda el envío de soldados a la guerra en Ucrania y el hecho de que el régimen de Pyongyang ha proporcionado grandes cantidades de municiones y material militar. A cambio, Rusia ha violado las sanciones internacionales para retribuir con combustible, alimentos y tecnología armamentista avanzada.
Al sentir que estaba perdiendo su influencia sobre Pyongyang, China también ha intervenido para aumentar el comercio transfronterizo y aliviar la presión sobre el régimen de Kim, dicen expertos.
Y con dos potencias vecinas e ideológicamente afines cortejando, es probable que el dictador norcoreano mantenga su línea dura.
Durante el Noveno Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea en febrero, Kim Jong-un descartó cualquier tipo de relación con Seúl, declarando a los delegados que “todos los lazos con Corea del Sur han sido completamente eliminados” y describiendo a su vecino del sur como “entidad hostil”.
El ministro de Unificación de Corea del Sur, encargado de lograr mejores relaciones con Corea del Norte y, en última instancia, una reunificación pacífica, tiene una tarea ingrata entre manos, dice Richey.
“Está tratando de impulsar los contactos con el Norte y creo que es un verdadero creyente en la reconciliación”, estima el experto. Con o sin la UE, el desafío seguirá siendo convencer a Pyongyang de corresponder ese deseo.
Fuente: Deutsche Welle

