Opinión por Mayrelin García

Mayrelin García

¿Seguirá apática la clase media?


Nadie puede ser feliz sin participar en la vida pública, nadie puede ser libre sin la experiencia de la libertad pública, y nadie, finalmente, puede ser feliz o libre sin implicarse y formar parte del poder político”…
por qué no ser un poco más valientes y dejar la burbuja en la que vivimos y hacer un ejercicio de consciencia y de responsabilidad ciudadana, de responsabilidad hacia nuestro país y hacia nuestros hijos e hijas. Por qué no dejar la estática, la rutina, la lectura y escucha pasiva de noticias cada día, si es que acaso las leemos y escuchamos, y pasar a ser entes activos de cambio, de aportar para que este país evolucione…
No todos los políticos son iguales, pero aun así tengas ese pensamiento, ¿cómo vas a romper el patrón si no te involucras?

Soplan vientos de cambio en nuestro país por una necesidad latente de que la democracia, la institucionalidad, el respeto a la constitución y la garantía de la libertad de todos y cada uno de los dominicanos y dominicanas permanezcan o se restablezcan, pues hemos visto denuncias de que quien está en contra de cualquier posición del actual gobierno, puede sufrir alguna consecuencia.

Indistintamente de ese panorama, del que ya hasta la iglesia, o algunos importantes miembros de la misma, para no generalizar, se han pronunciado sobre el riesgo de ir a una autocracia o dictadura, vemos cómo hacemos esfuerzos de involucrar amigos y amigas, profesionales, gente de valor, gente de familia, esos que representan la maltratada clase media en nuestro país, y recibimos tanta apatía. Rechazo hacia la política, hacia los gremios, hacia los grupos desde donde se pretende alzar la voz para impulsar los cambios que han de beneficiarnos a todos y a todas. ¿Por qué la indiferencia? ¿Es que acaso no son nuestros bolsillos los que se maltratan con el alto costo de la vida, con el mal uso de los recursos del estado, con los impuestos y cargas que debemos pagar? Es que acaso no sufrimos la inseguridad en las calles, el tener que invertir en elementos que nos hagan sentir un poco resguardados, como vigilantes en nuestras casas, cámaras, alarmas, etc.? ¿Es que no somos los que recurrimos a pólizas adicionales para riesgos de salud porque en nuestro país no es cierto que la salud está garantizada? Entre otras muchas situaciones que debemos enfrentar a diario, pero que las hemos normalizado. Algunos dirán, usted recurre a esos “adicionales” porque usted puede, pues no, es con muchísimo esfuerzo y sobregiro que muchas personas de la clase media pueden vivir en este país. ¿Y que será de los menos afortunados? ¿De los que no tienen acceso a mejores condiciones?

Entonces, ¿por qué la clase media tiene apatía? Cierto que dirán, la política es sucia, la política es para los que viven de ella, existe mucha corrupción, muchas posturas poco sinceras, pero es que ¿acaso eso no existe en cualquier área de la vida? el tema es que en política se magnifica. Pero cómo vamos a esperar que las cosas cambien, si no nos hacemos parte, ojo, no digo que te hagan parte, si no que por voluntad propia decidamos involucrarnos, real y sinceramente, para cambiar ese entorno, para tener un discurso distinto, un actuar diferente. La clase media sólo se queja, sólo crítica, y muchas veces a puerta cerrada, por qué no ser un poco más valientes y dejar la burbuja en la que vivimos y hacer un ejercicio de consciencia y de responsabilidad ciudadana, de responsabilidad hacia nuestro país y hacia nuestros hijos e hijas. Por qué no dejar la estática, la rutina, la lectura y escucha pasiva de noticias cada día, si es que acaso las leemos y escuchamos, y pasar a ser entes activos de cambio, de aportar para que este país evolucione.

La participación de cada uno de nosotros, hombres y mujeres, de todos los estratos sociales es muy importante, pero la clase media es donde existe la mayor indiferencia, la tolerancia al día a día, ese día que nos puede estar llevando a un futuro no promisorio, ¿por qué continuar así? Por qué no fomentar el activismo, la discusión de políticas públicas, la defensa a los derechos ciudadanos, el reclamo a la mejoría de las cosas que nos afectan, de lo que nos corresponde a todos. No todos los políticos son iguales, pero aun así tengas ese pensamiento, ¿cómo vas a romper el patrón si no te involucras?

El mal vence si los buenos no hacemos nada. Pero sumo al cierre de este escrito, una frase de Hanna Arendt, gran filosofa y teórica política del siglo XX: “Nadie puede ser feliz sin participar en la vida pública, nadie puede ser libre sin la experiencia de la libertad pública, y nadie, finalmente, puede ser feliz o libre sin implicarse y formar parte del poder político”.

Se parte del cambio.

Sobre Mayrelin García.-
icenciada en Administración de Empresas con especialización en Recursos Humanos y Lic. en Mercadeo con Especialización en Inteligencia Competitiva por la Pontificia Universidad Católica Madre & Maestra (PUCMM); Project Management Professional (PMP), Especialización en Negocios Internacionales por Florida International University (FIU), Postgrado en Desarrollo Directivo en Barna Business School. He realizado diversos estudios de posgrado en el área de Comunicación Corporativa & de Marca, Mercado de Capitales, Dirección Comercial y Alta Gerencia en prestigiosas universidades locales e internacionales. He ocupado importantes posiciones en las áreas de Mercadeo, Administración y Publicidad en empresas de consumo masivo y de servicios. Actualmente soy consultora de proyectos de investigación para Euromonitor International, dirijo una división comercial es una destacada empresa dominicana, al tiempo que ofrezco asesorías privadas a través de Anova Group e imparte clases privadas de diferentes temas de negocios. Miembro de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios, forma parte de las comisiones de Emprendedurismo y Educación. Miembro del Project Management Institute (PMI) y del Capítulo PMI de República Dominicana.

Fuente Acento


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