El régimen de Vladimir Putin incluyó este viernes (10.04.2026) a la Universidad de Stanford en su lista negra de “organizaciones indeseables”, sin dar motivos, lo que en la práctica prohíbe a los rusos realizar cualquier estudio en la prestigiosa universidad estadounidense.
Rusia califica habitualmente de “indeseables” a las entidades que, según afirma, socavan su orden constitucional o su seguridad nacional. La ley prohíbe que puedan operar en el país y establece penas de prisión de hasta cinco años por financiar dichas actividades y de seis años por organizarlas.
La lista también incluye a más de 300 organizaciones de derechos humanos, organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas y medios de comunicación independientes. Entre las más destacadas figuran las universidades estadounidenses Yale y Berkeley, el grupo de derechos humanos Human Rights Watch y la organización anticorrupción Transparency International.
En virtud de una controversial ley aprobada en 2015, pero que rara vez se aplicaba antes de la guerra en Ucrania, Rusia puede prohibir a organizaciones extranjeras por considerarlas una amenaza para la seguridad nacional.
Desde que el régimen ruso invadió a Ucrania en 2022, el Kremlin no solo ha reprimido la oposición a la guerra, sino que también ha llevado a cabo una ofensiva más amplia contra la disidencia, de una magnitud no vista desde la época soviética.
Desde su fundación en 1885, 36 ganadores del Premio Nobel han egresado de la Universidad de Stanford.
Fuente: Deutsche Welle

