Récord de registros por discriminación en Alemania en 2025

Récord de registros por discriminación en Alemania en 2025

En 2025, más personas que nunca contactaron con la Agencia Federal Antidiscriminación para solicitar asesoramiento. Ferda Ataman, responsable de este tema a nivel nacional en Alemania, reclama mejores opciones legales para las personas afectadas y más servicios de apoyo.

No se trata solo de proteger a las minorías: "Todos pueden sufrir discriminación en algún momento de su vida", enfatizó Ataman en la presentación del informe anual sobre discriminación de 2025. Y subrayó la importancia de brindar la protección necesaria "para todas las personas en Alemania".

Según el informe, la Agencia Federal contra la Discriminación recibió 13.067 consultas el año pasado (más del triple que en 2019).

Para Ataman, esta cifra es solo la punta del iceberg. Según el Panel Socioeconómico Integral (SOEP), que presentó sus conclusiones hace unos meses, más del 13 por ciento de la población alemana declaró haber sufrido discriminación durante los últimos doce meses. Esto representa casi uno de cada ocho residentes de Alemania: unos nueve millones de personas.

Solo una fracción de las personas afectadas contacta con la Agencia Federal Antidiscriminación, creada hace 20 años, a raíz de la Ley General de Igualdad de Trato (AGG) que entró en vigor en agosto de 2006. La AGG tiene como objetivo prevenir y eliminar una amplia gama de formas de discriminación, como se consagra en la Constitución alemana.

El motivo de discriminación más frecuente en las consultas a la agencia son, con diferencia, experiencias de racismo (43 por ciento), concretamente la discriminación basada en el origen étnico (percibido). Y, si bien el número absoluto de casos está aumentando, el porcentaje se mantiene igual de alto que en los dos años anteriores.

El patrón es similar en las siguientes experiencias de discriminación reportadas con más frecuencia: por discapacidades o enfermedades crónicas (el 28 por ciento), y por género o identidad de género (22 por ciento).

Deborah Choi, fundadora de una startup y CEO de una empresa, describe en el informe anual qué significa la discriminación racista en términos concretos. Nacida en Nigeria, creció en Estados Unidos y ahora vive en Berlín.

"Como mujer negra, me enfrento regularmente al racismo y al sexismo, ya sea creando startups o simplemente paseando por Berlín", comenta a DW. Para ella, sin embargo, el racismo "no es un problema específicamente alemán, sino global". En su experiencia, muchos de los discriminados "tienen que esforzarse mucho más para tener siquiera oportunidades comparables" al resto a su alrededor.

Ferda Ataman es comisionada federal independiente. Esto significa que la politóloga no depende del Gobierno alemán y no puede ser destituida por el canciller. Fue elegida por el Parlamento en 2022 para un mandato de cinco años. La nominación provino del anterior Gobierno, una coalición formada por socialdemócratas, verdes y liberales.

Ataman critica duramente la reforma de la Ley de Igualdad de Trato de 2006 impulsada por el actual Gobierno de conservadores y socialdemócratas.

Todos los demás países europeos invierten más en la protección contra la discriminación que Alemania, afirma Ataman y cita a Bélgica como ejemplo. Ese país destina un euro por residente al trabajo de su agencia antidiscriminación, lo que suma alrededor de diez millones de euros. Alemania, con una población de más de 83 millones de habitantes, aportó recientemente 10,4 millones de euros.

Pero, para Ataman, otras reivindicaciones sustantivas son más importantes que el aspecto económico. Así, por ejemplo, es crucial que Alemania amplíe el plazo para interponer una demanda por discriminación. Actualmente, ese tiempo es de dos meses y el Gobierno planea ampliarlo a cuatro en el futuro. Otros países de la UE permiten a los afectados entre tres y cinco años para demandar, un período necesario para buscar asesoría legal y considerar la posibilidad de presentar una demanda, dice.

Además, la Comisionada antidiscriminanción en Alemania aboga por considerar qué debería suceder "cuando no es una persona, sino un programa informático el que discrimina, es decir, la IA o un algoritmo".

Hasta ahora, los afectados tampoco pueden demandar a las autoridades estatales por discriminación. Esto está consagrado en la ley desde 2006, pero "el Estado no puede eximirse", critica Ataman. Incluso en casos de humillación por parte de organismos, autoridades o empleados estatales, debería ser posible emprender acciones legales, reclama.

Ataman espera que, durante el próximo proceso parlamentario, el Bundestag introduzca cambios significativos en un proyecto de reforma que propone el Gobierno. Más de 120 organizaciones de la "Alianza para la Reforma de la Ley de Igualdad de Trato General ¡Ya!" han exigido una protección legal más integral contra la discriminación.

Para Ataman, la Ley de Igualdad de Trato General (AGG) es como un "código de circulación para la convivencia cívica en Alemania". La discriminación, argumenta, es inevitable. Por lo tanto, normas efectivas como las que rigen el cruce de un semáforo son esenciales.

Fuente: Deutsche Welle

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