El conflicto entre Estados Unidos e Irán podría llegar pronto a su fin si el nuevo acuerdo de paz prospera. Sin embargo, los expertos advierten que pasarán meses, e incluso años, antes de que la economía mundial vuelva a funcionar como antes.
La guerra con Irán y la actual crisis energética vuelven a poner de manifiesto la dependencia de la economía global del petróleo y el gas. Para algunos economistas y defensores de la acción climática, esto constituye una razón adicional para abandonar cuanto antes los combustibles fósiles y ganar independencia mediante energías limpias.
"La guerra en Oriente Medio está causando un sufrimiento humano incalculable y desencadenando una crisis de costos de los combustibles fósiles que asfixia a las economías de todo el mundo", afirmó el secretario ejecutivo de Cambio Climático de la ONU, Simon Stiell, en su discurso de apertura de las negociaciones climáticas de este año en Bonn, Alemania.
Durante las últimas dos semanas, diplomáticos de los 195 países firmantes del Acuerdo de París se reunieron en la ciudad renana para celebrar las negociaciones intermedias, un encuentro de trabajo anual destinado a preparar la cumbre mundial sobre el clima que se celebrará en Turquía en noviembre.
"Es absolutamente evidente que, si seguimos dependiendo de los combustibles fósiles, seguiremos importando inflación e inestabilidad económica", señaló Stiell.
La combustión de carbón, petróleo y gas es el principal motor del calentamiento global provocado por el ser humano. La comunidad internacional se ha comprometido a limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados centígrados, o al menos mantenerlo claramente por debajo de los 2 grados.
Las negociaciones climáticas anuales de la ONU buscan definir cómo los países pueden alcanzar ese objetivo de manera justa y equitativa. Las discusiones abarcan las metas climáticas, la adaptación a las consecuencias del calentamiento global y el financiamiento necesario para ello.
Curiosamente, durante años fue prácticamente un tema tabú hablar de forma explícita sobre la eliminación progresiva de los combustibles fósiles en las salas de negociación. Ni siquiera el propio Acuerdo de París menciona las palabras "combustibles fósiles".
Según Jan Kowalzik, quien sigue estas negociaciones desde hace años para la organización no gubernamental Oxfam Alemania, en Bonn puede observarse que las recientes sacudidas de los precios del petróleo están cambiando el debate.
Sin embargo, en las negociaciones actuales sobre procedimientos, mandatos y textos de resolución, este cambio de ánimo apenas se refleja por ahora.
Tampoco en la cumbre climática mundial celebrada en Brasil en noviembre de 2025 los países lograron, pese a largas negociaciones que se extendieron hasta altas horas de la noche, comprometerse claramente con el abandono de los combustibles fósiles ni acordar una hoja de ruta para hacerlo.
Quienes bloquearon especialmente ese consenso fueron países productores de petróleo, como Arabia Saudita e Irán. Pero también China, Rusia, Tanzania y Senegal se negaron a sumarse.
Como respuesta, a finales de abril, en plena crisis del petróleo y el gas, unos 60 países se reunieron en Colombia para participar en la primera conferencia dedicada específicamente al abandono de los combustibles fósiles (Transitioning Away from Fossil Fuels, TAFF).
Fue nada menos que la cumbre de una auténtica "coalición de los países dispuestos a actuar".
Los anfitriones fueron Colombia y los Países Bajos. Entre los participantes figuraban, además de Brasil, Australia y Noruega, numerosos países especialmente afectados por el cambio climático. Alemania también estuvo presente, aunque no envió a ningún ministro.
Las opiniones difieren ampliamente sobre si este encuentro en Colombia puede influir, y de qué manera, en la implementación del Acuerdo de París.
Lo que sí está claro es que las decisiones adoptadas en la conferencia TAFF no forman parte del acuerdo.
Los países que se oponen a un compromiso claro para abandonar los combustibles fósiles temen que las demandas de esta alianza puedan influir en la dinámica de las negociaciones climáticas de la ONU.
Hasta ahora, en muchas instancias de negociación sigue siendo imposible debatir sobre la eliminación progresiva de los combustibles fósiles.
"Cada vez que intentamos hacerlo, Arabia Saudita y sus aliados presentan todo tipo de objeciones de procedimiento o recurren a otras maniobras", señalan fuentes diplomáticas.
Antes de que Turquía asuma, junto con Australia, la presidencia de la próxima conferencia climática, el presidente saliente de la COP30 de Brasil, André Corrêa do Lago, hizo un balance ante los periodistas reunidos en Bonn.
"Estamos viviendo una transición: pasamos de una conferencia climática centrada en la negociación a una conferencia centrada en la implementación", afirmó.
Se trata de un tema que ocupará un lugar prioritario en la agenda de la próxima cumbre climática que se celebrará en Turquía.
Fuente: Deutsche Welle

