A medida que el mandato de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) llega a su fin, crece la incertidumbre sobre el futuro del sur del Líbano. El primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha advertido de la necesidad de "evitar el vacío que podría crear la retirada de la FPNUL, en caso de que se llevara a cabo sin un acuerdo sobre una nueva fuerza internacional que la sustituya".
El Gobierno libanés también ha estado presionando para conseguir una prórroga de última hora del mandato de la FPNUL, pero hasta ahora sin éxito. Lo más probable es que los 7.565 efectivos de mantenimiento de la paz, procedentes de 46 países, comiencen a retirarse de la denominada Línea Azul -zona patrullada por la ONU- el 31 de diciembre de 2026.
La Línea Azul, que se extiende a lo largo de 120 kilómetros, es una línea de retirada establecida por la ONU en el año 2000 entre Israely el Líbano, no una frontera acordada internacionalmente. Sin embargo, ya en 1978 se desplegaron tropas multinacionales de la FPNUL en esta región para vigilar la zona, después de que Israel invadiera el Líbano en respuesta a los ataques de grupos armados palestinos.
Tras la guerra de 2006 entre Israel y Hezbolá, el mandato se amplió para apoyar al Ejército libanés en la aplicación de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU. La resolución exige que la zona comprendida entre la Línea Azul y el río Litani esté libre de personal armado, medios y armas que no pertenezcan al Gobierno libanés y a la FPNUL. También exige la retirada de las fuerzas israelíes del sur del Líbano.
Sin embargo, tras los ataques transfronterizos de Hezbolá en octubre de 2023 y la guerra subsiguiente de 2024, Israel ha estado ocupando amplias franjas del territorio libanés en una zona de seguridad autoproclamada denominada Línea Amarilla, situada al norte de la Línea Azul.
Hezbolá -que está calificada como organización terrorista por varios países, entre ellos Estados Unidos y Alemania, mientras que la Unión Europea califica a su brazo armado como organización terrorista- sigue rechazando el desarme, alegando la necesidad de defenderse mientras las fuerzas del Ejército de Israel permanezcan en el Líbano.
Hezbolá también está estrechamente vinculado a Irán, y en caso de que se reavivara el conflicto entre Irán e Israel, es probable que esa organización abra un segundo frente en el norte de Israel en apoyo de Irán.
"La situación en el sur del Líbano sigue siendo tensa", declaró a DW Kandice Ardiel, portavoz de la FPNUL. "Estamos asistiendo a operaciones militares israelíes continuadas, que incluyen sobrevuelos del espacio aéreo libanés por parte de aviones, helicópteros y drones, así como ataques aéreos, ataques de artillería y fuego de mortero".
"Hasta que nuestro mandato finalice, el 31 de diciembre, seguiremos vigilando e informando de lo que ocurre, y mantenemos un contacto diario con las partes para garantizar la seguridad de los desplazamientos de la población civil, la ayuda humanitaria y las patrullas de mantenimiento de la paz", afirmó, añadiendo que la reducción de efectivos y la retirada se llevarían a cabo por etapas.
El fin del mandato también supone el final de la misión para miles de efectivos de la FPNUL en el sur del Líbano. "Las personas han forjado juntas sus carreras, amistades, competencias y un sentido de propósito", señaló Ardiel. "Los finales nunca son fáciles, sobre todo cuando existe la sensación de que el trabajo que realizamos sigue siendo necesario".
El 12 de octubre, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea acordaron establecer una Misión de Apoyo de la Unión Europea en el Líbano, o EUSM Líbano, con un mandato inicial de tres años.
"Cuenta con un pilar civil y otro militar", afirmó la jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, quien añadió que "las autoridades locales han acogido muy favorablemente esta iniciativa".
Según el Consejo Europeo, el objetivo de la misión es contribuir a la paz y la seguridad en el Líbano mediante el refuerzo de las capacidades de las fuerzas armadas libanesas y de las fuerzas de seguridad interior, incluida la seguridad fronteriza, de conformidad con la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Sin embargo, la misión no pretende sustituir a la FPNUL. En lugar de desplegar fuerzas de mantenimiento de la paz para patrullar el sur del Líbano, está previsto que, en un primer momento, opere al norte del río Litani.
Varios países que ya aportan contingentes a la FPNUL, entre ellos Italia, Francia, España, Irlanda, Alemania, Austria, Finlandia y Polonia, ya han manifestado su interés en aportar personal y recursos a la nueva misión EUSM Líbano.
Para el Gobierno de Beirut, se trata de una señal positiva, señaló Shaya. Añadió que la sociedad libanesa también apoya firmemente al Ejército libanés, "al que muchos consideran la única institución nacional capaz de defender la soberanía del Líbano y representar a todo el país".
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Fuente: Deutsche Welle

