"Curiosidad" Esa es la palabra que usa la cineasta y productora Vanessa Whaite cuando se le pregunta por qué decidió investigar la vida del policía venezolano Óscar Pérez, quien se rebeló contra el régimen de Nicolás Maduro y lideró un movimiento que buscaba detener a los jerarcas del chavismo para entregarlos a la justicia internacional.
La operación de Pérez, que era inspector del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, fue desmantelada el 15 de enero de 2018, cuando al menos 500 agentes de las fuerzas de seguridad venezolanas lo acorralaron en una vivienda en El Junquito, al noroeste de Caracas, junto a seis personas de su entorno, todas las cuales perdieron la vida.
"Yo seguí el caso de Óscar desde que apareció en la palestra pública hasta lo de El Junquito, y me dio curiosidad el personaje porque lo que decía y las acciones que tomó no iban de la mano con lo que el régimen estaba diciendo de él", explica Whaite a DW.
Para el Gobierno de Venezuela, Pérez, que participó en acciones como el lanzamiento de granadas desde un helicóptero al Tribunal Supremo de Justicia el 27 de junio de 2017, o el asalto a un cuartel de la Guardia Nacional Bolivariana el 18 de diciembre del mismo año, era simplemente un terrorista. Para otros, un héroe.
"Para mí no tenían mucho sentido esas visiones del tema, y me dije:‘bueno, déjame lanzarme a investigar realmente a ver quién es este personaje y enfrentarlo a toda esa narrativa del régimen', para ver qué salía de ahí", añade Whaite, que ―tras ocho años de investigaciones― pudo finalmente estrenar "Óscar Pérez. El documental", el pasado 24 de abril en Madrid. Ahora, prepara funciones en Miami (7 de junio), Barcelona (27 de junio) y Valencia (28 de junio).
DW: ¿Y qué fue lo que salió de ahí?
Vanessa Whaite: Un personaje increíble, un padre de familia, un venezolano más que también sufría todo lo que los venezolanos hemos sufrido en estos últimos 30 años, desde que el régimen tomó posesión con su socialismo del siglo XXI. Yo creo que gran parte de Venezuela se va a sentir muy identificada con Óscar, porque él y su entorno fueron víctimas de secuestros, de asesinatos en sus familias, de emigración, de encarcelamiento y tortura. Así se entienden mucho mejor las razones por las cuales tomó las decisiones que tomó hasta dar su vida por ello.
¿Significaron algo para la diáspora las acciones de Óscar Pérez?
Para la diáspora y también para quienes aún siguen dentro de Venezuela. Y hoy cobra más sentido cuando uno entiende que la misión de Óscar era capturar a los cabecillas del régimen y entregarlos a la justicia internacional, que es justamente lo que pasó el 3 de enero.
¿Piensa usted que se hizo justicia ese día, cuando Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro?
Mi opinión personal es que es un buen comienzo, pero hasta que no se instaure una democracia plena en Venezuela, con libertad, con todos los presos políticos fuera de la cárcel y con la aparición de todos los que están desaparecidos, no estaremos completamente libres.
Usted ha trabajado ocho años en este documental, investigando y haciendo entrevistas. ¿Por qué era importante para usted llevarlo a término?
Porque siempre he creído que la historia nos sirve como un prólogo para el futuro. Y entendiendo eso, y siendo venezolana y conociendo la historia de Venezuela, me di cuenta de que realmente tener un archivo histórico es sumamente importante para las siguientes generaciones. No importa la que venga después, siempre es importante ver de dónde venimos y qué pasó para, en este caso, no repetirlo de ninguna manera.
El documental se estructura a partir de videos grabados por el mismo Pérez. También hablan sus familiares, aliados y cercanos, todo ello contrastado con la narrativa del Gobierno de Nicolás Maduro. "El rompecabezas se arma lo suficientemente claro para que la audiencia saque sus propias conclusiones. Es básicamente Óscar quien narra su historia", explica la directora venezolano-estadounidense.
"En el camino, vamos develando poco a poco al Óscar padre, al Óscar hijo, al Óscar que ayuda a la comunidad, al Óscar policía, al Óscar comando. Y a través de la estructura que utilicé narrativamente, que es el viaje del héroe, vemos cómo se va desarrollando este personaje hasta llegar al último día de su vida”, complementa.
¿Cómo recibió la familia de Pérez la idea de hacer un documental?
Al principio fue muy complicado. Primero hubo que encontrarlos, y salimos a buscarlos un par de semanas después de lo de El Junquito. Ellos estaban pasando por un momento de estrés postraumático, no confiaban en nadie, venían de un año de persecución y tuvieron que emigrar. Al final, entendieron mi intención y se fueron abriendo.
Hay un video de Pérez dirigido a sus hijos, donde dice que su lucha es para darles un país mejor a ellos…
Sí, él escogió ser policía para proteger al pueblo del enemigo. Su mamá es policía, su papá también, sus tíos, sus primos. Entonces, él creció bajo esos parámetros de cuidado y buenas costumbres desde casa, desde niño fue así siempre. Y tenemos testimonios bellísimos de ejemplos de cómo cuidaba de su comunidad incluso siendo chiquito. Al recoger esos testimonios tiene más sentido para uno todo lo que hizo.
En una entrevista usted contó que hacer entrevistas para el documental era difícil porque mucha gente tenía miedo de hablar. ¿Eso sigue siendo así?
¿Cuánto tiempo cree usted que va a pasar antes de que ese temor desaparezca?
Yo no sé si ese temor desaparece, honestamente. Yo llevo 20 años afuera de Venezuela y hay situaciones que de repente me asustan. No lo puedo controlar, escucho un ruido y me asusto pensando que puede ser un tiro, ¿sabes? Yo creo que ese temor es como una herida con la que uno aprende a vivir, como una llaga que de repente te tocas y te duele.
Hace un par de días, el Gobierno de Delcy Rodríguez liberó a ocho militares que estuvieron diez años presos por supuestamente intentar atentar contra Maduro. ¿Es este un gesto hacia la oposición?
La pregunta que yo me hago es por qué ahorita. Si los puedes soltar ahora, bien pudiste soltarlos mucho antes. O mejor, ni siquiera debiste haberlos apresado. Por eso Óscar tenía una pancarta que decía "350 libertad” cuando sobrevoló Caracas, porque tenemos el derecho de oponernos a un régimen autoritario, consagrado en el artículo 350 de la Constitución.
¿Ha cambiado algo en Venezuela con Delcy Rodríguez en la presidencia?
Bueno, el hecho de que Maduro no esté ya cambió mucho, y se están moviendo piezas que uno no se imaginaba que se iban a mover. Lamentablemente, por más que yo te diga que quiero que pase una cosa u otra, no nos queda más que esperar a ver cuáles serán las consecuencias de estos movimientos. Sin embargo, de lo que sí estoy clara es de que nada será suficiente hasta que Venezuela sea libre y económicamente sustentable y que todos los ciudadanos puedan vivir en paz, en libertad y con seguridad.
Pero hoy hay más esperanza que hace un año, ¿o no?
Yo creo que sí y me encantaría que no dejemos que otros hagan esto. Óscar nos proponía que nos unamos y siempre estemos nosotros al frente de nuestra libertad. Él decía que los mismos venezolanos tenemos el poder. Esa sigue siendo mi esperanza.
Fuente: Deutsche Welle

