Nickolay Mladenov, el búlgaro que dirige la Junta de Paz

Nickolay Mladenov, el búlgaro que dirige la Junta de Paz

A lo largo de su carrera, el búlgaro Nickolay Mladenov se ha encontrado a menudo en el ojo del huracán. Exministro de Exteriores de Bulgaria y Coordinador Especial de las Naciones Unidas para el Proceso de Paz en Oriente Medio entre 2015 y 2020, el diplomático búlgaro se ganó la confianza tanto de líderes israelíes como palestinos al actuar como mediador imparcial, dispuesto a criticar a todas las partes en momentos de alta tensión.

Ahora que Mladenov ha sido designado director general de la Junta de Paz del presidente Donald Trump y Alto Representante para Gaza, esa confianza probablemente será extremadamente valiosa.

La tarea que tiene por delante es enorme: Mladenov deberá supervisar el alto el fuego entre Israel y Hamás, implementar el plan de paz de 20 puntos mediado por Estados Unidos, reconstruir Gaza, desarmar a Hamás y apoyar la transición hacia un gobierno tecnocrático palestino en el enclave, todo ello mientras equilibra diversos intereses geopolíticos.

Mladenov comenzó su carrera política en Bulgaria como legislador del partido de centro-derecha UDF. Más tarde, como candidato del partido GERB, también de centro-derecha, se convirtió en uno de los primeros miembros búlgaros del Parlamento Europeo. Fue brevemente ministro de Defensa de Bulgaria y posteriormente ministro de Exteriores entre 2010 y 2013.

“Nickolay Mladenov fue el primer ministro de Exteriores búlgaro con un conocimiento tan profundo de Oriente Medio. Fue una gran oportunidad para Bulgaria, porque poco después comenzó la guerra en Siria, seguida por la Primavera Árabe”, explica a DW Vessela Cherneva, subdirectora del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR), que formó parte del equipo de Mladenov cuando era ministro.

Descrito por Cherneva como talentoso comunicador, Mladenov amplió la política exterior y los vínculos comerciales de Bulgaria en Oriente Medio.

En 2012 enfrentó uno de sus mayores desafíos como ministro de Exteriores cuando un conductor de autobús y cinco turistas israelíes murieron en un atentado suicida en el aeropuerto de Burgas, en el sureste de Bulgaria. El ataque, el más mortífero en la historia reciente del país, fue posteriormente atribuido a Hezbolá. Tras el atentado, Mladenov cooperó estrechamente con funcionarios israelíes.

Tras finalizar su mandato como ministro de Exteriores, el entonces secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, nombró a Mladenov representante especial de la ONU para Irak durante dos años. Posteriormente asumió el cargo de Coordinador Especial de la ONU para el Proceso de Paz en Oriente Medio.

En Jerusalén, construyó discretamente relaciones de confianza tanto con funcionarios israelíes como palestinos, así como con representantes de Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Hamás, organización considerada terrorista por la Unión Europea.

Durante su etapa como enviado de la ONU, Mladenov trabajó para reducir tensiones y mantener viva la solución de dos Estados. También respaldó los Acuerdos de Abraham de 2020, promovidos por Estados Unidos, que normalizaron las relaciones diplomáticas entre Israel y Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos y Sudán. Mientras que muchos palestinos consideraron estos acuerdos como una traición a su causa, Mladenov estaba convencido de que aportarían mayor estabilidad a la región.

Como Coordinador Especial de la ONU, no dudó en criticar tanto a actores israelíes como palestinos, condenando asesinatos, la expansión de asentamientos en Cisjordania y el lanzamiento de cohetes contra zonas civiles. “Si como ONU no eres claro sobre tu postura en estas cuestiones, no puedes ser creíble”, declaró Mladenov al New York Times en 2021.

Según Ruslan Trad, periodista y experto en conflictos militares y Oriente Medio, el nombramiento de Mladenov como director general de la Junta de Paz y Alto Representante para Gaza fue “lógico” para quienes conocen la dinámica regional. “Mladenov es la persona menos controvertida para esta misión”, dice Trad a DW, añadiendo que su reputación entre los Estados árabes es positiva y que a menudo se le atribuye haber acercado a partes aparentemente irreconciliables.

Tras meses de especulación, durante los cuales la supuesta primera opción de Trump, el ex primer ministro británico Tony Blair, fue rechazada por países árabes, el nombramiento de Mladenov fue anunciado primero por el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y posteriormente confirmado por Estados Unidos. “Su experiencia, pero también su contribución a la firma de los Acuerdos de Abraham en 2020 durante el primer mandato del presidente Trump, probablemente fueron factores que le ganaron la confianza de la administración estadounidense”, subraya Vessela Cherneva.

Aunque aún no está claro cuánta independencia tendrá Mladenov en la toma de decisiones dentro de la Junta de Paz, sí está claro que será responsable de implementar la fase dos del alto el fuego, que incluye el desarme de todo el personal no autorizado en Gaza y la supervisión de su reconstrucción y seguridad. Esto probablemente resultará extremadamente difícil por múltiples razones, entre ellas, que Hamás sigue mostrando una clara intención de mantenerse en el poder político. Además, pese al alto el fuego, ambas partes continúan acusándose mutuamente de múltiples violaciones.

Ruslan Trad también considera que, independientemente de la buena voluntad hacia Mladenov derivada de sus cualidades y experiencia, el hecho de que su cargo y misión hayan sido creados por la actual administración estadounidense pesará sobre él. Mladenov deberá mantener su reputación como alguien que toma decisiones basadas en la experiencia y no en la presión política, señala Trad.

Antes de aceptar su nuevo cargo, Mladenov fue director general de la Anwar Gargash Diplomatic Academy, con sede en Emiratos Árabes Unidos, que forma a diplomáticos y responsables de política exterior. Esto ha generado inquietudes en algunos sectores sobre sus vínculos con la activa política exterior de los Emiratos respecto a Gaza e Israel.

Al mismo tiempo, es considerado un diplomático con firmes convicciones proeuropeas. Aunque la mayoría de los Estados miembros de la Unión Europea declinaron unirse a la Junta de Paz, enviando en su lugar a observadores, el diplomático búlgaro se ha reunido con los ministros de Exteriores del bloque para coordinar esfuerzos.

“Europa debe y probablemente querrá participar en el proceso de paz en Oriente Medio y en la estabilización de Gaza y, en ese sentido, la presencia de un europeo, Nickolay Mladenov, como Alto Representante para Gaza, debería ser un factor realmente positivo”, comenta Vessela Cherneva.

El propio Mladenov dijo a DW en Múnich: “Mi enfoque ahora está completamente centrado en cómo podemos asegurar que la tragedia que es Gaza no continúe ni un día más de lo que ya ha durado hasta ahora”.

Fuente: Deutsche Welle

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