Millones de iraníes participaron este lunes (06.07.2026) en la procesión fúnebre del asesinado líder supremo Ali Jamenei, con gritos de venganza por su muerte en el primer día de la ofensiva lanzada por Israel y Estados Unidos contra territorio iraní, el 28 de febrero. Es el tercer día de un funeral nacional pensado como una demostración de fuerza y de unidad.
La procesión comenzó a primera hora en la avenida Damavand y avanzó por las plazas de Imán Hosein y Engelab hasta la emblemática plaza Azadi, en un recorrido de aproximadamente 12 kilómetros que atraviesa la capital de este a oeste. Durante todo el recorrido y en las áreas circundantes un mar de personas salió a las calles, en una multitud que no se veía en la capital desde hace años.
Los participantes portaban banderas de Irán, retratos de Jamenei y carteles que pedían venganza y la muerte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. "Habrá sangre”, rezaban algunas banderas y carteles en persa e inglés, mientras la multitud coreaba las habituales consignas de "muerte a Estados Unidos” y "muerte a Israel”.
El presidente del comité organizador de la ceremonia, el general Hasan Hasanzadeh, señaló que el evento se prolongará durante 10 o 12 horas. "No tenemos ninguna prisa por dar por concluido el acto. Nuestro esfuerzo es que todos los peregrinos que han llegado desde distintos puntos del país para despedirse y acompañar a nuestro imán mártir puedan participar plenamente de este ambiente espiritual", afirmó.
Las autoridades iraníes presentan los funerales públicos que han tenido lugar desde el sábado en la capital iraní como una demostración de unidad nacional tras la muerte de Jamenei, quien dirigió la República Islámica durante más de 36 años. Al concluir esta jornada, los féretros de Jamenei y sus tres familiares muertos en el ataque serán trasladados a la ciudad de Qom para otra procesión el martes y posteriormente el miércoles se llevarán a cabo velorios en Irak.
Numerosos altos cargos iraníes asistieron el domingo a una gran oración en homenaje de Jamenei, pero su hijo y sucesor, Mojtaba, estuvo ausente y sigue sin ser visto desde finales de febrero. El líder de 56 años, herido en los bombardeos que acabaron con la vida de su padre, solo se expresa a través de comunicados.
El funeral del ayatola estaba previsto inicialmente en marzo, pero se pospuso debido a la guerra.
Fuente: Deutsche Welle

