Merz en Múnich: el viejo orden mundial ya no existe

Merz en Múnich: el viejo orden mundial ya no existe

El canciller alemán, Friedrich Merz, inauguró la 62.ª Conferencia de Seguridad de Múnich con una sobria constatación: el orden mundial basado en reglas se ha desmoronado, y Alemania y Europa deben reorientarse. “Este orden, por imperfecto que fuera incluso en sus mejores momentos, ya no existe”, subrayó Merz.

Merz lleva décadas asistiendo como invitado al foro internacional más importante sobre política de seguridad. En esta ocasión, habló por primera vez como canciller.

Según el canciller, el pasado reciente ha traído consigo cambios profundos. La “brutal guerra de Rusia contra Ucrania”, su “violento revisionismo”, la pretensión de China de moldear el mundo y la reacción de Estados Unidos ante ello son ejemplos de una nueva política de grandes potencias que Merz critica como “un juego peligroso”. Con ello, el canciller dejó entrever el creciente distanciamiento de EE. UU. bajo la presidencia de Donald Trump.

Pero, ¿qué consecuencias tiene esto para los alemanes y, en general, para los europeos? Friedrich Merz pide que se reconozca esta nueva realidad, pero sin aceptarla como un destino inalterable. “No estamos a merced de este mundo. Podemos darle forma. Y lo podemos hacer mediante una Europa libre, segura y competitiva. Una Europa soberana es nuestra mejor respuesta a los nuevos tiempos. Unir y fortalecer Europa es hoy nuestra tarea más importante”.

Europa debe convertirse en un factor político mundial, con su propia estrategia de seguridad: “Esta Europa es hoy más valiosa que nunca para nosotros”.

Merz analiza con autocrítica la política exterior alemana de las últimas décadas: “A menudo ha advertido, exigido y reprendido. Pero no se ha preocupado lo suficiente por la falta de medios para remediar la situación”, sostiene, y promete que esto va a cambiar.

Ya en mayo de 2025, el mandatario se fijó el objetivo de convertir al Ejército alemán en el más fuerte de Europa. Y así lo ha reafirmado en la Conferencia de Seguridad de Múnich, en la que este año participan más de 60 jefes de Estado y de Gobierno.

“Hemos hecho nuestros deberes, hemos aumentado enormemente nuestro presupuesto de defensa”, comenta a DW el ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, en el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich. “Ahora hemos llegado a los 108.000 millones de euros para 2026. Hemos hecho lo que hemos podido”. Se trata de la cifra más alta desde el final de la Guerra Fría. Según Pistorius, Estados Unidos también lo sabe y lo ha reconocido.

¿Quiere Alemania entonces participar en el juego de las grandes potencias? “No”, dice el canciller en su discurso. “Los alemanes nunca más volveremos a actuar en solitario. Esta es una lección permanente que nos ha enseñado nuestra historia”.

En su discurso, Merz destaca lo que Alemania ya está logrando en colaboración con sus socios de la OTAN. Por ejemplo, la creación de una brigada en Lituania. “Es la primera vez en la historia de las Fuerzas Armadas alemanas que se establece una gran unidad fuera de nuestro propio territorio”.

La Bundeswehr está creando allí la brigada blindada 45, como respuesta a la amenaza de Rusia. Se prevé que la brigada, compuesta por 4.800 soldados, esté plenamente operativa en 2027. Este viernes, 13 de febrero, un portavoz del Ministerio de Defensa desmintió las informaciones aparecidas en los medios de comunicación, según las cuales el Ejército alemán no encuentra suficientes voluntarios para formar la brigada.

Merz se esfuerza por demostrar que Alemania y Europa también defienden los intereses de EE. UU. Para ello, se refiere a los primeros aviones de combate alemanes del tipo Eurofighter, que acaban de ser trasladados a Islandia. La OTAN quiere disuadir a Rusia y China en el extremo norte, una preocupación que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha expresado en repetidas ocasiones.

A continuación, Merz cambia al inglés y se dirige directamente a los “queridos amigos” de la delegación estadounidense con un “Dear friends”: “En tiempos de rivalidad entre grandes potencias, ni siquiera Estados Unidos será lo suficientemente poderoso como para hacerlo todo por sí solo”, les dice. Y agrega que formar parte de la OTAN no solo es una ventaja estratégica para Europa, sino también para Estados Unidos. “Por eso es necesario reparar y revitalizar la confianza transatlántica. Europa está contribuyendo a ello”.

En la Conferencia de Seguridad de Múnich del año pasado, el vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, causó revuelo con una dura crítica a Europa. “Tenía razón”, subraya Merz, aludiendo a la brecha entre Estados Unidos y Europa que Vance describió en aquel momento.

Después, aclaro en qué aspecto difiere de Vance: “No creemos en los aranceles y el proteccionismo, sino en el libre comercio. Nos mantenemos fieles al acuerdo climático y a la Organización Mundial de la Salud”. Esto provoca una ovación en la sala de conferencias del hotel Bayerischer Hof.

Este año 2026, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, encabeza la delegación del Gobierno de EE. UU. Hay gran expectación sobre si en su discurso del sábado 14 de febrero habrá reproches a los europeos por depender demasiado de EE. UU. en cuestiones de seguridad, o si optará por un tono conciliador.

Fuente: Deutsche Welle

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