Los soldados rusos muertos en Ucrania en cuatro años de guerra e identificados con nombres y apellidos por medios independientes han ascendido a 200.186, según informan este martes (24.02.2026) el portal Mediazona y el servicio de la BBC en ruso. Estos medios han identificado en el último mes otros 35.000 muertos en acción gracias, en gran medida, a los datos del registro de certificados de herencia.
Cuando se cumplen cuatro años de combates y bombardeos, se desconoce todavía con certeza el número de muertos. Según el último recuento de la ONU en 2025, cerca de 15.000 civiles habían muerto y 40.600 habían sido heridos en territorio ucraniano, aunque la cifra real es “probablemente considerablemente más alta”, sobre todo por la dificultad de acceder a las zonas ocupadas.
Del lado del Ejército ucraniano, el presidente, Volodimir Zelenski, reconoció a inicios de febrero la muerte de 55.000 militares desde 2022, un número considerado muy subestimado debido a las decenas de miles de desaparecidos. Rusia guarda silencio sobre sus bajas. El estadounidense Center for Strategic and International Studies (CSIS) contabilizó hasta 325.000 soldados rusos y entre 100.000 y 140.000 militares ucranianos muertos desde 2022, aparte de los heridos, con los que sumarían hasta dos millones de bajas. Así que las cifras ofrecidas por Madiazona podrían también estar por debajo de la cifra real.
Mediazona y BBC aseguran que “es muy probable” que el 2025 sea el año en el que el ejército ruso ha sufrido mayores pérdidas en sus filas. Por lo pronto ya han sido identificados casi 50.000 nombres y las estimaciones apuntan a que el saldo mortal del pasado año acabará superando los 90.000, frente a las 83.706 identificaciones correspondientes a 2024.
El informe destaca que dos tercios de los fallecidos procedían de localidades de menos de 100.000 habitantes, ya que las grandes urbes y las ciudades rusas de más de un millón de habitantes “casi no se han visto afectadas por la guerra”. Según la BBC, más de la mitad de los muertos eran reclutas, voluntarios o convictos enviados al frente; es decir, gente sin conexión militar antes del inicio de la guerra, a la que en Rusia se refieren como “operación militar especial”.
“Un análisis detallado de nuestros datos apunta a que los contratos (con las Fuerzas Armadas) los firman más frecuentemente los habitantes de pequeñas ciudades y aldeas (…) Además, cuanto mayor es el nivel de pobreza, como regla general, mayor es el indicador de mortalidad” en el ejército, apunta el reporte de Mediazona. Destacan que el número de muertos por regiones coincide con las entes federales donde en tiempos de paz la esperanza de vida ya es más baja.
La última vez que el Ministerio de Defensa ruso informó sobre muertos en acción fue en septiembre de 2022 -cuando los situó en 5.937-, justo antes de la movilización de reservistas que provocó el exilio de más de un millón de hombres en edad militar. El conocido bloguero militar Yuri Podoliaka, que ha sido invitado a recepciones en el Kremlin, admitió en enero que el ejército ruso podría haber perdido hasta 415.000 hombres entre soldados, voluntarios y antiguos presidiarios reclutados por el grupo Wagner.
Fuente: Deutsche Welle

