Una marea humana salió este martes (07.07.2026) a las calles de la ciudad santa de Qom, al sur de Teherán, para despedir a Ali Jamenei en el cuarto día de los funerales por el exlíder supremo iraní. El ayatolá murió a los 86 años el 28 de febrero, en ataques conjuntos selectivos de Israel y Estados Unidos en el primer día de la guerra contra Irán. Sus restos mortales están expuestos este martes en la mezquita Jamkaran.
Decenas de miles de personas llegaron al amanecer a la mezquita para la oración fúnebre, donde los creyentes consideran que se aparece el Mahdi, el imán oculto desde hace más de mil años, futuro salvador de los chiitas y redentor de la humanidad. Las calles de esta ciudad de aproximadamente 1,5 millones de habitantes se vieron abarrotadas de gente, según imágenes aéreas de la televisión estatal.
Durante la oración, dirigida por el ayatola Abdola Javadi-Amoli, de 93 años, figura influyente del chiismo conservador, una multitud coreó "¡Muerte a Estados Unidos!", un lema que se suele escuchar en las manifestaciones de la república islámica. En otras imágenes se ve a religiosos con turbante y a otros fieles junto al ataúd del ayatola Jamenei y los de algunos familiares muertos en el mismo ataque, incluida una nieta de 14 meses.
Posteriormente, una marea negra con banderas de Irán, retratos de Jamenei en la mano y gritos de venganza comenzó una procesión desde la mezquita hasta el santuario de Fátima Masuma, hija del séptimo imán del chiismo. Al finalizar los actos funerarios en la ciudad de Qom los féretros serán trasladados a Irak para los velorios previstos para el miércoles en las ciudades sagradas de Nayaf y Karbala.
A estos asistirán el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, y el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, entre otros, según medios iraníes.
El lunes, en Teherán, el tercer día de homenaje nacional dio lugar a una demostración de fuerza y unidad, seis meses después de manifestaciones multitudinarias contra el gobierno y el alto costo de la vida que las autoridades reprimieron a sangre y fuego. Las jornadas para el último adiós a Jamenei, elevado a mártir, se han convertido en una despedida comparable a las exequias de 1989 de su predecesor, el ayatola Ruholá Jomeini, fundador de la república islámica.
Fuente: Deutsche Welle