Lula y Flávio Bolsonaro llegan igualados a la recta final en Brasil

Lula y Flávio Bolsonaro llegan igualados a la recta final en Brasil

A medida que se acerca la recta final, la contienda se vuelve extremadamente reñida: a poco más de una semana de la segunda vuelta del 25 de octubre entre el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva y el populista de derecha Flávio Bolsonaro, ambos candidatos aparecen prácticamente empatados. Mientras que tres encuestas publicadas la semana pasada otorgan una ventaja mínima a Bolsonaro, el instituto PoderData les atribuye un 50 % de intención de voto a cada uno.

Flávio Bolsonaro ganó de forma sorpresiva la primera vuelta del 4 de octubre por 47 % frente a 45 %. Además, su bloque de derecha obtuvo numerosos escaños nuevos en el Congreso, principalmente a costa de los partidos del centro moderado. Sin embargo, durante la última semana Lula recuperó impulso gracias a multitudinarios actos de campaña en todo el país y a una presencia más dinámica en las redes sociales. Bolsonaro, confiado por los buenos datos de las encuestas, había reducido su campaña en las calles. La estrategia resultó ser un error. Ahora también moviliza a sus seguidores para participar en concentraciones masivas en todo Brasil en los días previos a la segunda vuelta.

El antagonismo entre el bloque de izquierda, liderado por Lula da Silva, y el sector ultraderechista identificado con el bolsonarismo domina la política brasileña desde hace ya una década.

El politólogo Marco Aurelio Nogueira considera, en declaraciones a DW, que esta polarización explica la desaparición de los partidos de centro y la falta de una alternativa conocida como la "tercera vía". "La división entre Lula y el bolsonarismo ha congelado la política brasileña, y todo lo que no pertenecía a uno u otro polo ha desaparecido", sostiene. Según añade, las redes sociales contribuyen a profundizar este fenómeno. "Los algoritmos de las plataformas viven del conflicto y recompensan la indignación", señala.

Nogueira atribuye las posibilidades reales de Flávio Bolsonaro de derrotar el 25 de octubre a Lula da Silva, que ya tiene 80 años, a una imagen mucho más moderada que la de su padre en 2022. "Jair Messias Bolsonaro era una figura tosca y retóricamente agresiva. Flávio Bolsonaro, en cambio, se presenta como más moderado y rejuvenece la imagen estética del bolsonarismo. Se comunica con habilidad, publica videos bien producidos y también aborda cuestiones laborales, como la introducción de la semana laboral de cinco días", explica.

Lula da Silva había logrado sacar rédito electoral de su propuesta de reducir la jornada laboral legal. Alarmado por el ascenso de Lula en las encuestas, Flávio Bolsonaro abandonó su oposición a la medida y votó la semana pasada a favor de la semana laboral de cinco días. También ha suavizado su discurso en materia fiscal. Antes de la primera vuelta había prometido profundos recortes presupuestarios inspirados en la "política de motosierra" de su aliado argentino Javier Milei. Ahora, en cambio, asegura que mantendrá los programas sociales impulsados por Lula. Sin embargo, todavía no ha presentado un plan para reducir el elevado nivel de endeudamiento de Brasil.

La campaña electoral está marcada por el gigantesco escándalo de corrupción relacionado con la quebrada entidad financiera Banco Master. Su antiguo propietario, Daniel Vorcaro, está siendo investigado por fraude, lavado de dinero y corrupción. Según las acusaciones, habría sobornado a figuras de la política, del sector financiero y de la Justicia.

Flávio Bolsonaro también habría recibido bienes y servicios del banquero, entre ellos, diez millones de euros destinados a una película sobre la vida de su padre. Sin embargo, Lula da Silva no ha conseguido sacar gran provecho político de estos presuntos vínculos entre el clan Bolsonaro y Vorcaro. La razón es que el propio hijo de Lula también está involucrado en un caso de corrupción. Además, Bolsonaro recuerda constantemente que Lula da Silva fue condenado por corrupción en 2017.

Para Nogueira, la batalla de acusaciones sobre quién es más corrupto ha terminado por insensibilizar al electorado. "Hay informes constantes de escándalos y acusaciones mutuas procedentes de todos los sectores. Eso provoca que su efecto en la campaña prácticamente se neutralice. El votante medio se tapa los oídos y ya no concede demasiada importancia a estas acusaciones a la hora de decidir su voto", afirma.

El domingo tuvo lugar en la cadena Band el primer debate televisado cara a cara entre los dos candidatos. El próximo viernes, apenas dos días antes de la segunda vuelta, Lula y Bolsonaro volverán a enfrentarse en el tradicional debate organizado por Globo, la mayor cadena del país. Según los expertos, el resultado del 25 de octubre dependerá en gran medida de la imagen que proyecten ambos candidatos ante millones de espectadores durante estos debates. Lo fundamental, consideran, será no dejarse desestabilizar por las provocaciones del adversario. Los contenidos programáticos, en cambio, desempeñarán un papel secundario.

No dejes que el algoritmo oculte las noticias. Si confías en este sitio para obtener información confiable, por favor dedica un momento a seleccionarnos como tu fuente preferida en Google: haz clic aquí y marca el casillero o pulsa el botón de DW.com para ver siempre nuestras noticias verificadas en tus preferencias.

Fuente: Deutsche Welle

Deutsche Welle – DW – Actualidad Internacional – #DWNoticias