@LuisAbinader pospone LA Agenda Semanal del 2 de noviembre y desarrolla importante agenda institucional en Madrid, España
HAZ CLIC AQUÍ ➜DW sigue los criterios de Associated Press (AP) para determinar cuándo se adjudica un escaño a los republicanos o a los demócratas.
En las elecciones intermedias 2026 , los estadounidenses votaron para elegir a los 435 miembros de la Cámara de Representantes y a 35 senadores. Antes de la noche electoral, los republicanos tenían la mayoría en ambas cámaras del Congreso, aunque por un margen muy estrecho.
Los resultados de las elecciones intermedias influirán en la política estadounidense durante los próximos años. Aunque la Constitución de Estados Unidos otorga amplios poderes ejecutivos al presidente, la mayoría de las decisiones políticas a escala federal deben recibir la aprobación del Congreso antes de poder aplicarse.
En el Senado estadounidense, los demócratas han conseguido arrebatar seis escaños a los republicanos, al imponerse en las contiendas electorales de Carolina del Norte, Carolina del Sur, Ohio, Kansas, Texas e Iowa. Con estos resultados, han superado el umbral de los 51 escaños necesarios para hacerse con el control de la Cámara Alta.
En la Cámara de Representantes estaban en juego los 435 escaños. Para alcanzar la mayoría se necesitan 218. Por el momento, los demócratas cuentan con 192 escaños y los republicanos, con 113.
Los datos sobre el perfil demográfico y las opiniones de los votantes proceden de una encuesta representativa realizada por la empresa de estudios de mercado e investigación SSRS, por encargo de la agencia de noticias AP y otros medios de comunicación. En ella participaron más de 75 000 votantes con voto verificado.
El estudio se basa tanto en entrevistas a quienes votaron por adelantado o por correo como en encuestas a pie de urna realizadas el día de las elecciones. Cuando los porcentajes de votantes republicanos y demócratas no suman el 100 %, el porcentaje restante corresponde a quienes votaron por candidatos de terceros partidos.
Los republicanos siguen siendo mayoritarios entre los hombres blancos. El 55 % de los encuestados de este grupo votó por ellos. En el extremo opuesto se encuentran las mujeres negras: el 91 % votó por los demócratas.
También destaca que, en estas elecciones, la mayoría tanto de los hombres como de las mujeres latinas se decantó por los demócratas. Hace dos años, los latinos fueron una parte importante del electorado que llevó a Trump de vuelta a la Casa Blanca para un segundo mandato.
Por edades, los demócratas obtienen sus mejores resultados entre los votantes más jóvenes. Tres de cada cuatro personas de entre 18 y 24 años votaron por ellos. En cambio, los republicanos se imponen entre los mayores de 65 años, con un 51 % de los votos.
Los datos muestran que los republicanos han perdido apoyo en todos los grupos demográficos respecto a las anteriores elecciones intermedias, celebradas en noviembre de 2022.
Incluso entre los hombres blancos, el porcentaje de quienes votaron por los republicanos ha caído del 60 % al 55 %. Entre las mujeres blancas, su apoyo pasó del 56 % al 48 %. También disminuyó el porcentaje de votantes latinos que optaron por el Partido Republicano.
La división entre las zonas urbanas y rurales, que lleva años marcando la política estadounidense, sigue vigente. Casi el 70 % de los votantes de las ciudades apoyó a los demócratas. En las zonas suburbanas, el porcentaje se situó en el 57 %. Por el contrario, casi el 60 % de los habitantes de zonas rurales y pequeñas localidades votó por los republicanos.
Entre los votantes con estudios universitarios, los demócratas obtuvieron el 61 % de los votos. La diferencia es menor entre quienes no tienen un título universitario: el 45 % votó por los demócratas y el 51 %, por los republicanos.
Uno de los factores más importantes en estas elecciones intermedias es la economía. Entre quienes consideran que su familia está en una situación económica mejor que hace dos años, el 75 % votó por los republicanos y el 23 %, por los demócratas.
En cambio, entre quienes creen que su situación ha empeorado, solo el 24 % apoyó a los republicanos, frente al 72 % que votó por los demócratas.
Cuando se pregunta a los ciudadanos cuál es el problema más importante al que se enfrenta el país, las respuestas varían claramente según su afinidad política. Entre quienes consideran que la inmigración es la cuestión más importante, el 89 % votó por los republicanos y solo el 9 %, por los demócratas.
Entre quienes consideran que el estado de la democracia es el problema más urgente de Estados Unidos, el 77 % votó por los demócratas. Los congresistas demócratas y sus simpatizantes llevan tiempo expresando su preocupación por la forma en que Trump desoye las órdenes judiciales, como las que le exigen detener las deportaciones, o las resoluciones del Congreso.
Los votantes estadounidenses están divididos en torno a las principales decisiones de política exterior de la Administración Trump. Entre quienes consideran que la guerra conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán fue una decisión acertada, el 91 % votó por los republicanos y solo el 7 %, por los demócratas. En cambio, entre quienes creen que atacar Irán fue un error, el 80 % votó por los demócratas y el 16 %, por los republicanos.
El apoyo de Estados Unidos a Israel es una cuestión muy controvertida. A medida que se deteriora la situación humanitaria en Gaza, el respaldo a Israel entre la población estadounidense, especialmente entre los jóvenes y los sectores liberales, ha ido perdiendo fuerza. Entre quienes consideran que Estados Unidos apoya demasiado a Israel, el 77 % votó por los demócratas y el 20 %, por los republicanos.
Al analizar la opinión de los votantes sobre la labor del Congreso, controlado por los republicanos durante los dos últimos años, surge un dato llamativo: entre quienes están descontentos con el trabajo de la Cámara de Representantes y del Senado, un tercio votó por los republicanos.
Entre quienes consideran que el país avanza, en términos generales, en la dirección correcta, solo el 4 % votó por los demócratas. En cambio, entre quienes están insatisfechos o incluso enfadados con el rumbo actual de Estados Unidos, el 69 % votó por los demócratas y el 27 %, por los republicanos. Es decir, también hay votantes descontentos con sus propios dirigentes.
Donald Trump no figura en las papeletas electorales, pero estas elecciones intermedias se consideran como una especie de examen sobre su gestión y la de los republicanos durante los dos últimos años. En las últimas semanas, sus índices de aprobación han caído hasta su nivel más bajo hasta la fecha: algo menos del 30 % de los estadounidenses considera que está haciendo un buen trabajo.
Las encuestas a pie de urna revelaron que la mitad de los votantes veía las elecciones intermedias 2026 como una oportunidad para expresar su rechazo al presidente. Tres de cada cuatro estadounidenses afirmaron estar "enfadados" o "insatisfechos" con el rumbo que está tomando el país.
Fuente: Deutsche Welle

