El 6 de julio de 2026 fue hallado el cadáver de la ucraniana Anastasia Beresovska, de 39 años, en las cercanías de Kiev. La mujer era sospechosa de haber intentado asesinar en Mónaco al empresario ucraniano-chipriota Vadim Yermolayev, oriundo de Dnipró.
Pocos días después, dos hombres con vínculos con los servicios de inteligencia ucranianos fueron detenidos bajo sospecha de haber matado a la mujer. ¿Qué se sabe sobre este caso, que podría acarrear cadena perpetua para los detenidos y convertirse en un escándalo internacional para Ucrania?
La Fiscalía de Mónaco considera que Anastasia Beresovska intentó matar a Vadim Yermolayev, a su pareja y al hijo de ambos, de 13 años. Los tres resultaron heridos la noche del 29 de junio de 2026 por la explosión de un artefacto explosivo.
Tras analizar las imágenes de las cámaras de vigilancia, los investigadores concluyeron que Beresovska había seguido a las víctimas durante un período prolongado. Finalmente, colocó una mochila con explosivos en la entrada de la vivienda y la detonó a distancia mediante un teléfono celular. Inmediatamente después, abandonó la Costa Azul. Días más tarde, el 6 de julio, su cadáver fue encontrado en un bosque cerca de Kiev.
Beresovska vivía con su hijo en Hofheim, cerca de Fráncfort del Meno. Como refugiada ucraniana, gozaba de protección temporal en Alemania. Según una familiar, ella y su hijo llevaban una vida modesta, recibían prestaciones sociales y estaban aprendiendo alemán.
Antes de llegar a Alemania, Beresovska había vivido toda su vida en Ucrania: primero en la localidad de Horodyshche, donde aún reside su madre, y más tarde en Zhytómyr. No se conoce cuál era su profesión.
Aproximadamente una semana antes del atentado, Beresovska envió a su hijo de siete años a la casa de su madre, en Ucrania, según contó una familiar a periodistas. Ella, por su parte, aparentemente viajó desde la región del Rin-Meno hacia el sur. Según el portal de noticias Nice-Matin, cámaras de tránsito la registraron el 26 de junio conduciendo un automóvil cerca del lugar del atentado.
Inmediatamente después de la explosión, Beresovska abandonó la Costa Azul y al día siguiente regresó a la región de Fráncfort. Sin embargo, permaneció allí poco tiempo. El 1 de julio ingresó a Ucrania en un autobús y viajó hasta la casa de su madre, en la localidad de Horodysche.
Mientras tanto, la Policía de Mónaco detectó en las grabaciones de las cámaras de seguridad a una persona vestida con un traje oscuro. Los investigadores sospecharon que se trataba de una mujer disfrazada de hombre. Tras analizar más imágenes, las sospechas recayeron sobre una mujer de complexión robusta con un tatuaje de una serpiente en el hombro. El automóvil que utilizaba fue localizado en Alemania y esa misma noche la Policía del estado federado de Hesse registró el apartamento vacío de la ucraniana.
A la mañana siguiente, Anastasia Beresovska pidió inesperadamente a su madre que la llevara a una estación de servicio cerca de Zhitómir. Así lo declaró posteriormente la madre ante la Policía ucraniana. El empleado de la gasolinera contó a los agentes que llamó un taxi para la mujer con destino a Kiev. El taxista, por su parte, declaró que alrededor de las 9:30 la dejó junto a la autopista, cerca de Makariv, en la región de Kiev.
Es probable que Anastasia Beresovska ya estuviera muerta cuando, tres horas después, la Fiscalía de Mónaco difundió en una conferencia de prensa el nombre y la fotografía de la sospechosa e inició su búsqueda internacional.
Vladislav Reut y Vitali Shikovich, detenidos por el presunto asesinato de la mujer, mantienen estrechos vínculos con los servicios de inteligencia ucranianos. Reut era hasta ahora miembro activo de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa (HUR), el principal servicio de inteligencia militar del país. Shikovich prestó servicio hasta abril de 2026 en el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU). Según la investigación, tras regresar a Ucrania, Beresovska solo se comunicó por teléfono con sus familiares y con los dos sospechosos.
Vladislav Reut confesó el asesinato de Beresovska la mañana del 6 de julio, cuando los agentes que buscaban a la mujer llegaron hasta él. Sin embargo, ante el tribunal cambió su declaración y responsabilizó a su presunto cómplice. Reut afirmó que había intentado impedir que Shikovich cometiera el asesinato y que, durante el primer interrogatorio, las amenazas de este lo obligaron a asumir la responsabilidad del crimen.
Por su parte, Vitali Shikovich se negó a declarar ante el tribunal. Su abogado evitó responder preguntas sobre la relación de su cliente con Beresovska.
A la luz de las declaraciones de los detenidos, surge la hipótesis de que Beresovska hubiera sido una agente de Shikovich y Reut y que, siguiendo sus instrucciones, hubiera perpetrado el atentado en Mónaco.
Decepcionados por el resultado y temiendo ser descubiertos, los hombres podrían haberla matado para eliminar pruebas. Según fuentes del diario Ukrainska Pravda, los investigadores sospechan que los detenidos por el asesinato de Beresovska podrían haber sido los organizadores del atentado en Mónaco. Pero ¿quién fue el verdadero autor intelectual?
Durante la audiencia judicial, el abogado de Shikovich, Anatoliy Ivanov, sostuvo la hipótesis de que la explosión en Mónaco fue un acto terrorista que favorece principalmente a Rusia, ya que desacredita a los servicios de inteligencia ucranianos.
Por su parte, medios europeos han difundido la hipótesis de que el atentado en Mónaco fue una operación especial de los servicios de inteligencia ucranianos. Según esa versión, Kiev habría actuado contra Vadim Yermolayev porque, debido a sus negocios en la península de Crimea , ocupada por Rusia, está sujeto a sanciones impuestas por Ucrania y, además, presuntamente planeaba pronunciar en el Parlamento Europeo un duro discurso sobre la corrupción en Ucrania.
Sin embargo, una investigación de DW ha comprobado que Yermolayev nunca fue invitado a dar un discurso de ese tipo en el Parlamento Europeo. Mientras tanto, la Policía ucraniana y el SBU continúan investigando el caso. La Fiscalía General de Ucrania ha dispuesto la creación de un equipo internacional de investigación.
Fuente: Deutsche Welle

