Japón alcanzó el sábado (18.04.2026) un acuerdo para proporcionar a Australia las primeras tres de las once fragatas furtivas adquiridas como parte del plan de Canberra de reforzar su capacidad de fuego de largo alcance para disuadir a China. El contrato, formalizado entre ministros de Defensa de Australia y Japón, Richard Marles y Shinjiro Koizumi, está considerado como uno de los mayores de exportación de defensa de Japón desde la Segunda Guerra Mundial.
Australia pagará 10.000 millones de dólares australianos (6.000 millones de dólares estadounidenses) durante los próximos 10 años para adquirir la flota de fragatas furtivas. Koizumi afirmó que un factor decisivo para que Australia eligiera la fragata japonesa fue su capacidad para operar con casi la mitad de la tripulación de la actual fragata clase ANZAC australiana.
Las embarcaciones serán construida por Mitsubishi Heavy Industries a partir de una versión “modernizada” de la fragata japonesa Mogami, y la primera unidad está prevista que sea entregada a Australia en 2029, según un comunicado del Ministerio de Defensa del país.
Australia anunció en agosto del año pasado que la propuesta japonesa había ganado el contrato superando a la MEKO A-200 de Thyssenkrupp Marine Systems, de fabricación alemana. Este acuerdo supuso un importante impulso para la aún incipiente industria de defensa japonesa, tras haber perdido el contrato de submarinos de Australia frente a una empresa francesa en 2016.
“Esta es la adquisición más rápida para la Marina Real Australiana en tiempos de paz”, declaró el ministro australiano de la Industria de Defensa, Pat Conroy, quien celebró la incorporación a su flota de “una de las fragatas de uso general más avanzadas del mundo”.
Las naves tendrán un alcance de hasta 10.000 millas náuticas, estarán equipadas con misiles tierra-aire y antibuque, contarán con una tripulación de 92 efectivos y podrán operar el helicóptero de combate MH-60R Seahawk, según el comunicado del Gobierno australiano.
El plan de Australia es ampliar su flota de grandes buques de guerra de 11 a 26 durante la próxima década. Japón está profundizando la cooperación con los aliados de Estados Unidos en la región Asia-Pacífico que, al igual que Tokio, mantienen disputas territoriales con China.
Fuente: Deutsche Welle

