Friedrich Merz, de aliado a crítico de Donald Trump

Friedrich Merz, de aliado a crítico de Donald Trump

Friedrich Merz ha dado un doble giro en su relación con Donald Trump. Hace un año, Merz se mostraba como un acérrimo crítico de Trump. Luego vino una larga fase de acercamiento ―sus adversarios políticos lo llamaban “adulación”― al presidente de Estados Unidos.

Esto culminó con la visita a la Casa Blanca hace unas dos semanas. Allí, el canciller mostró su comprensión por los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, en los que también se acabó con la vida del ayatolá Alí Jamenei. Merz no quería, expresamente, dar lecciones a Trump sobre cuestiones de derecho internacional.

Ahora, el canciller da marcha atrás; para él, Trump va demasiado lejos en lo que respecta a Irán.

¿Participará el Ejército alemán en la protección del estrecho de Ormuz? Esta era la gran pregunta que tenía a todo el mundo en vilo en el Berlín político a inicios de esta semana.

Por la tarde, el canciller dio una respuesta clara: “Estados Unidos e Israel no nos consultaron antes de esta guerra. En cuanto a Irán, nunca ha habido una decisión conjunta sobre si hacerlo o no”, dijo Merz. “Por eso tampoco se plantea la cuestión de cómo va a intervenir Alemania militarmente aquí. No lo haremos”.

Trump había respaldado su exigencia con la advertencia de que a la OTAN le espera un futuro sombrío si no ayuda a proteger el estrecho, fundamental para el transporte de petróleo.

El Gobierno federal lo desmiente. La tarea de la OTANes la defensa del territorio de la alianza, subrayó un portavoz del Gobierno. Como es sabido, el estrecho de Ormuz no forma parte de ella.

El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius , reafirmó esta postura al recibir hoy a su homólogo letón, Andris Spruds. “No es nuestra guerra, nosotros no la hemos iniciado. Queremos soluciones diplomáticas y un final rápido, pero enviar más buques de guerra a la región no contribuye a ello”.

Pistorius tampoco considera adecuada para acometer esta tarea la ya existente misión “EUNAVFOR ASPIDES”, como han sigerido que algunos representantes de la UE. Esta misión está orientada a la protección de las rutas marítimas en el mar Rojo y la situación en el estrecho de Ormuz es, desde el punto de vista geopolítico y militar, completamente diferente.

Desde hace ya unos días, Merz ha vuelto a adoptar una postura de confrontación con Trump. “Cada día de guerra que pasa surgen más preguntas. Lo que más nos preocupa es que, al parecer, no hay un plan común (entre EE. UU. e Israel) sobre cómo poner fin a esta guerra de forma rápida y convincente”, dijo unos diez días después del inicio de la guerra. Una guerra interminable no beneficia a Alemania y si tendría consecuencias de gran alcance para Europa, entre otras cosas, en materia de seguridad, suministro energético y migración, advirtió.

Sobre todo, el fuerte aumento de los precios del petróleo muestra lo directamente que afecta la guerra a Alemania. Y eso es precisamente lo que le duele a Merz en un punto especialmente sensible, ya que la recuperación de la economía es, en este momento, su principal objetivo político. Incluso sin contar con el factor de la guerra contra Irán, la economía alemana está saliendo de la recesión con gran dificultad y solo gracias a una enorme nueva deuda. Las empresas quiebran una tras otra, trasladan sus actividades al extranjero, y el desempleo va en aumento.

El Instituto Ifo ha pronosticado ahora cómo podría afectar la guerra contra Irán a la economía alemana. En cualquier caso, frenará la recuperación y avivará la inflación. Si la guerra terminara pronto, cree el Instituto Ifo, el crecimiento económico se vería reducido en un 0,2% este año, quedando en un 0,8%. Si la guerra se prolongara, habría que restar un 0,4% a ese crecimiento.

Merz sabe que la situación económica probablemente determinará el éxito o el fracaso de su Gobierno, y que también desempeñará un papel importante en las próximas dos elecciones regionales. Según las encuestas actuales, en ambos estados federados, el partido Alternativa para Alemania(AfD), en parte de extrema derecha, va a la cabeza. La AfD ya aboga por el fin de las sanciones a Rusia. El hecho de que ahora también Donald Trump quiera suspender las sanciones en el sector energético para aliviar la presión sobre los precios le viene muy bien a la AfD en la campaña electoral.

Merz quiere mantener las sanciones contra Moscú para seguir presionando a Rusia en la guerra en Ucrania. Pero la gran mayoría de los alemanes espera sobre todo que el Gobierno alemán haga algo para combatir los altos precios de la energía.

Por lo menos, Merz no es el único en Europa que se niega a contribuir militarmente en la guerra contra Irán. El Reino Unido y Francia, ambos con potentes flotas navales, se han mostrado hasta ahora muy evasivos en sus declaraciones. La disposición a seguir a EE. UU. en una guerra que Trump ha iniciado por su cuenta es muy escasa tanto en esos países como en Alemania.

Fuente: Deutsche Welle

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