Las autoridades francesas detuvieron este martes (17.02.2026) a nueve sospechosos por el asesinato de un activista de ultrderecha la semana pasada y uno de los arrestados es asistente de un parlamentario de La Francia Insumisa, informó Thierry Dran, el fiscal de la ciudad de Lyon. Las detenciones apuntan a la responsabilidad de la extrema izquierda francesa y dejan en mala posición al grupo de Jean-Luc Mélenchon.
Quentin Deranque, de 23 años, falleció tras sufrir una lesión cerebral grave al ser atacado por al menos seis personas la semana pasada, durante una protesta contra la intervención de una diputada de izquierda en una universidad de Lyon. Tras algunos altercados, el joven y dos de sus amigos fueron seguidos por una veintena de encapuchados. Seis de ellos les propinaron una paliza y a Deranque lo golpearon en la cabeza, dejándolo inconsciente.
Los detenidos son nueve (siete hombres y dos mujeres), entre los que se encuentra el asistente parlamentario de Raphaël Arnault, un diputado del partido de izquierda La Francia Insumisa. El parlamentario, polémico por haber fundado el grupúsculo antifascista Joven Guardia, disuelto por el Gobierno por sus posturas violentas, afirmó que inició un proceso para poner fin al contrato de su colaborador.
Todos los detenidos tienen vínculos con Joven Guardia.
Deranque falleció el sábado como consecuencia de sus heridas. Este estudiante de matemáticas de 23 años, católico practicante y cercano a círculos patrióticos, era, según el colectivo de ultraderecha Némésis, el encargado de garantizar la seguridad de varios de sus militantes que habían acudido a manifestarse contra la conferencia de Rima Hassan.
Algunos miembros del gobierno del presidente Emmanuel Macron atribuyen a La Francia Insumisa una “responsabilidad moral” en el caso. Frente a las críticas, el partido del excandidato presidencial Jean-Luc Mélenchon ha expresado su indignación por lo que considera el uso “político” del caso.
En tanto, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, solicitó a La Francia Insumisa que “haga limpieza en sus ideas y en sus filas”, al tiempo que pidió detener “la retórica de la confrontación” que amenaza con desbordar el debate político y llegar a la sociedad.
Fuente: Deutsche Welle
