Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania, afirma en una entrevista exclusiva con DW que no tendría inconveniente en reunirse con Vladimir Putin si ambos líderes fueran invitados a la cumbre del G20 en Miami. También habló sobre la urgente necesidad de Ucrania de contar con misiles Patriot este invierno, sobre el papel de Estados Unidos y Europa en la guerra, las perspectivas de negociación con Rusia y la reciente visita a Kiev de Steve Witkoff y Jared Kushner, los enviados del presidente estadounidense, Donald Trump.
Zelenski habló de la firma de una declaración para establecer una asociación estratégica a largo plazo con Canadá. "Esto es importante porque la asociación abarca diferentes ámbitos: seguridad, financiación, energía —un aspecto muy importante—, políticas para veteranos, cultura, relaciones y cuestiones humanitarias".
"Así que es una decisión verdaderamente histórica, y me alegra que la hayamos logrado". Zelenski y Mark Carney pusieron en marcha la asociación mediante una serie de contratos, incluida la producción de millones de drones para la defensa de ambos países. Y no solo drones. "Ayer tomamos una decisión sobre 350 millones de dólares destinados a misiles, específicamente para los Patriot; es una gran decisión, una decisión importante", anunció Zelenski.
"Actualmente, Rusia produce 140 misiles balísticos al mes. Según las normas de la OTAN, si quieres destruir 140 misiles, necesitas una proporción de 1 a 2, es decir, 280 misiles. Nunca dispondremos de 280 misiles al mes; de hecho, contar con 100 misiles mensuales ya supone un enorme desafío", calculó Zelenski. "Eso es lo que quiero: disponer de entre 100 y 120 para estos meses difíciles, especialmente los meses de frío", confió. El presidente ucraniano insistió así en que Ucrania necesita más misiles Patriot para sobrevivir el invierno.
"Podemos obtenerlos de Estados Unidos, ya sea de las reservas o de la producción. En cuanto a la producción, no se trata… quiero decir, no es cuestión de Estados Unidos… Ellos tienen la voluntad política de vender y ayudar, pero la capacidad de producción no es muy grande. Así que las reservas son una opción", confió. "¿Estarán dispuestos los estadounidenses a dárnoslos?", se preguntó respecto a los sistemas Patriot. "No lo sé. Ya veremos", añadió.
"También está Oriente Medio", dijo Zelenski volviendo la vista hacia la otra zona caliente que más preocupa en Occidente. "Tengo buenas relaciones; relaciones personales. Mantenemos un diálogo al respecto. No voy a revelar en qué punto nos encontramos con esto", añadió sin dar más pistas.
"Todos los europeos que realmente nos apoyan tienen lo que necesitamos. Deben aportar todo lo posible. Con todo el respeto hacia ellos, tienen que dar lo necesario para que los ucranianos salven sus vidas", exigió.
"El segundo punto es nuestro sistema —un sistema antimisiles paneuropeo— al que llamamos Freya. Es un gran experimento, pero real", adelantó. "El objetivo es tener listo el primer sistema para finales de diciembre: comprobar cómo funciona y luego pasar a la fase de producción".
"Es una buena señal. Es importante que no se hayan limitado a visitar Moscú y hayan venido también a Kiev. Ante todo, es una muestra de respeto hacia nuestro pueblo. En segundo lugar, ya lo comentamos entre nosotros tres, con Steve y Jared: a pesar de todas las dificultades y desafíos —aviones, drones, bombas aéreas, misiles y balística—, Ucrania es ahora mucho más fuerte en el campo de batalla que el año pasado", valoró.
"Ucrania es ahora mucho más fuerte. Rusia sufre bajas… Rusia pierde, ya saben, más de 30.000 personas al mes, y ese es un precio muy alto por sus movimientos, avances muy lentos en el campo de batalla", explicó Zelenski. "Por eso creemos que ahora estamos en una buena posición para las negociaciones".
"Quizás a alguien no le guste la palabra 'alto el fuego'. Para mí no importa a quién le guste o a quién no. Nosotros amamos la vida. Queremos la paz, y por eso es por lo que hablamos", dijo Zelenski en relación a la posibilidad de unas conversaciones de paz con Rusia.
El presidente ucraniano señaló qué cuestiones podrían ser un punto de partida para las negociaciones, junto a un alto el fuego. "¿Qué puede llevarnos a algún tipo de negociación? La energía y el grano. Ese es el primer paso. Lo que podemos alcanzar".
Al preguntársele si acudiría a Miami en el caso de que Vladimir Putin fuera invitado a la cumbre del G20, Zelenski no lo dudó. "Sí, por supuesto, tenemos que ir. Tenemos que reunirnos, hablar y tomar decisiones. No se trata de palabras. Lo que yo le diga o lo que él quiera decirme no importa. No importa. Lo único que cuenta son los resultados. Los resultados son lo que importante, eso es todo".
Tras mostrarle una imagen suya durante una entrevista con DW hace cinco años, antes de la guerra, y preguntarle en qué había cambiado, el presidente ucraniano dijo: "Creo que se ve: todo, todo… se refleja en el rostro y en los ojos". Y concluyó: "Otras prioridades, otra vida, otra Ucrania… pero, créanme, los mismos valores".
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Fuente: Deutsche Welle

