Villa Riva, Duarte.— Las inundaciones dejaron de ser una preocupación para la seguridad de 800 familias y 153,000 tareas sembradas de arroz de la comunidad Ceiba de los Pájaros, municipio de Villa Riva, tras la inauguración, por parte del presidente Luis Abinader, del muro de gaviones y adecuación de la orilla del río Yuna y otras obras de infraestructuras en la provincia Duarte.
El muro de gaviones es otra muestra de la preocupación por la seguridad de los dominicanos del mandatario, con el cual se dejan atrás las históricas inundaciones en la demarcación y áreas circundantes.
La obra, de 224 metros lineales y 7 metros de altura, ejecutada por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), incluye un parque con una extensión de 746 metros cuadrados y un área de juego infantil de 77.25 metros cuadrados.
Al dirigirse a los presentes, el mandatario resaltó que esta gestión hace la inversión que por mucho tiempo necesitó la provincia Duarte y no se realizaba.
Informó que conversó con el titular de la Dirección de Infraestructura Escolar, Roberto Herrera, para la rehabilitación de las escuelas y la terminación de los comedores y techados que lo necesiten.
Expresó que instruirá al administrador de la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (Egehid), Rafael Salazar, a los fines de acelerar los trabajos para la protección del municipio Arenoso, y para el próximo año entregar la carretera que une a esa demarcación con Villa Riva.
En su intervención en el acto, el director del Indrhi , Olmedo Caba Romano, dijo que en esa zona el agua tapaba las viviendas por las inundaciones que producía el río Yuna, y que, un año atrás, nadie soñaba con ver terminada esa obra.
El funcionario también citó las demás obras entregadas simultáneamente entre las cuales mencionó la rehabilitación del proyecto Aglipo II, construcción de alcantarillas de la comunidad del Aguacate, alcantarillado en Arenoso y la compuerta de descarga del río Yuna en Arenoso.
El río Yuna nace la Reserva Científica Ébano Verde y es desembocadura de la Bahía de Samaná, con una longitud de 210 kilómetros, una superficie de cuenca de 5,498 kilómetros cuadrados y un caudal medio de 91 metros cúbicos por segundo. El afluente es vital para la agricultura, principalmente el cultivo de arroz, el cual recibe irrigamiento del afluente y es la fuente de agua potable del Bajo Yuna.
La bendición de la obra fue responsabilidad del sacerdote Hannly Alfredo Sosa Capellán, párroco de la iglesia San Antonio de Padua de Villa Riva, quien destacó las obras ejecutadas por la actual gestión de gobierno en esa localidad nordestana.
Acompañaron al mandatario en la inauguración la gobernadora provincial, Xiomara Cortés; el senador Franklin Romero; el administrador del Banco Agrícola, Fernando Durán; los alcaldes de Villa Riva, Leopoldo Santos López, y de San Francisco de Macorís, Antonio Díaz Paulino.
Fuente: PresidenciaRD

