Los ministros de Relaciones Exteriores del G7, reunidos cerca de París, exhortaron el viernes (27.03.2026) en un comunicado conjunto a “un cese inmediato de los ataques contra la población y las infraestructuras civiles” en Oriente Medio. También “reafirmaron la necesidad absoluta de restablecer de forma permanente la libertad de navegación gratuita y segura en el estrecho de Ormuz”.
“La declaración llama a un cese inmediato de los ataques contra la población civil y las infraestructuras. Nada justifica atacar deliberadamente a civiles en conflictos armados ni llevar a cabo ataques contra instalaciones diplomáticas”, informó el ministro de Exteriores francés, Jea-Noël Barrot, en una rueda de prensa al término de la reunión del G7 en Francia.
La declaración del grupo (compuesto por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Reino Unido y Japón), suscrita también por la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, reafirma, además, la “necesidad absoluta” de restablecer de forma permanente la libertad de navegación “libre y segura” en el estrecho de Ormuz, en línea con la resolución 2817 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el derecho internacional del mar.
“Es impensable vivir en un mundo en el que las aguas internacionales estén cerradas a la navegación debido a conflictos que no conciernen a los países que necesitan que esa circulación tenga lugar”, declaró el jefe de la diplomacia francesa. En el texto, facilitado al término de la rueda de prensa de Barrot, no se menciona la palabra guerra, sino que se habla de “situación” en Irán y Oriente Medio, cuando se cumple casi un mes del inicio el 28 de febrero de los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Los firmantes insistieron, asimismo, la importancia de mitigar las consecuencias del conflicto para los países socios de la región, las poblaciones civiles y las infraestructuras críticas, e insistieron en la necesidad de reforzar la coordinación de la ayuda humanitaria.
También abordaron la conveniencia de impulsar alianzas diversificadas y de coordinar iniciativas para hacer frente a los efectos económicos globales derivados de la crisis, y en particular las perturbaciones en las cadenas de suministroen sectores como la energía, el comercio o los fertilizantes.
Fuente: Deutsche Welle
