EE. UU. suspende envío de tropas a Polonia y cunde la alarma

EE. UU. suspende envío de tropas a Polonia y cunde la alarma

La mala noticia llegada desde Washington ha tomado completamente por sorpresa al Gobierno de Polonia y ha sumido al país, ubicado en el flanco oriental de la OTAN, en una profunda conmoción.

El Pentágono suspendió inesperadamente el envío de una brigada blindada que debía trasladarse a Polonia como parte de una rotación regular de tropas. Un grupo de avanzada de la unidad, perteneciente a la 1.ª División de Caballería del Ejército de Texas, ya se encontraba en Polonia preparando la llegada de unos 4.000 soldados.

El impacto en Varsovia es aún mayor porque Polonia esperaba beneficiarse de la nueva estrategia militar estadounidense. Tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retirar más de 5.000 soldados estadounidenses de Alemania, varios políticos polacos expresaron su disposición a recibir esas tropas en Polonia, entre ellos el presidente, Karol Nawrocki. Sobre todo representantes del partido ultraconservador PiS no ocultaron su satisfacción por el “castigo” a Alemania.

El primer ministro polaco, Donald Tusk, apeló el lunes 18 de mayo de 2026 a los estadounidenses para que no cuestionen la estrecha alianza con Polonia. “No hay alternativa a la amistad y cooperación entre Polonia y Estados Unidos”, declaró Tusk en Deblin, tras la firma de un acuerdo para crear una empresa dedicada a reparar motores de los tanques Abrams.

“Estados Unidos no encontrará un mejor aliado en ninguna parte”, elogió Tusk a su país. Polonia es considerada probablemente el aliado más leal y confiable de Estados Unidos en Europa.

El ministro de Defensa polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, intenta convencer a Washington con argumentos económicos. Polonia figura entre los mayores compradores de armamento estadounidense, incluidos tanques Abrams, helicópteros Apache y aviones de combate F-35.

Las compras realizadas en Estados Unidos ascienden a 50.000 millones de dólares. Además, destacó que Polonia invierte anualmente 15.000 dólares del presupuesto estatal por cada soldado estadounidense desplegado en el país. “La reforma no puede hacerse a costa del mayor aliado”, afirmó Kosiniak-Kamysz.

Desde la caída del Telón de Acero en Europa, entre 1989 y 1990, Polonia ve en Estados Unidos al garante de su independencia y seguridad. Todos los gobiernos polacos —liberales, de izquierda o de derecha— han buscado de forma consistente una alianza estratégica con Washington. El objetivo era establecer infraestructura militar y garantizar una presencia permanente de tropas estadounidenses como protección frente a Rusia.

El Gobierno polaco está decidido a hacer todo lo posible para evitar la reducción de tropas. El lunes, Tusk envió a Washington a dos viceministros de Defensa con el mensaje de que “Polonia está preparada para ampliar la presencia de Estados Unidos en el país”.

“La pelota sigue en juego”, declaró el martes (19.05.2026) al canal TVN el exjefe de la Oficina de Seguridad Nacional (BBN), Jacek Siewiera. El experto, vinculado al Atlantic Council, recordó que ya hubo intentos anteriores —el último en 2024— de reducir las tropas estadounidenses en Polonia. Según dijo, gracias a negociaciones inteligentes, entonces se logró convencer a Washington de cambiar de postura. La retirada de la brigada blindada sería una pérdida grave, ya que se trata de la principal “fuerza de choque” ante un eventual ataque enemigo.

Siewiera pidió a todas las fuerzas políticas polacas trabajar juntas frente a esta situación. Pero la realidad es otra. Los dos bloques enfrentados —la coalición gobernante de corte liberal-conservador encabezada por Tusk y la oposición ultraconservadora, junto al presidente Nawrocki, cercano a ese sector político— se culpan mutuamente.

El líder del PiS, Jaroslaw Kaczynski, ha acusado al Gobierno de Tusk de destruir las buenas relaciones con Estados Unidos y debilitar la posición de Polonia dentro de la OTAN. “¿Incompetencia o, como siempre, una política proalemana cuidadosamente diseñada que ignora los intereses polacos?”, escribió en X el dirigente del bloque ultraconservador.

“Kaczynski intenta trasladar a Polonia la responsabilidad por la decisión de Washington de reducir su compromiso en Europa. Nawrocki ensucia su propio país delante de otros jefes de Estado durante la cumbre en Bucarest. Cada vez están peores”, respondió Tusk.

El presidente Nawrocki es considerado un político con buenos vínculos con Trump y el movimiento MAGA. El mandatario estadounidense respaldó al ultraconservador durante la campaña electoral. Durante una recepción en la Casa Blanca tras la elección presidencial de Nawrocki, en el verano de 2025, Trump le prometió que no reduciría las tropas estadounidenses en Polonia. La actual decisión del Pentágono parece haber sorprendido también a Nawrocki, quien había hablado por teléfono con Trump a comienzos de mayo.

Fuente: Deutsche Welle

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