La justicia siria condenó este lunes (24.08.2026) a cadena perpetua al ex gran muftí Ahmed Badreddin Hassoun, quien ejerció sus funciones bajo el gobierno del derrocado presidente Bashar al Asad, principalmente por incitación al odio confesional y abuso de poder.
Esta es la décima condena dictada por las nuevas autoridades islamistas contra una figura del régimen del exdictador sirio.
El antiguo gran muftí, que ocupó este alto cargo religioso 16 años, era conocido por su cercanía a Asad y sus frecuentes apariciones junto a él en diversas ceremonias y actos religiosos.
El tribunal de Damasco condenó al acusado, en su presencia, a cadena perpetua por "avivar la guerra civil y los enfrentamientos confesionales" en Siria.
Asimismo, le impuso otras penas de cárcel de entre tres y 20 años por "incitación intencionada al asesinato", "participación directa" en asesinatos y por haber avivado el "odio confesional y racial".
Se trata de la primera sentencia dictada contra un líder religioso en el marco de los juicios iniciados contra Asad y las personalidades vinculadas a él.
En 2021, el exdictador suprimió el cargo de gran muftí y esto obligó a Hassoun, que había sido nombrado por Asad en 2004, a jubilarse.
Fuente: Deutsche Welle

