Amnistía en Birmania, sin noticias de Aung San Suu Kyi

Amnistía en Birmania, sin noticias de Aung San Suu Kyi

La excarcelación de Win Myint, en el marco de una amnistía que beneficia a unos 4.500 presos, fue confirmada por medios controlados por el Ejército, que no han informado sobre la exlíder democrática Aung San Suu Kyi, también encarcelada desde la asonada de 2021.

Win Myint asumió la presidencia en 2018, un cargo entonces esencialmente simbólico a la sombra de Aung San Suu Kyi, cuyo paradero sigue siendo desconocido, según confirmaron fuentes cercanas a la Premio Nobel de Paz citadas por la agencia EFE.

En los últimos días circularon informaciones no confirmadas sobre un posible traslado de Aung San Suu Kyi a arresto domiciliario.

Un portavoz de la Liga Nacional para la Democracia (NLD), el partido de Suu Kyi, indicó a EFE que no hay novedades oficiales y que personas de su entorno se han desplazado a su vivienda en Rangún, ante la posibilidad de que haya sido llevada allí.

Su abogado, U Min Sein, aseguró que la situación de la dirigente es un “secreto del Gobierno” y que solo conoce lo publicado por medios afines a los militares.

Suu Kyi y Win Myint fueron detenidos tras el golpe del 1 de febrero de 2021, que puso fin a una década de transición democrática. Los militares justificaron la toma del poder con acusaciones de fraude en las elecciones de noviembre de 2020, ganadas ampliamente por la NLD con el aval de observadores internacionales.

La dirigente opositora fue vetada de la presidencia de su país por una disposición de la Constitución, redactada a la medida por los militares, que prohibe a cualquier candidato con esposo o descendientes extranjeros acceder a la presidencia (los hijos de Aung San Suu Kyi tienen pasaporte británico). Pero ejercía el poder de facto y cumple una condena de 27 años de prisión —reducida de 33— por cargos que ella rechaza y que incluyen violaciones de la ley de secretos oficiales y fraude electoral.

Win Myint, por su parte, afrontaba una pena de 12 años y se encuentra “en buen estado de salud”, según un portavoz de su partido, disuelto tras el golpe.

La liberación coincide con la amnistía anunciada por el general Min Aung Hlaing, que también conmutó todas las condenas a muerte por prisión permanente. La medida, habitual con motivo del Año Nuevo birmano, se produce este año en un contexto que el régimen presenta como de transición política.

Min Aung Hlaing juró el cargo de presidente la semana pasada tras disolver la junta castrense y después de unas elecciones celebradas entre diciembre y enero, organizadas bajo control militar, sin una oposición representativa y en un clima de represión.

Mientras el Gobierno habla de “reconstrucción nacional”, críticos y organizaciones de derechos humanos califican los indultos de gestos cosméticos en un país sumido desde 2021 en un conflicto interno y con miles de presos por motivos políticos.

Fuente: Deutsche Welle

Deutsche Welle – DW – Actualidad Internacional – #DWNoticias